Finalizan los actos en honor a la Virgen de Guadalupe, patrona de Baena

Miembros de la corporación municipal, consiliario y hermano mayor de la cofradía de la patrona

El hermano mayor, José Miguel García, hace un balance “más que positivo” de las fiestas de 2026 y de sus ocho años al frente de la corporación, marcados por el crecimiento de la hermandad, la incorporación de jóvenes y familias y proyectos como la Casa de Hermandad, el Sin Pecado y la Escolanía  

La Cofradía de Nuestra Madre y Patrona, la Virgen de Guadalupe, ha puesto el punto final a los actos de su fiesta de 2026 con un balance que su hermano mayor, José Miguel García, califica sin ambages de “más que positivo”.

La programación se ha desarrollado conforme a lo previsto y, para el máximo responsable de la cofradía, ha supuesto además la culminación de un proceso de transformación y consolidación iniciado hace años.

“Ha salido todo a pedir de boca y la verdad que muy contento en general”, señala García al valorar los cultos y actividades celebrados tanto en la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe como en el entorno del templo.

El hermano mayor considera especialmente importante que los cambios introducidos durante los últimos años hayan dejado de ser iniciativas puntuales para convertirse en elementos plenamente integrados en la vida de la cofradía, “ese programa que planteábamos hace unos años hemos visto cómo ha ido madurando y cómo se instaura ya como algo consolidado”, afirma.  

Ocho años de gestión con la continuidad de la devoción como principal objetivo 

José Miguel García encara el final de su mandato después de ocho años al frente de la cofradía. Un periodo que, asegura, le deja fundamentalmente un sentimiento de orgullo y gratitud, “no puedo más que sentirme orgullosísimo de la cofradía que he tenido el honor de presidir y agradecido a tantas y tantas personas como la Virgen va poniendo en el camino”, manifiesta.

A su juicio, los objetivos marcados al comienzo del mandato se han alcanzado “con creces”, aunque reconoce que siempre quedan cuestiones pendientes. Por encima de proyectos materiales o modificaciones organizativas,

García sitúa como principal logro la continuidad de la devoción a la Virgen de Guadalupe, especialmente entre las nuevas generaciones, “principalmente el objetivo que nos marcábamos y que es el que yo por lo menos me siento más satisfecho era la continuidad de esta devoción, el transmitir la devoción y principalmente trabajando quizás con los más pequeños, con los jóvenes”, explica.

Una apuesta que, en su opinión, comienza a dar resultados visibles. Durante esta última novena ha podido comprobar de cerca el grado de implicación de los jóvenes y las familias, “tenemos un grupo de jóvenes súper comprometido, una cantera que es una maravilla y muchas familias dentro de la cofradía”, destaca.

Para García, ese relevo generacional constituye la mejor garantía para el futuro, “eso va a garantizar que la devoción a María, a nuestra patrona, no se pierda y continúe”.  

El Sin Pecado, la Escolanía y la Casa de Hermandad, entre los grandes proyectos 

Entre los proyectos que deja la actual junta de gobierno figura el Sin Pecado, cuya presencia se ha integrado ya plenamente en los cultos de la Virgen.

Destaca que se ha conseguido que los propios devotos hayan incorporado el significado de esta pieza a su manera de vivir la devoción, “la gente ya habla de que la Virgen sale a la calle y sale a visitar los barrios”, apunta.

La creación de la Escolanía y, posteriormente, del grupo joven, constituye otro de los hitos que el hermano mayor considera fundamentales. El segundo ha sido, precisamente, fruto de la maduración de aquellos niños que comenzaron formando parte de la escolanía.

A ello se suman la renovación estatutaria, la modificación de determinados cultos, la presentación de hermandades y cofradías durante la jornada de la Virgen, el cambio de formato del Rosario de la Aurora, trasladado a la víspera y reforzado con un cuerpo de mantillas, y la potenciación de los cultos dedicados a San Sebastián.

Pero si hay un proyecto que García considera especialmente relevante es el de la Casa de Hermandad, “ha sido uno de los grandes proyectos que ha acometido precisamente esta junta de gobierno actual”, señala.

La sede, ya pagada, se ha convertido en un espacio vivo para la cofradía, acogiendo los ensayos de la Escolanía, las reuniones del grupo joven, el taller de bordado y diferentes reuniones y actividades de la cofradía.  

Proyectos pendientes: el ajuar y la coronación canónica 

No todo queda concluido con el final del mandato. García reconoce que existen iniciativas que permanecen en el “tintero”, entre ellas el enriquecimiento del ajuar de la patrona. En este apartado, no obstante, también destaca lo conseguido, como el nuevo frontal bordado para el altar de la Virgen.

El gran proyecto pendiente es, sin duda, la coronación canónica de la Virgen de Guadalupe, aprobada en cabildo pero todavía pendiente de avanzar, “no quedan en el olvido, sino que no son fácilmente de acometer, y yo espero que quien tome el relevo los continúe”, sostiene el hermano mayor, convencido de que el trabajo realizado ha permitido dejar sembradas las bases para que esas iniciativas puedan hacerse realidad en el futuro.  

Una cofradía que crece y rejuvenece 

Otro de los cambios que el hermano mayor destaca en estos ocho años es la evolución del perfil de los hermanos. La cofradía ha experimentado un crecimiento significativo, con alrededor de 300 hermanos más que al inicio del periodo, aunque las nuevas incorporaciones conviven cada año con las bajas, muchas de ellas motivadas por fallecimientos.

