Mecánico de profesión, escritor por vocación y pintor por pasión, el baenense José Antonio Villarreal da a conocer en Cancionero que, en breve, se publicará su decimotercer libro, una novela policiaca sobre la corrupción, mientras continúa desarrollando una intensa producción pictórica marcada por la figura femenina y el color.
José Antonio Villarreal se define con sencillez cuando se le pregunta quién es, “soy un baenense que por circunstancias tuvo que abandonar su tierra y se instaló en Madrid a los 17 años” y apunta que su ocupación principal fue siempre “la mecánica del automóvil”.
Con el paso del tiempo, Villarreal logró abrir su propio negocio a los 42 años, actividad que mantuvo hasta su jubilación y que hoy continúan sus hijos. Sin embargo, paralelamente a su vida profesional, fue creciendo una inquietud creativa que con los años se ha consolidado tanto en la literatura como en la pintura.
José Antonio Villarreal cuenta ya con doce libros publicados, a los que se suma ahora un nuevo título que verá la luz en los próximos días. “Como me gusta probar todo y cambiar los estilos, este libro va a ser policiaco”, señala. La novela se adentra de lleno en un tema de plena actualidad, “va sobre corrupción, porque parece el tema principal de nuestro país y es que no hay nada que no esté así un poco manchado”.
El libro llevará por título “El tren de las dos y treinta”, una elección cargada de simbolismo. “Ahí intentan cometer un crimen y la víctima tenía que coger ese tren, que no llegó a coger”, explica, dejando entrever el eje central del relato.
Fiel a su forma de entender la literatura, Villarreal insiste en una escritura sencilla y accesible, “yo trato de que sean libros de fácil lectura, de fácil comprensión, sin meterme en mucho tecnicismo”, afirma. “Pienso en la gente de mi nivel, y no me gusta incluir palabras raras o desconocidas, utilizo palabras que todo el mundo pueda comprender”.
La relación entre sus dos facetas creativas se refleja también en este nuevo libro. La portada es obra suya, “uno de mis cuadros pintados expresamente para el libro”. Describe la imagen con detalle, “es una chica sola, esperando al tren en una estación, a la una o las dos de la mañana, en una noche oscura y tormentosa, solitaria”. Una escena que, según reconoce, encaja con el tono del relato, “como esa escena iba de muerte, había que presentarla así”.
En el interior del libro no hay ilustraciones, aunque sí aparece una breve reseña biográfica, “mi historial, que siempre la editorial lo pone añadiendo el último libro”.
La mujer y el color, ejes de su pintura actual
En el ámbito pictórico, Villarreal atraviesa un momento de intensa producción. En los últimos meses ha realizado alrededor de 30 cuadros, a un ritmo de “uno cada dos días, aproximadamente”.
La temática es constante, “casi siempre reflejo la figura de una mujer elegante, esbelta, acompañada de algún decorado, algunos faroles”. Cuando se le pregunta por el motivo, no duda, “porque a mí personalmente es lo que más me gusta, yo pintaría mujeres; y después vienen los caballos, la figura del caballo, después de la mujer, es lo que más me gusta”.
Su pintura destaca por el uso del color y la búsqueda de sensaciones positivas. “Se trata de dar un poco de alegría, que el cuadro no dé tristeza donde se ponga”, aunque reconoce que también hay obras más oscuras, pensadas para otros gustos.
Escribir a mano, con bolígrafo
En plena era digital, José Antonio Villarreal mantiene una forma de trabajo casi artesanal, “yo no utilizo ordenador, utilizo el bolígrafo de siempre”, explica. Sus manuscritos se conservan “en blocs, escritos a mano”, que guarda cuidadosamente. “si hay plagios, yo siempre puedo presentar mi manuscrito con el bolígrafo”.
Cada libro puede ocupar “80 o 90 hojas tamaño folio”, aunque luego llegan las correcciones, añadidos y ajustes necesarios antes de la publicación.
Un creador incansable
Lejos de la superstición, Villarreal afronta su libro número trece con naturalidad y entusiasmo. Reconoce que con el tiempo ha ido evolucionando como escritor. “Uno nace aprendiz. En los primeros libros era más directo, no definía bien las escenas, y me decían que tenía que mejorar en eso”. Hoy asume esa evolución con la misma humildad que ha marcado toda su trayectoria.
Escritor, pintor y mecánico de vocación, José Antonio Villarreal continúa creando con la idea de contar historias y pintar imágenes que conecten con la gente, “para que lo entienda cualquiera”
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