Laguna de la Roa en Baena
La laguna de la Roa, en el término de Baena, es un humedal incluido en el Inventario Andaluz de Humedales, creado por la Junta de Andalucía mediante el Decreto 98/2004, de 9 de marzo. Aunque no es un espacio protegido, el citado decreto ya reconoce sus características, valores ambientales y promueve su conservación y su uso racional.
Debido a las abundantes lluvias del invierno, ha tenido una gran lámina de agua y, con ello, una importante comunidad de aves acuáticas. Durante el pasado mes de febrero, la abertura intencionada por parte de los propietarios de un desagüe artificial en la laguna, realizada con maquinaria pesada junto a uno de los puentes de la carretera A-3125, vació por completo la laguna.
Como se pudo comprobar en días posteriores, el objetivo era desviar y vaciar el agua acumulada en la laguna hacia el arroyo del Vaquillero, para poder cultivar dentro de la cubeta lagunar.
Como las lluvias han continuado, la laguna ha vuelto a almacenar agua y, con ello, las aves acuáticas. Sin embargo, la zanja sigue abierta y la laguna continúa vaciándose.
Todo ello se ha puesto en conocimiento de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente en Córdoba, que, sin embargo, no ha podido evitar que el humedal se esté vaciando.
Las aves más características de la Roa son las limícolas que se alimentan en la orilla: cigüeñuela, avoceta, andarríos, chorlitejo, archibebe común, correlimos, etc.
Se trata de otra agresión ambiental más a un espacio natural que siempre ha sido muy castigado por la mano del hombre. Hay que recordar que, en 2018, un arroyo tributario que vierte su caudal directamente a la laguna ya fue desviado por la Consejería de Obras Públicas de la Junta de Andalucía durante unas obras en la citada carretera, afectando al régimen hidrológico de la laguna.
Históricamente, el humedal ha estado rodeado de cultivos agrícolas que se extienden hasta la misma cubeta. Uno de los mayores impactos de este aprovechamiento agrícola es la aceleración de la colmatación del vaso lagunar por la acumulación de sedimentos que arrastran de las laderas vertientes y la roturación de la orilla. Este aprovechamiento agrícola también arrastra hasta la laguna los lixiviados de los fertilizantes químicos y productos fitosanitarios utilizados en los cultivos circundantes.
Es necesaria una protección legal de esta y de todas las lagunas de Baena, que pasa por la declaración de Reserva Natural. Es la única forma de atajar un progresivo deterioro que puede ser irreversible si la Junta de Andalucía no hace una apuesta valiente y decidida para conservar estos frágiles ecosistemas, que son refugios de biodiversidad.
Baena, 2 de mayo de 2026
GRODEN-Ecologistas en Acción
Más información: Curro Ordóñez. Telf. 696 996 949
Más historias
Del imaginario simbólico a la experiencia sonora: el Barroco musical en diálogo con el patrimonio arquitectónico
El obispo de Córdoba llama a recuperar la paz frente al aumento de los conflictos y la violencia
La Marcha Misionera de Córdoba invita a los jóvenes a “vivir la fe con sentido y abrirse a los demás”