Gonzalo Giner en la IV Jornada de Novela Histórica de la Fundación Caja Rural de Baena

Gonzalo Giner en el Teatro Liceo con José Poyato

El escritor Gonzalo Giner comparte con el público su trayectoria, la historia y su forma de entender la literatura en la IV edición de las Jornadas de Novela Histórica organizadas por la Fundación Caja Rural de Baena, en la sesión celebrada el jueves 16 de abril en el Teatro Liceo de Baena.

La IV Jornada de Novela Histórica de la Fundación Caja Rural de Baena ha reunido a destacados nombres del panorama literario español como Gonzalo Giner y Javier Moro, consolidando este ciclo como una cita cultural de referencia.

El encargado de introducir la intervención fue el coordinador de las jornadas, José Calvo Poyato, quien destacó la singularidad del autor invitado y la conexión entre su profesión y su obra,

Calvo Poyato recordó además el impacto de su primera novela, “su primera novela fue una sorpresa en el mundo editorial español, cosechó un éxito verdaderamente extraordinario y le permitió abrirle la puerta a la literatura importante”, subrayando también que sus obras “se han vendido por cientos de miles y han sido traducidas a diferentes idiomas”.

El escritor, veterinario de profesión, explicó a Cancionero cómo llegó al mundo de la literatura, “mi caso es un poco extraño porque yo soy veterinario y ejerzo como veterinario, hacia los 38 años, por circunstancias de tensión, decidí que necesitaba como una terapia y crear en mi mente unos mundos diferentes”.

Giner relató que su primera novela surgió casi como una necesidad personal, “no pretendí publicarla, simplemente fue un ejercicio de cura mía casi, de supervivencia”, aunque finalmente vio la luz y marcó el inicio de su carrera literaria.

Sobre el éxito de su obra más conocida, El sanador de caballos, el autor explicó, “se fue moviendo poco a poco, yo creo que gustó porque nadie había contado la historia de un veterinario en la Edad Media”, destacando además la importancia del boca a boca entre lectores.

Giner también profundizó en su forma de escribir, “lo más difícil siempre se inicia con la idea original, esa semilla que lo genera todo, yo lo que intento es desarrollar todas las tramas, conocer todos los personajes y cuando lo tengo todo esquematizado, me pongo a escribir”.

El autor avanzó además su próximo proyecto literario, una continuación de su obra más emblemática, “estoy escribiendo la continuación de El sanador de caballos, que si la editorial lo acepta se llamará El rey y el vasallo”.

Finalmente, quiso definir su objetivo como escritor, “creo que como escritor lo que intento es ser un fabricante de emociones, que el lector sienta pena, orgullo, ilusión, miedo…”.

Giner defendió que el éxito de una obra reside en su capacidad para conectar con quien la lee: “que al final remueva y cautive el interés, pero también que provoque pensamientos y sensaciones en el lector”. Un planteamiento que resume el espíritu de estas jornadas, donde la historia se convierte en una herramienta viva a través de la narrativa.

Así, el mensaje final que quedó entre el público fue el valor de la novela histórica como puente entre el pasado y el presente, pero también como una experiencia emocional completa. “Si así ocurre y me dicen que así ocurre, para mí es el cierre del círculo”, concluyó el autor, dejando una reflexión que trasciende el propio acto literario

La jornada volvió a poner de relieve el interés creciente por la novela histórica y el valor de este tipo de encuentros, donde autores y lectores pueden compartir experiencias, conocimientos y pasión por la literatura

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