Gran asistencia de público en el cierre de la Semana Santa de Albendin

Entrada de las imágenes en la iglesia

La Hermandad del Resucitado protagoniza una brillante estación de penitencia en el Domingo de Resurrección, marcada por la participación de todas las cofradías, el fervor popular y un emotivo encuentro final entre el Cristo y su Madre que arrancó los aplausos de los vecinos.

La pedanía de Albendín ha vivido con intensidad y emoción el Domingo de Resurrección, poniendo el broche final a su Semana Santa con una procesión que ha reunido a un numeroso público en las calles y plazas, sobre todo, en su entrada.

La Hermandad del Resucitado ha realizado su estación de penitencia siguiendo el recorrido tradicional por las calles del municipio, en una estación de penitencia en la que han estado representadas las distintas hermandades y cofradías locales, reflejando la unidad del mundo cofrade albendinense.

El desfile procesional ha contado con la participación de los hermanos de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, los judíos coliblancos y colinegros, que con sus tambores han puesto el inconfundible sonido de su Semana Santa. A continuación, la Hermandad del Resucitado ha procesionado con la imagen de Cristo Resucitado, eje central de la celebración, cerrando la procesión la patrona de la pedanía, María Santísima de Albendín.

El acompañamiento musical ha corrido a cargo de la Agrupación Musical Virgen de los Dolores de Baena, cuyas marchas han aportado solemnidad y emoción a lo largo de todo el recorrido, especialmente en los momentos clave de la procesión.

Uno de los instantes más destacados y emotivos se ha vivido poco antes de la entrada al templo, cuando tuvo lugar el tradicional encuentro entre el Cristo Resucitado y su Madre. En este momento, los hermanos acercaron en varias ocasiones la imagen del Resucitado hacia la Virgen, escenificando ese reencuentro lleno de significado pascual.

La escena, acompañada por la música de la agrupación, provocó la reacción espontánea de los vecinos, que rompieron en aplausos en varias ocasiones. Un gesto colectivo que convirtió este pasaje en uno de los más intensos de la jornada, donde la emoción se hizo visible en rostros y miradas.

La hermana mayor, María José Molina Germán no ocultaba su satisfacción al término de la estación de penitencia: se mostró “muy emocionada” y destacó tanto el desarrollo de la procesión como la respuesta del pueblo, subrayando la implicación de los 80 hermanos con los que cuenta la hermandad y de vecinos y cofrades en una jornada que, según apuntó Molina, “siempre recordaré después de un parón que hemos tenido en los últimos años”.

El final de la procesión mantuvo el carácter tradicional y singular de Albendín. Tras la entrada de las imágenes en la Iglesia de Santa María de Albendín, los judíos continuaron tocando sus tambores, saliendo posteriormente del templo para dirigirse a la cercana casa de hermandad, prolongando así el ambiente festivo y cofrade más allá del acto litúrgico.

La jornada concluyó con una fotografía de familia que reunió a todos los integrantes de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Albendín, así como a los máximos responsables de las mismas. Un momento de convivencia que contó también con la presencia del alcalde pedáneo, José Andrés García Málagón.

El regidor quiso poner en valor el desarrollo de la Semana Santa, afirmando que “ha habido mucho trabajo, pero ha merecido la pena”, destacando además el papel fundamental del tiempo, que ha permitido la celebración de todas las estaciones de penitencia previstas. Asimismo, subrayó la afluencia de visitantes, lo que ha tenido un impacto positivo en la vida del municipio.

En este sentido, añadió un dato significativo: la nueva zona de pernocta para autocaravanas ha registrado un lleno absoluto durante estos días, con cerca de 40 vehículos y más de un centenar de visitantes procedentes de distintos puntos de España, atraídos por la riqueza cultural, religiosa y paisajística de la pedanía, situada junto al río Guadajoz.

El alcalde agradeció finalmente a todos los colectivos implicados, desde el ámbito religioso hasta el cultural y cofrade, su contribución para hacer posible una Semana Santa que, un año más, ha demostrado su importancia como motor social y económico.

Comparte esta noticia: