Paco Casero
El presidente de la Fundación SAVIA y presidente honorífico de ECOVALIA defiende en Cancionero Radio, CADENA SER, la dignidad de la agricultura y la ganadería, el relevo generacional en el campo y el orgullo de pertenecer al mundo rural. Casero será uno de los miembros del jurado de los Premios Internacionales a la Investigación y Defensa en Producción Ecológica, organizados por ECOVALIA y la Familia Núñez de Prado, que se entregarán el próximo 30 de noviembre.
El veterano activista andaluz Francisco Casero vuelve a poner voz a las preocupaciones del mundo rural. En una entrevista en Cancionero Radio, CADENA SER, el presidente de la Fundación SAVIA y presidente honorífico de ECOVALIA habló del relevo generacional en el campo, del papel del agricultor en la sociedad y del valor que tiene la tierra en pueblos como Baena, “una tierra que se conoce en el mundo entero por su aceite y por la calidad de sus gentes”.
Casero, que acaba de regresar de Menorca, relató cómo allí ha comprobado la importancia de mantener vivas las tradiciones familiares vinculadas al campo, “he estado en una finca de una familia que tiene ganadería de leche, ovejas, huertos… Ahora ha tomado el relevo el hijo, y su hija ha montado una tienda de productos ecológicos en Mahón. Impresionante. La finca hace toda la economía circular: producen, transforman y venden directamente. Hay una dignidad y un orgullo tremendo”.
Para el presidente de la Fundación SAVIA, ese ejemplo debe servir para recuperar el respeto social por la profesión agrícola y ganadera, “necesitamos que la profesión de agricultor, ganadero, sea algo valorado por la sociedad, que cuando uno diga ‘soy olivarero’, lo diga con la cabeza alta, con orgullo, y que eso sea respetado, y eso tenemos que empezarlo desde la enseñanza, desde los colegios y las familias”.
Casero insistió en que la educación es la base del cambio, “nuestros hijos e hijas deben ir a la universidad, claro, pero ¿por qué no pueden luego devolver al mundo rural lo que han aprendido? Es triste que en las medallas de Andalucía apenas se reconozca a la gente del campo. A mí me la ofrecieron dos veces y dije que no. Mientras no se reconozca de verdad al mundo rural, no la aceptaré. No la necesito”.
El presidente de SAVIA subrayó que el campo no puede seguir siendo visto como algo secundario, sino como el eje de una economía moderna y sostenible, “no se trata solo de recoger aceitunas, sino de hablar del aceite, de los subproductos, de la innovación, de generar riqueza y empleo desde los pueblos. Las cooperativas deben tener profesionales formados, visión moderna, y también sensibilidad humana”.
Casero también denunció la falta de apoyo y facilidades para los jóvenes que desean emprender en el medio rural, “hay gente que quiere montar su empresa y lo primero que se le pregunta es cuánto va a pagar de impuestos. No, lo que hay que darles son facilidades los primeros cinco años, ayudarlos a levantar su negocio. Eso sería una política inteligente”.
“Baena es sinónimo de calidad y de orgullo rural”
Preguntado por cómo se ve Baena desde fuera, Casero no dudó en reconocer el trabajo que ha hecho grande a esta tierra, “gracias a familias como los Núñez de Prado y al avance de las cooperativas, hoy Baena es conocida por la calidad de su aceite. Eso debe ser un orgullo. Gente como Pepe Cano o Antonio Cano han trabajado muchísimo y todo eso ayuda. Pero no nos podemos quedar ahí, hay que seguir, hacer más eventos, más actividades que proyecten Baena hacia el futuro”.
El presidente de la Fundación SAVIA aprovechó también para reflexionar sobre las tradiciones locales, que considera una riqueza cultural que debe conservarse, “a mí los tambores, la verdad, me dejan los oídos temblando, pero los respeto profundamente. Las tradiciones son hermosas y forman parte de nuestra identidad”.
“No hay mejor sitio que Baena para celebrar estos premios”
Casero estará mañana en la Almazara Núñez de Prado, donde se reunirá el jurado de los Premios Andrés Núñez de Prado, unos galardones que llevan más de 25 años reconociendo la excelencia en la investigación y la profesionalidad vinculada al mundo del aceite y la agricultura y ganadería ecológica.
“Es una tradición muy hermosa. Este año celebramos la vigésimo sexta edición. Estos premios nacieron en memoria de Andrés Núñez de Prado, y siempre los celebramos el domingo más cercano a San Andrés. Este año será el 30 de noviembre”, explicó.
Los galardones se dividen en cuatro categorías, investigación, reconocimiento, profesionalidad y sostenibilidad, y el jurado, compuesto por expertos del sector, se reunirá a las doce del mediodía, “son debates muy enriquecedores, donde se aprende mucho. Hay ingenieros, investigadores, representantes de la familia Núñez de Prado, economistas… y siempre reina la armonía. La gente se va muy contenta porque lo importante son las relaciones humanas”, destacó Casero.
Por otra parte, adelantó que este año habrá una novedad, “habrá una incorporación muy bonita, una entidad que se suma al evento para hacer un reconocimiento especial. Todo lo que sea sumar, bienvenido sea. Lo importante es poner en valor el mundo rural y la gente que lo hace posible”.
Casero defendió con firmeza que sin el campo no habría ciudad posible, “la sociedad no sería posible sin el mundo rural. El agua, la energía, los alimentos… todo viene del campo. Pero no se reconoce lo suficiente. Por eso, con estos premios queremos visibilizar el trabajo de los agricultores y agricultoras, de quienes han cuidado los olivos como parte de su familia”.
También aprovechó para destacar el liderazgo de la Subbética y de Baena en el ámbito del aceite ecológico, “estos aceites están entre los mejores del mundo. En los rankings internacionales, de los diez primeros, siete son nuestros. Vamos por delante de Italia en muchas cosas, pero no podemos vivir de las rentas. Hay que seguir innovando y atraer a los jóvenes”.
Por último, lanzó un mensaje claro sobre el modelo energético y la necesidad de apostar por comunidades rurales sostenibles, “kay un desprecio total al mundo rural en el tema de las energías renovables. Se ha favorecido a grandes empresas que solo buscan beneficios, y eso está rompiendo la vida de mucha gente. Nosotros pedimos desde hace años una planificación del territorio, y que las comunidades energéticas estén formadas por la gente de los pueblos, para que el beneficio se quede aquí”.
Casero concluyó con una frase que resume toda su filosofía de vida, “no hay mejor sitio que Baena para hacer estos premios. Lo importante es la mentalidad positiva, el compromiso y el respeto por lo que somos. El mundo rural es nuestra raíz, y sin raíces no hay futuro”
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