José Manuel Ocaña Luque toma posesión oficial como presidente cuadrillero de la Única Cuadrilla Judíos Arrepentidos “Enlutaos”

Cristóbal Pérez y José Manuel Ocaña

La parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe acogió la eucaristía del Dulce Nombre de Jesús, en la que se oficializó al principio de la misma el relevo al frente de la Única Cuadrilla de Judíos Arrepentidos “Enlutaos” de Baena

En la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, sede canónica de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús, Santo Cristo del Calvario y Soledad de María Santísima, a la que pertenece la Única Cuadrilla de Judíos Arrepentidos “Enlutaos”, tuvo lugar, al inicio de la eucaristía, celebrada con motivo del Día del Dulce Nombre de Jesús, la toma de posesión oficial de su nuevo presidente cuadrillero, José Manuel Ocaña Luque.

Tras la ceremonia, Ocaña Luque reconocía a Cancionero haber vivido la jornada con intensidad, “ha sido una jornada de nervios, muy gratificante, porque la verdad es que yo nunca pensé que algún día llegaría a ser presidente cuadrillero de esta hermandad”.

Aunque no procede de familia ligada tradicionalmente a la Única Cuadrilla de Judíos Arrepentidos “Enlutaos”, confesó que siempre le atrajo esta hermandad, “no soy de cuna, como se suele decir, pero sí es verdad que me ha gustado muchísimo de siempre”.

El nuevo presidente cuadrillero destacó también la importancia del respaldo familiar en un día tan señalado, “rodeado de mi familia, que todos son Enlutaos, y que además están casi todos en la Junta Directiva, pues ya te puedes imaginar cómo ha sido el día de hoy”.

Entre los objetivos prioritarios del nuevo mandato, José Manuel Ocaña subrayó la consolidación del proyecto de las Tres Marías, que salieron por primera vez a la calle el pasado año con motivo del centenario de la cuadrilla, “lo principal es afianzar el tema de las Tres Marías, que el año pasado, con motivo de nuestro centenario, salieron a la calle por primera vez”. En este sentido, explicó que uno de los motivos de su presentación como presidente cuadrillero ha sido precisamente dar estabilidad a esta iniciativa.

Además, avanzó nuevos proyectos para el futuro, “queremos, por ejemplo, hacer una asociación cultural y estudiar la posibilidad de tener una sede”, aunque insistió en que lo fundamental es “trabajar por y para la hermandad”.

Ocaña reconoció la carga emocional en la entrega del báculo, “al coger el báculo he sentido el peso de la responsabilidad, ahora te das cuenta de que la persona responsable eres tú”. Aun así, afirmó haberlo vivido con alegría, “ha sido un momento muy gratificante ya que ha supuesto la ratificación de la confianza de la hermandad hacia mí y esto me da ánimo para seguir trabajando”.

Especialmente emotivas fueron sus palabras hacia el anterior presidente cuadrillero, Cristóbal Pérez, “gracias a él, hoy yo soy presidente cuadrillero”, recordando que fue quien le dio la oportunidad de formar parte de la Junta Directiva cuando apenas llevaba unos años en la hermandad. “Las palabras que he tenido cuando me ha entregado el báculo han sido: gracias”.

La ofrenda floral.

El acto concluyó con una ofrenda floral a las Tres Marías, un gesto simbólico ante la imposibilidad de que las imágenes estuvieran presentes en el altar por tratarse de un tiempo litúrgico navideño.

Ocaña explicó que “nuestras imágenes son de pasión y van vestidas de pasión, no creíamos conveniente que estuviesen hoy en el altar”, pero quiso que formaran parte del momento de algún modo, “una manera de hacerlas partícipes era con ese ofrecimiento al final de todos los actos”.

Antes de finalizar, el nuevo presidente cuadrillero dio las gracias por el apoyo recibido “doy las gracias a mi Junta Directiva, a mi cofradía, a todos mis amigos y familiares que han venido, a todo el pueblo en general que ha asistido a este acto, a los que les deseo un feliz año nuevo”.

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