El XV Mercado Hortelano y la Ruta de la Tapa motor económico y turístico de Albendin

Hortelanas, alcaldesa y alcalde pedáneo

El XV Mercado Hortelano y la Ruta de la Tapa han vuelto a confirmar el éxito de una cita ya consolidada en el calendario estival de la pedanía baenense, reforzando la imagen de Albendín como referente gastronómico y turístico del interior de la provincia.

El XV Mercado Hortelano de Albendín ha arrancado con unas cifras que confirman el excelente momento que vive este evento. Durante la presentación oficial, el alcalde pedáneo, José Andrés García Malagón, destacó que la respuesta del público ya desde la jornada inaugural demuestra la consolidación de una iniciativa que nació hace quince años como un pequeño mercado hortelano y que hoy se ha convertido en uno de los principales escaparates gastronómicos de la comarca, «son ya quince años de un evento más que consolidado, más que conocido y más que reconocido. Cada año se adapta a los tiempos, pero siempre conservando la esencia y la tradición con la que nació«.

El alcalde pedáneo explicó que durante la primera jornada ya se habían repartido las 500 primeras cartillas para realizar la Ruta de la Tapa y que un centenar de participantes había completado el recorrido antes de finalizar la noche, «las cifras avalan que está siendo todo un éxito, ayer viernes había cientos de personas comiendo y cenando en Albendín y eso demuestra que la gente responde a una jornada cuyo objetivo es promocionar nuestros productos, nuestra artesanía y nuestra gastronomía«.

El mercado hortelano presenta este año su edición más participativa, con 17 puestos dedicados a los productos agrícolas, la artesanía y otras elaboraciones tradicionales, y en este sentido, García Malagón destacó que han sido los propios comerciantes quienes han mostrado interés por participar, «este año ha sido curioso porque antes incluso de enviar las invitaciones ya teníamos casi todas las solicitudes, son los propios comerciantes los que nos piden tener un espacio en este mercado, lo que demuestra la buena salud del proyecto

Además, valoró especialmente la incorporación de nuevos artesanos y productores que hasta ahora no formaban parte del evento, «siempre tendrán un hueco aquí, eso demuestra que el mercado sigue creciendo y consolidándose después de quince años

La Ruta de la Tapa aspira a un nuevo récord

Uno de los grandes atractivos vuelve a ser la Ruta de la Tapa, en la que participan seis establecimientos ofreciendo once elaboraciones diferentes elaboradas con productos de la huerta.

Durante la entrevista posterior a la presentación, García Malagón aseguró que el objetivo de superar las 6.000 tapas estaba muy cerca de alcanzarse, «estaremos rondando las 5.500 tapas y todavía queda todo el sábado y el domingo, así que esperamos superar ampliamente esa cifra

Insistió en que el verdadero éxito no reside únicamente en batir un récord, «lo importante es que los bares trabajen, que la hostelería tenga negocio, que también lo tenga el comercio que les suministra los productos y que Albendín siga consolidándose como un referente gastronómico donde se come bien, con calidad y con productos de cercanía

En esta edición la organización ha introducido este año algunas mejoras para facilitar el trabajo de los establecimientos participantes. Según explicó el alcalde pedáneo, el reparto de camisetas y la validación de cartillas ya no se realiza en los bares, «hemos trasladado ese trabajo a la piscina municipal con personal del Ayuntamiento para que los hosteleros puedan dedicarse exclusivamente a atender al público

Añadió que el funcionamiento de la Ruta de la Tapa está ya perfectamente organizado, «después de tantos años el engranaje funciona bastante bien y lo que funciona no hay que tocarlo

Una herramienta para dinamizar la economía local

Para José Andrés García Malagón, este evento es mucho más que una actividad festiva, «los pequeños pueblos tenemos que reinventarnos utilizando aquello que nos diferencia para atraer visitantes, generar economía y crear empleo

Recordó que durante este fin de semana la ocupación hostelera ha sido prácticamente completa y que incluso el turismo de autocaravanas continúa creciendo, «las casas están alquiladas, el área de autocaravanas funciona muy bien y cada vez viene más gente de la comarca y de la provincia para conocer Albendín

Asimismo, significó el impacto económico que genera la hostelería durante el verano, “podemos estar hablando de entre cincuenta y sesenta camareros trabajando durante este fin de semana, eso permite que muchas personas puedan encontrar empleo sin tener que marcharse fuera durante la temporada estival