José Miguel García considera especialmente significativo el cambio en la edad media de los integrantes, “encontramos muchos niños, una gran cantidad de jóvenes, y luego eso, familias enteras que se apuntan”, detalla.

También incide en la progresiva incorporación de hombres a una cofradía tradicionalmente asociada a las mujeres.

García recuerda que él mismo fue el primer varón en ocupar el cargo de hermano mayor, y adelanta que la futura junta de gobierno contará igualmente con una importante presencia masculina y con hombres en puestos de responsabilidad. “Somos todos iguales”, afirma, reivindicando una cofradía abierta a todos sus miembros independientemente de su sexo.  

El relevo ya está en marcha 

El mandato de José Miguel García toca a su fin y la cofradía se encuentra inmersa en el proceso electoral. El plazo para presentar candidaturas finaliza coincidiendo con el día de la patrona y, según manifiesta el hermano mayor, existe una candidata que todavía no había formalizado oficialmente su candidatura en el momento de la entrevista.

Todo indica, por tanto, a un relevo sin confrontación electoral si finalmente no se presenta una segunda candidatura. La votación está prevista para finales de septiembre.

Además, manifiesta que no piensa desvincularse de la cofradía. Si el proceso sale adelante, formará parte de la nueva junta de gobierno como segundo responsable, “me voy de hermano mayor, porque ya toca, no me voy cansado”, aclara. Tampoco considera que su  salida responda a ningún desencanto, “no me voy porque esté incómodo, porque esté mal, sino porque toca”, subraya

Su intención es continuar colaborando y especialmente mantener su vinculación con los más jóvenes.

“Esperanza y mucha ilusión” para el futuro 

Al pedirle que resuma en pocas palabras qué se lleva de estos ocho años y de la fiesta de 2026, José Miguel reconoce que resulta difícil elegir un único momento. Sin embargo, hay dos conceptos que sintetizan su estado de ánimo: esperanza e ilusión.

La imagen que más le ha marcado durante esta novena ha sido la de los jóvenes implicados en la vida de la cofradía. Como ejemplo, recuerda la jornada en la que participaron en el canto de la aurora después de una noche de intenso trabajo.

Por último, incide en que, “tenemos una cofradía muy viva, gracias a Dios, y eso da mucha alegría”.

Así termina una etapa de ocho años marcada por la renovación de cultos, la creación de nuevos proyectos, el crecimiento de la nómina de hermanos y, sobre todo, por el intento de garantizar que la devoción a la Virgen de Guadalupe tenga continuidad en las próximas generaciones. El relevo en el gobierno de la cofradía no se plantea, por tanto, como un punto y final, sino como la oportunidad de continuar un camino que, en palabras de su actual hermano mayor, ya ha dejado una semilla preparada para seguir creciendo.

La fiesta concluye con la presentación de la Corporación Municipal y las cofradías ante la Patrona 

La última jornada de los actos en honor de la Virgen de Guadalupe tuvo además uno de sus momentos más destacados antes de la celebración de la Solemne Función Religiosa, con la tradicional presentación de la Corporación Municipal y de las distintas hermandades, cofradías y asociaciones religiosas ante la Patrona.

Previamente, la Junta de Gobierno de la Cofradía de Nuestra Madre y Patrona, encabezada por el hermano mayor, José Miguel García, acudió hasta las puertas del Ayuntamiento para recoger a la Corporación Municipal y acompañarla hasta la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, donde tendría lugar la presentación ante la Virgen.

A continuación, fueron pasando ante la Patrona, siguiendo el orden establecido, las diferentes instituciones, hermandades y cofradías de la localidad: Corporación Municipal, Cofradía de San José, Cofradía de la Virgen de la Cabeza, Hermandad de San Isidro Labrador, Hermandad de la Virgen de los Desamparados, Hermandad de la Virgen de los Santos, Hermandad de la Virgen Blanca de la Alegría, hermandad del Santísimo Corpus Christi, Veladores del Santísimo, Adoración Nocturna Femenina, Agrupación de Cofradías, Cofradía del Domingo de Ramos, Hermandad de la Virgen de los Dolores del Miércoles Santo, Ilustre Archicofradía de la Vera Cruz y Nuestro Padre Jesús del Prendimiento, Cofrada del Perdón (Silencio), Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Cofradía del Dulce Nombre de Jesús, Santo Cristo del Calvario y Soledad de María Santísima, Real Archicofradía de Nuestra Señora del Rosario y Santísimo Cristo Resucitado y Cofradía de Nuestra Madre y Patrona, la Virgen de Guadalupe

Este acto sirvió como antesala de la Solemne Función Religiosa y volvió a poner de manifiesto el carácter de Patrona y referente devocional que la Virgen de Guadalupe representa para la localidad, congregando en torno a su imagen a la Corporación Municipal y a las distintas realidades cofrades y religiosas.

Con este acto se ponía el broche a una programación que, como ha señalado el hermano mayor, ha alcanzado el objetivo de consolidar los cambios emprendidos durante los últimos años y que deja a la cofradía ante una nueva etapa con un relevo en el gobierno, pero también con una importante base de jóvenes, familias y hermanos comprometidos con la continuidad de la devoción a la Patrona.  

Ocho años después de asumir el cargo, José Miguel García entrega el testigo con la satisfacción del trabajo realizado y, sobre todo, con la confianza depositada en las nuevas generaciones. Una etapa termina, pero, como él mismo señala, queda “esperanza y mucha ilusión” ante el futuro de una cofradía que considera “muy viva”

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