Izquierda Unida reafirma su rechazo a la planta de biometano proyectada en Baena y reclama una moratoria a la Junta de Andalucía

Manuel Germán y José Vicente Caballero

Asegura que fue la primera fuerza política en posicionarse contra el proyecto y defiende que su oposición responde a motivos medioambientales, de salud pública y de bienestar vecinal

La sede de Izquierda Unida de Baena y Albendín acogió una comparecencia pública en la que responsables de la organización quisieron dejar clara su postura respecto al proyecto de planta de biometano previsto para el término municipal de Baena. Durante la rueda de prensa intervinieron el coordinador local de Izquierda Unida, José Vicente Caballero, y el miembro de la coordinadora local Manuel Germán Dorado, quienes defendieron que la formación fue la primera en manifestar públicamente su oposición a la instalación y denunciaron lo que consideran una campaña de desinformación sobre el posicionamiento del colectivo.

José Vicente Caballero abrió la comparecencia explicando que la convocatoria respondía a la necesidad de aclarar determinadas informaciones que, según indicó, han circulado durante los últimos meses, «convocamos esta rueda de prensa como consecuencia de los bulos, las difamaciones y las mentiras que se dicen por las redes sociales».

El coordinador local recordó que la organización tuvo conocimiento del proyecto durante el pasado año y que, tras analizar la documentación disponible, convocó una asamblea extraordinaria para fijar una posición política al respecto, «al ver lo que se iba a instalar aquí en Baena, porque estamos hartos de basureros y de todo lo que supone perjuicios para el medio ambiente y para la salud, hicimos una asamblea extraordinaria para decidir cuál iba a ser nuestra posición».

Según explicó, la decisión adoptada por unanimidad fue rechazar la implantación de la planta, «llegamos al acuerdo de que nosotros íbamos a ir en contra de esta planta, puesto que estamos ya hartos de basura y de aires contaminantes».

Caballero aseguró además que Izquierda Unida fue pionera en trasladar públicamente su postura mediante una nota de prensa emitida en diciembre de 2025.

«Ahora parece que todo el mundo enarbola la bandera de que ha sido quien ha tenido la iniciativa, pero nosotros ya fijamos nuestra posición en diciembre de 2025 a través de una nota de prensa emitida después de la Asamblea Extraordinaria y posteriormente llevamos una moción al pleno del mes de marzo que fue aprobada por unanimidad «, recordó.

El coordinador local también se refirió al posicionamiento de otras formaciones políticas y reclamó una mayor claridad institucional respecto al proyecto, ”pensamos que un veneno, si se echa hoy o dentro de tres años, va a ser el mismo veneno», afirmó, añadiendo que quienes tienen responsabilidades de gobierno en otras administraciones «deberían exigir directamente a la Junta de Andalucía que no se instale esta planta».

Caballero insistió en que la oposición de Izquierda Unida no supone un rechazo a las energías renovables, «nosotros sí apostamos por las energías renovables, pero siempre que no perjudiquen la salud de los ciudadanos ni el medio ambiente», subrayó.

Manuel Germán Dorado, «la oposición de Izquierda Unida a esta macroplanta es clara y viene de hace seis meses»

A continuación, tomó la palabra Manuel Germán Dorado, miembro de la coordinadora local de Izquierda Unida, quien profundizó en las razones que han llevado a la organización a rechazar el proyecto.

Dorado explicó que desde el primer momento consideraron que se trataba de un asunto especialmente sensible para la ciudadanía de Baena y Albendín, «desde el primer momento que tuvimos esta información, la organización se puso a trabajar porque vimos que era un tema muy sensible para la ciudadanía», señaló.

El dirigente recordó que la postura contraria al proyecto fue aprobada por unanimidad en una asamblea de militantes, «tuvimos una asamblea donde por unanimidad la organización decidió la oposición directa a esta implantación», como ya se ha indicado anteriormente.

Según explicó, las dudas aumentaron cuando comenzaron a conocerse las dimensiones reales de la instalación prevista, «no es lo mismo una planta de biometano vinculada a una industria local que hablar ya de una macroplanta».

Dorado mostró especial preocupación por las cifras asociadas al proyecto, «cuando ya se habla de 400.000 toneladas anuales y de un tránsito de 90 camiones diarios, eso ya nos pone sobre aviso».

Además, destacó que los materiales necesarios para alimentar la planta no procederían exclusivamente de recursos generados en el municipio, «cuando se empieza a hablar de purines y de otros productos contaminantes, vemos que eso aquí prácticamente no existe y que habría que traerlo de fuera».

A su juicio, esa circunstancia podría generar importantes inconvenientes para la población, «va a ser un perjuicio para la vida diaria de los habitantes de Baena y Albendín por los malos olores, por los gases que puedan liberarse al ambiente y por los posibles riesgos para la salud», advirtió.

Dorado incidió en que Izquierda Unida trasladó oficialmente su rechazo al Ayuntamiento mediante una moción presentada, «fuimos el primer grupo político que nos posicionamos en contra de esta macroplanta que se quiere instalar en el municipio de Baena».

El dirigente quiso responder así a quienes han cuestionado la implicación de la formación en este asunto, «nadie puede decir que Izquierda Unida se ha puesto de perfil o que no se ha posicionado, la posición es bastante clara».

Entre las medidas defendidas por la organización figura la solicitud de una moratoria para paralizar nuevas autorizaciones relacionadas con este tipo de instalaciones, «instamos al Gobierno de la Junta de Andalucía a aprobar una moratoria, que significa una paralización en la concesión de autorizaciones para la implantación de plantas de biogás».

Alegaciones propias y defensa de los intereses vecinales

Dorado anunció igualmente que la organización prepara alegaciones específicas al proyecto, al margen de las que pueda presentar el Ayuntamiento de Baena, «nosotros también vamos a elaborar nuestras alegaciones y cuando estén terminadas las daremos a conocer a la ciudadanía».

El miembro de la coordinadora local insistió en que la prioridad debe ser la defensa de los intereses vecinales por encima de cualquier debate partidista, «estamos hablando de una alerta vecinal que va por encima de las ideologías y de las siglas políticas».

En este sentido, quiso dejar claro que la organización seguirá trabajando desde una perspectiva centrada en el bienestar de la población, «nosotros siempre hemos estado al lado de los vecinos y siempre vamos a estarlo».

Finalmente, Dorado destacó que las propuestas y preocupaciones planteadas por la organización están siendo trasladadas al equipo de gobierno municipal, del que forma parte Izquierda Unida junto al PSOE, «estas propuestas son las que están transmitiendo nuestros compañeros en el gobierno municipal y las que van a llevar a los órganos competentes de la Junta de Andalucía y donde haga falta».

La comparecencia concluyó con un llamamiento a la ciudadanía para informarse sobre el proyecto y con el compromiso de mantener una postura activa durante todo el proceso administrativo relacionado con la posible implantación de la planta de biometano en Baena.

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