María Jesús Serrano. “Albendín ocupa un lugar destacado dentro de la Ruta de los Pueblos Gastronómicos”

Por su parte, la alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano, subrayó la importancia de seguir impulsando iniciativas que den visibilidad a los municipios de interior, «este evento se ha consolidado ya en el calendario del mes de julio y tenemos que seguir apoyando a nuestros hortelanos, a nuestros artesanos y reivindicando el producto de kilómetro cero

Serrano recordó que Albendín ocupa un lugar destacado dentro de la Ruta de los Pueblos Gastronómicos, «Albendín tiene una identidad propia dentro de esa ruta, queremos seguir promocionándolo como un destino de interior donde se puede disfrutar de tranquilidad, naturaleza, buena gastronomía y una extraordinaria acogida por parte de sus vecinos

La alcaldesa señaló además el potencial turístico que ofrecen el embalse de Vadomojón, las salinas, la vía verde y las áreas de autocaravanas, «tenemos patrimonio, cultura, aceite, gastronomía, naturaleza y artesanía, si seguimos trabajando juntos conseguiremos que Baena y Albendín sean un destino turístico de referencia

El Mercado Hortelano en el Parque de Albendin, el gran escaparate del producto local y del trabajo artesanal

El mercado hortelano se ha convertido también en un espacio donde los visitantes pueden conocer el trabajo de artesanos y pequeños productores que mantienen vivas tradiciones ligadas al territorio.

Junto a las frutas y hortalizas de la huerta, el recorrido por los distintos expositores permite descubrir propuestas como Gabela de Sal, el ganchillo, la artesanía en madera, la decoración artesanal, los abanicos pintados a mano de Carmeli y Ani Piernagorda o la oferta gastronómica de las tradicionales papuecas.

Gabela de Sal: la tradición salinera sigue creciendo

Uno de los expositores que vuelve a repetir presencia es Gabela de Sal, empresa dedicada a la extracción artesanal de la sal de las salinas de Albendín.

Su máximo responsable, Rafael Espartero, se mostró satisfecho por la respuesta del público. Para Espartero, participar un año más en el mercado supone seguir dando visibilidad a un producto muy ligado a la historia de Albendín,

Manifestó que las visitas guiadas a las salinas también continúan aumentando, «ya habrán pasado entre doscientas y trescientas personas, han venido periodistas de distintos puntos de España y muchos visitantes que repiten todos los años.»

Espartero representa la sexta generación dedicada a esta actividad. Actualmente comercializan distintas variedades de sal, entre ellas sal virgen, flor de sal, sal en escamas, sal piramidal y el denominado «chuzo».

Además del mercado local y distintos establecimientos de la comarca, la empresa trabaja para ampliar su presencia comercial, «queremos seguir promocionando nuestra sal fuera de España. Estamos trabajando para vender en otros países y también para reforzar la venta por internet.»

Quesería Hermanos Peña, tradición familiar y producto ecológico

Otro de los expositores presentes en el mercado es Quesería Hermanos Peña, una empresa familiar de Baena que mantiene una larga tradición ganadera.

Sus productos se distribuyen por distintos puntos de la geografía española. Entre las variedades que elaboran destacan el queso fresco, semicurado, curado, en aceite, con romero, con pimentón y los quesos de pasta blanda.

Los abanicos de Carmeli y Ani vuelven a conquistar al público

Entre los puestos artesanales destacan también los abanicos pintados a mano de Carmeli y Ani Piernagorda, habituales ya en el mercado hortelano.

Carmeli recordó que esta es la cuarta ocasión en la que participan en esta cita e incidió en que esta edición presenta nuevos diseños, «todos los abanicos son nuevos y con una temática diferente.»

Para el mercado hortelano ha llevado alrededor de sesenta abanicos, aunque reconoce que la demanda le impide producir todo lo que quisiera, «no me da tiempo a pintar todo lo que quisiera porque este año se están vendiendo muchísimo.»

Entre sus diseños predominan los motivos florales, paisajes, olivos y composiciones llenas de color.

Artesanos y hortelanos ponen rostro a un mercado que mantiene vivas las costumbres de la pedanía

Si algo caracteriza al Mercado Hortelano es que detrás de cada puesto hay una historia. El mercado hortelano no solo permite adquirir productos de calidad, sino también conocer a las personas que mantienen vivas las tradiciones de la pedanía. Artesanos, hortelanos y vecinos comparten con los visitantes el fruto de muchas horas de trabajo y de una forma de vida que sigue teniendo en la huerta su principal seña de identidad.

