Inicio del Año Jubilar en Doña Mencia

José Antonio Tejero Cárdenas en la puerta de la iglesia

La parroquia de Nuestra Señora de la Consolación de Doña Mencía inicia este 14 de septiembre un Año Jubilar concedido por la Santa Sede con motivo del 50 aniversario de la bendición del actual templo. El párroco, José Antonio Tejero Cárdenas, afronta esta celebración como «un año de gracia» y «de misericordia», bajo el lema «María, consuelo para tu pueblo», con una amplia programación religiosa y cultural que tendrá como punto de partida la apertura de la Puerta Santa por el obispo de Córdoba, don Jesús Fernández González.

Doña Mencía inicia este 14 de septiembre un periodo excepcional para la vida de su comunidad parroquial. La iglesia de Nuestra Señora de la Consolación abre oficialmente un Año Jubilar con motivo del 50 aniversario de la bendición del actual templo, una celebración concedida por la Santa Sede que permitirá vivir durante los próximos meses un amplio programa de actividades religiosas, culturales y comunitarias.

El párroco, José Antonio Tejero Cárdenas, destaca que se trata de una efeméride vinculada directamente a la historia reciente de la localidad. El templo actual fue bendecido el 14 de septiembre de 1977 por monseñor José María Cirarda, aunque la vida de la comunidad cristiana se remonta a la antigua iglesia de Doña Mencía.

«Tenemos un año de gracia que el Señor nos ha concedido», afirma el sacerdote, que recuerda el proceso seguido para conseguir la concesión del jubileo. La parroquia se puso en contacto con la Diócesis de Córdoba y, posteriormente, la petición fue trasladada a Roma, donde finalmente se autorizó este tiempo jubilar con indulgencia plenaria.

El Año Jubilar tiene además un lema que resume el sentido de esta celebración: «María, consuelo para tu pueblo». 

La apertura de la Puerta Santa

El primer gran momento tendrá lugar este 14 de septiembre. A las 19:00 horas, en la Ermita del Espíritu Santo, se procederá a la lectura del decreto de la Santa Sede por el que se concede el Año Jubilar.

Desde allí partirá una procesión hasta la parroquia. Una vez en el templo, el obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández González, será el encargado de abrir la Puerta Santa y presidir posteriormente la Eucaristía con motivo de la Exaltación de la Santa Cruz.

Tras la celebración eucarística tendrá lugar la procesión de Nuestro Padre Jesús Nazareno por las calles de Doña Mencía, completando así una jornada que marcará el comienzo oficial de este tiempo extraordinario.

Un año para ganar el jubileo

Durante el Año Jubilar, la parroquia será lugar de encuentro para vecinos y visitantes que quieran participar en las celebraciones y acogerse a la indulgencia plenaria concedida por la Santa Sede.

Para ello será necesario cumplir las condiciones establecidas por la Iglesia, entre ellas acercarse al sacramento de la penitencia y de la comunión, rezar el Credo y por las intenciones del Papa, participar en las celebraciones correspondientes y atravesar la Puerta Santa, «todo el que quiera, tanto grupos como personas, están invitados a vivir y a ganar el jubileo», señala Tejero Cárdenas.

El programa diseñado por la parroquia contempla diferentes celebraciones y encuentros a lo largo del año. En octubre tendrá lugar la novena de la Virgen de Consolación, mientras que en noviembre está previsto que el Cristo del Calvario baje hasta la parroquia y permanezca allí durante un periodo prolongado.

En torno a esta imagen se prepara además una celebración dirigida especialmente a las familias, con un acto en la plaza y la intención de que puedan vivir también su propio jubileo.

Habrá asimismo jornadas dedicadas a niños, enfermos y familias, además de otros encuentros comunitarios. 

Una misión para llegar a todos los hogares

Entre las citas más importantes del programa figura la IV Misión Diocesana, prevista para el mes de abril. La iniciativa pretende llevar el espíritu del Año Jubilar más allá de las paredes del templo y acercarlo directamente a los vecinos.

Durante una semana, miembros llegados de distintos puntos de la diócesis participarán en actividades encaminadas a visitar los hogares y contactar con las familias mencianas.

La celebración jubilar culminará el 14 de septiembre de 2027, coincidiendo con el 50 aniversario de la parroquia.

Para Tejero Cárdenas, medio siglo de historia se resume en todo lo vivido dentro del templo, «son 50 años de eucaristías, bautizos, bodas, despedidas de nuestros seres queridos, donde hemos crecido en la fe».

La celebración tendrá continuidad después del jubileo. La intención de la parroquia es que, en octubre, se pueda celebrar en Doña Mencía una Magna Mariana, prolongando así el carácter extraordinario de este periodo. 

Una imagen que resume la historia de Doña Mencía

Uno de los elementos más visibles de esta celebración es el cartel anunciador, realizado a partir de una pintura del artista menciano Manuel Cubero.

La obra sitúa en el centro a la Virgen de Consolación, titular de la parroquia. A uno de sus lados aparece Santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de los Dominicos, y al otro, San Pedro de Verona, patrón de Doña Mencía y primer mártir dominico.

A los pies de las figuras aparece el propio municipio, con una presencia especialmente significativa de la antigua iglesia.

Para el párroco, esta referencia al templo originario tiene un profundo significado, «no podemos olvidar de dónde venimos, que venimos de allí».

La pintura original se encuentra en el interior de la parroquia, mientras que una reproducción sirve como imagen exterior de la celebración.

El Año Jubilar cuenta además con un logotipo propio, obra de Antonio Ortiz Rubio, inspirado en María y en la simbología mariana. La composición incorpora estrellas en referencia a los 50 años de la parroquia y una media luna como representación de la Inmaculada.

El propio Tejero Cárdenas relaciona estos elementos con la lectura del Apocalipsis de la mujer «vestida de sol, coronada con doce estrellas» y con la luna bajo sus pies. 

Dos años para preparar un momento histórico

La puesta en marcha del Año Jubilar ha requerido un largo proceso de preparación. El párroco reconoce que comenzó a trabajar en el proyecto hace aproximadamente dos años, «yo me puse en camino hace dos años», explica.

Desde entonces se ha creado un grupo de trabajo encargado de organizar las distintas actividades y de preparar la agenda que acompañará a la celebración.

Ahora, con la llegada de la fecha de apertura, el sacerdote afronta el momento con intensidad, pero también con la responsabilidad de abrir las puertas de la parroquia, «llevamos dos años preparando todo este acontecimiento y ahora ya nos toca vivirlo y sobre todo abrir las puertas para acoger a todos».

La comunidad parroquial cuenta además con la colaboración del ayuntamiento, aunque la organización y responsabilidad principal recae en la propia parroquia.

La iglesia luce estos días especialmente preparada. Se ha restaurado la puerta principal y la Virgen de Consolación presidirá el altar mayor durante la celebración inaugural.

Para José Antonio Tejero Cárdenas, el objetivo último de todo este programa es sencillo: que el jubileo sea una oportunidad de encuentro y de fe para todo el municipio, «es un año de misericordia donde el Señor acoge a todo el que quiera venir».

Ante el comienzo de este periodo excepcional, lanza una última invitación, «todo el mundo está invitado a que vivamos este momento, a que a acercarse a la parroquia a ganar el jubileo».

Un Año Jubilar que Doña Mencía comienza mirando a su pasado, celebrando los cincuenta años de su actual templo y proyectándose hacia el futuro, bajo la protección de su patrona y con una última petición del párroco, «lo ponemos todo en manos de la Virgen que siempre nos lleva hasta el Señor»

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