Consiliario, hermana mayor y miembros de la junta directiva de la cofradía
La Caseta Municipal de Baena se llenó de ambiente navideño con motivo de la Chocolatada y el Roscón Gigante organizados por la Cofradía del Santísimo Cristo de la Misericordia y Nuestra Señora de la Clemencia en su Mayor Dolor. El acto, patrocinado por el Ayuntamiento de Baena y con la colaboración de la Panadería-Bollería Nuestro Padre Jesús Nazareno, fue todo un éxito, con la asistencia de unas 500 personas y la venta de todas las porciones del roscón, en torno a 300, postulándose como una cita llamada a repetirse.
En el interior de la Caseta Municipal, el ambiente era distinto al de otros eventos multitudinarios. Tal y como explicó el secretario de la cofradía, Pepín Ortiz Esquinas, el objetivo desde el principio, “intentar crear un buen ambiente navideño, muy familiar, tranquilo, donde diera gusto entrar y salir.”
La música, el chocolate caliente y la convivencia entre familias marcaron una tarde pensada para todas las edades y muy especialmente para los más pequeños.
La cofradía apostó por una actividad novedosa en Baena, “algo que se ha hecho en otros municipios y ciudades y que nunca se había hecho en Baena: un roscón gigante.”
El resultado fue un espectacular roscón de tres metros de diámetro, que, según detalló Ortiz Esquinas, “si lo ponemos recto, serían 20 metros de roscón.”
Un dulce elaborado de manera artesanal gracias a la colaboración de la Panadería-Bollería Nuestro Padre Jesús Nazareno, a la que el secretario quiso agradecer públicamente su implicación en unas fechas especialmente complicadas para el sector.
El roscón ofrecía distintas opciones para todos los gustos, “ha sido un roscón tradicional de Navidad, hecho artesanalmente, relleno de nata, crema o chocolate, cada uno ha podido elegir el sabor que más le apetecía”
Además, la organización tuvo en cuenta a las personas con intolerancias alimentarias, “hemos tenido en cuenta a las personas intolerantes al gluten y a la lactosa, y también se ha podido degsutar roscón sin gluten, para que nadie se sintiera excluido.”
Todo ello acompañado de chocolate caliente, que completó una merienda muy comentada y celebrada por los asistentes.
La respuesta del público superó las expectativas iniciales. Aunque en un principio se calculaban unas 250 porciones, finalmente se vendieron todas, alcanzando unas 300 porciones, en una tarde que reunió a alrededor de 500 personas.
“Nuestra intención no era tanto recaudar dinero, sino pasar este rato de convivencia, con una merienda con nuestros niños y nuestras familias, “subrayó, Ortiz Esquinas
El ambiente, como se pudo comprobar, fue constante durante toda la tarde, con personas entrando y saliendo, conversando y compartiendo un rato agradable en torno al roscón.
Destino de la recaudación
Todo lo recaudado en el acto tiene un destino, “sufragar los gastos de la imagen de Nuestra Señora de la Clemencia en su Mayor Dolo,” indicó el secretario de la cofradía
Una imagen que se encuentra prácticamente finalizada, “está a falta de los últimos retoques, como las pestañas y las lágrimas. para finales de enero estará terminada y, si Dios quiere, a finales de febrero estará aquí.”
El secretario quiso destacar especialmente la generosidad del imaginero egabrense Salvador Guzmán, “el solamente va a cobrar el material, la mano de obra no.”
Un gesto que ha permitido a la cofradía afrontar un proyecto que, de otro modo, sería inasumible, “una imagen policromada y tallada en madera puede superar los 12.000 euros.”
Pepín Ortiz adelantó que se trata de una dolorosa singular, “es una imagen distinta a lo que estamos acostumbrados a ver en Baena. Es una dolorosa que mira hacia arriba, a su hijo en la cruz, en sus últimos momentos.”
La vestimenta y los detalles se mantienen en secreto, “eso será sorpresa cuando venga, sea bendecida y presentada en la iglesia de San Bartolomé donde esperamos contar, si es posible, con el obispo de la Diócesis de Córdoba”
Gracias a la colaboración de numerosos devotos y hermanos, también se están donando elementos como la vestimenta y otros complementos.
La cofradía no se detiene y ya piensa en nuevas actividades, “seguiremos haciendo rifas, sorteos y actividades poco a poco para poder sufragar los gastos.”
Además, el crecimiento de la hermandad es constante, “estamos ya en torno a los 100 hermanos y unos 20 niños aspirantes.”
Por último, el secretario agradeció la asistencia y la colaboración de los vecinos y vecinas en general, “muchísimas gracias a todo el pueblo de Baena por esta acogida que hemos tenido hoy aquí”.
Más historias
Rocío Alba exaltará al judío en su XXIII edición.
La 8ª Cuadrilla de Judíos de la Cola Negra inicia la celebración del centenario de su reorganización con la presentación de los actos en su casa de hermandad
La Cofradía del Huerto de Doña Mencía celebra la onomástica de la Virgen de Consolación y Paz y anuncia el Concierto-Oración “Latidos”