Juanita, «no vengo por vender, vengo por colaborar para que esto siga creciendo»

Por primera vez participa en el mercado Juanita Cecilia López, natural de Alcalá la Real, aunque criada desde pequeña en Albendín, su puesto reúne una amplia colección de trabajos realizados completamente a mano, «me gusta hacer muchas cosas. Lo mismo hago ganchillo que flores, bolsos o cualquier manualidad”

Entre sus creaciones pueden encontrarse mantones para la feria, bolsos, llaveros y numerosas piezas de crochet.

Aunque el tiempo invertido en cada pieza es considerable, asegura que su intención principal no es obtener beneficios, “he venido más por colaborar que por vender” y reconoce que fue precisamente el ambiente del mercado del pasado año lo que la animó a participar, «pensé que podía aportar mi granito de arena para que el mercado fuera cada vez más grande.»

Paqui Serrano y las papuecas

La gastronomía tradicional también tiene un espacio destacado gracias a Paqui Serrano Arias, que durante toda la jornada elabora las conocidas papuecas o tortillas de masa.

Mientras prepara la masa delante del público explica que se trata de una receta heredada de generaciones anteriores, «las hacían nuestras madres cuando íbamos al campo. Entonces no había los productos que hay hoy y se elaboraban con la masa madre de la panadería.»

Para ella, este sencillo alimento tiene un significado muy especial, «cuando alguien las prueba saben a recuerdos. A la infancia y a una tradición que poco a poco se está perdiendo.»

La receta apenas necesita ingredientes, «solo hace falta harina, levadura, sal y dejar reposar la masa un rato antes de freírla.»

Paqui considera imprescindible conservar este tipo de recetas populares, «hay que procurar que estas tradiciones no desaparezcan porque son sencillas, económicas y forman parte de nuestra historia.»

Antoñi Serrano, el tomate sigue siendo el rey de la huerta

La hortelana Antoñi Serrano, incide en la fidelidad del público, «la gente que ya ha venido otros años vuelve, y además cada edición llegan personas nuevas que quieren probar nuestros productos.»

El gran protagonista sigue siendo el tomate, «el producto estrella continúa siendo el tomate. No solo por la semilla, sino por la tierra y por la salinidad que aporta el río, que le da una acidez y un sabor extraordinario.»

Antoñi agradece el esfuerzo realizado por la organización, «nos montan los puestos, nos facilitan la instalación y hacen todo lo posible para que podamos mostrar nuestros productos, la organización está funcionando muy bien.»

Eduardo Lara, «la huerta la llevamos en la sangre»

Pocas personas representan mejor la tradición hortelana de Albendín que Eduardo Lara, participante desde la primera edición del mercado, «desde el primer año he estado aquí y no he faltado nunca.»

Su relación con la huerta comenzó prácticamente desde niño, «trabajando la huerta estaba ya antes de nacer, la llevamos en la sangre.»

Con nostalgia recuerda cómo acompañaba a su padre durante los riegos, «cuando era pequeño me quedaba dormido mientras regaba y me despertaba cuando el agua me llegaba a las manos.»

Para Eduardo, la clave de la calidad de los productos de Albendín está en la forma tradicional de cultivarlos, «aquí las hortalizas se hacen de manera natural, con estiércol y respetando los tiempos de la tierra. Eso es lo que les da ese sabor.»

Sin embargo, muestra su preocupación por el futuro del sector, «cada vez quedan menos hortelanos. La mayoría cultiva solo para el consumo de casa porque vender resulta muy complicado.»

También lamenta la diferencia entre el precio que recibe el productor y el que finalmente paga el consumidor, «no puede ser que el agricultor venda un tomate a euro y medio y luego aparezca a tres euros, hay que valorar mucho más el trabajo del que lo cultiva.»

Pese a ello, mantiene intacta su pasión por la huerta y anima a los visitantes a descubrir tanto el mercado como la Ruta de la Tapa, «las tapas están elaboradas con productos de nuestra huerta y eso es precisamente lo que hace especial esta jornada.»

Un mercado con alma

El verdadero valor del mercado hortelano no reside únicamente en los productos que ofrece, sino en las personas que hay detrás de cada puesto. Hortelanos, artesanos y vecinos convierten este encuentro en una celebración de la identidad de Albendín, donde el trabajo bien hecho, la tradición y el orgullo por la tierra continúan siendo los grandes protagonistas.

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