Gran asistencia en el Vía Crucis del Santísimo Cristo de la Misericordia

Vía Crucis viernes de Dolores en Baena

Varios centenares de personas participaron el viernes de Dolores en el Vía Crucis de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Misericordia y Nuestra Señora de la Clemencia en su Mayor Dolor, una cita ya consolidada que recorrió en absoluto silencio algunas calles de los recorridos procesionales de la Semana Santa de Baena, seguido por un numeroso público en aceras, ventanas y balcones.

El Vía Crucis del Santísimo Cristo de la Misericordia, supuso una manifestación de fe que sigue creciendo año tras año y que ha logrado consolidarse como uno de los actos más íntimos y más participativos antes de adentrarnos en la Semana de la Pasión

Desde su origen en 2009, interrumpido únicamente por la pandemia y recuperado posteriormente con fuerza, este Vía Crucis ha logrado reunir a un numeroso grupo de fieles que acompañaron directamente el cortejo, mientras otros muchos esperaban en las aceras la llegada de la comitiva, que avanzó en un sobrecogedor silencio por enclaves emblemáticos del casco antiguo.

El recorrido discurrió por calles San Bartolomé, Mesones, Del Moral, “Pablito Lucena” y Amador de los Ríos, arterias habituales de los desfiles procesionales, para regresar finalmente a la iglesia de San Bartolomé, donde tuvo lugar el besapiés a la venerada imagen del Cristo de la Misericordia.

El Vía Crucis estuvo presidido por el párroco de San Bartolomé y consiliario de la cofradía, Francisco Salvador Flores Hidalgo, acompañado por el párroco de Santa María la Mayor, Juan Laguna Navarro, impulsor de esta Cofradía, reforzando así el carácter espiritual del acto.

En cuanto al orden procesional mantuvo la sobriedad que caracteriza a esta cofradía: abría el gallardete, seguido por fieles alumbrando con antorchas y velas, miembros de la cofradía con cruces y faroles, y los incensarios portados por los más jóvenes. En el centro del cortejo, el Cristo de la Misericordia, portado a hombros, avanzaba acompañado por los sacerdotes y la música de la Banda de Cornetas y Tambores “La Unión” de Baena, cuyas marchas aportaron solemnidad al recorrido.

Especial mención merece la indumentaria de la cofradía, muy valorada desde su creación: túnica negra, capirote de verdugo también negro, fajín rojo, rosario de azabache anudado al cinturón, escapulario con el escudo en el frontal y el corazón de María con los siete puñales en la parte trasera, además de calzado negro. Los hermanos, como ya dimos a conocer en su momento, portaban cruz de madera y faroles de mano.

Actualmente, la cofradía continúa creciendo y se acerca ya al centenar de hermanos, reflejo del arraigo que está adquiriendo en el barrio y en la localidad.

A lo largo del recorrido se desarrollaron las 14 estaciones del Vía Crucis, distribuidas en distintos puntos estratégicos, donde se combinaron la lectura, la oración y la reflexión en un ambiente de profundo respeto.

La respuesta del público dejó diferentes sensaciones: sorpresa en algunos, expectación en otros y, en la mayoría, satisfacción por la vivencia compartida. Todo ello pone de manifiesto la importancia de creer en un proyecto que ha sido capaz de consolidarse gracias a la profunda fe cristiana de sus promotores.

Independientemente de ser un acto religioso, este Vía Crucis se ha convertido también en un elemento dinamizador, evidenciando la necesidad de contar con colectivos comprometidos que contribuyan a fortalecer el tejido social y espiritual de Baena

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