Tobogán Acuático de San Bartolomé 2026
La actividad, organizada por el Ayuntamiento de Baena junto a la Cofradía del Santísimo Cristo de la Misericordia y Nuestra Señora de la Clemencia en su Mayor Dolor, contó con una gran participación de niños, jóvenes y mayores
La calle San Bartolomé de Baena volvió a convertirse este pasado sábado en un gran escenario de diversión y solidaridad con la celebración del II Tobogán Acuático Solidario, una iniciativa organizada por la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Baena en colaboración con la Cofradía del Santísimo Cristo de la Misericordia y Nuestra Señora de la Clemencia en su Mayor Dolor.
La actividad, desarrollada desde las diez de la mañana hasta aproximadamente las dos de la tarde, contó con una notable participación y permitió que niños, jóvenes e incluso personas mayores disfrutaran de un recorrido acuático de unos 50 metros de longitud. La jornada tenía un objetivo solidario, la recogida de productos de aseo personal destinados a Cáritas San Bartolomé.
La hermana mayor de la Cofradía, María José Jiménez, realiza un balance muy positivo de la jornada, «fue todo muy bien, gracias a Dios, no hubo ningún accidente, los niños disfrutaron mucho, los mayores también y el fin, que era recoger productos de aseo personal, se consiguió llegar a gran número de productos de aseo personal».
Más de 250 productos para Cáritas
La respuesta de los vecinos se tradujo en una importante cantidad de productos de higiene y aseo personal. Aunque el recuento todavía no se ha cerrado definitivamente, la Cofradía ya ha contabilizado más de 250 productos, entre ellos gel, champú, colonia, pasta de dientes, cepillos de dientes, esponjas y toallitas, «se consiguieron más de 250 productos de aseo personal», explica María José Jiménez, quien añade que la cifra continúa aumentando porque las aportaciones no se han detenido tras la celebración del tobogán.
Por tanto, la cifra definitiva de donaciones será previsiblemente superior a la contabilizada inicialmente.
Los productos serán entregados a Cáritas San Bartolomé a lo largo de esta semana, una vez que los responsables de la Cofradía coordinen la entrega.
La recogida de artículos de higiene supone la continuidad del carácter solidario que ha acompañado a esta iniciativa desde su puesta en marcha. En la edición anterior, la actividad permitió reunir más de 350 litros de leche, mientras que en esta ocasión se optó por productos de aseo personal debido a las necesidades existentes.
Diversión para pequeños y mayores
Aunque los niños fueron los grandes protagonistas de la mañana, el tobogán volvió a demostrar que no entiende de edades.
La gran colchoneta acuática, de aproximadamente 50 metros de longitud y dos metros de anchura, permitió que numerosos participantes se deslizaran por la pendiente de la calle San Bartolomé en repetidas ocasiones, «niños, bueno, gran número de niños, pero que también hubo personas mayores que también se deslizaron y se tiraron por el tobogán», relata Jiménez.
Entre las anécdotas de la jornada estuvo la participación de algunos padres que decidieron lanzarse junto a sus hijos después de que estos sintieran cierto temor al enfrentarse por primera vez a la pronunciada pendiente, «había dos niños que les daba miedo, al principio se asustaban, iban muy predispuestos, pero se asustaron, y los padres se tiraron con ellos», comenta la hermana mayor.
La propia María José Jiménez tampoco quiso quedarse al margen y volvió a lanzarse por el tobogán, una participación que ya se había convertido en una de las imágenes más simpáticas de la anterior convocatoria.
Ayuntamiento y Cofradía, unidos en una iniciativa solidaria
La jornada contó también con la presencia de la alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano, y del concejal de Festejos, José Domingo Castro que pudieron comprobar sobre el terreno el desarrollo de la actividad y la respuesta de los vecinos.
Durante la jornada, la hermana mayor pudo compartir con los responsables municipales las sensaciones que estaba dejando la actividad y la respuesta de los participantes.
La iniciativa forma parte de la colaboración entre el Ayuntamiento y la Cofradía, que vuelve a poner de manifiesto la capacidad de las cofradías y hermandades para implicarse en actividades de carácter social y solidario.
Otro de los aspectos destacados por la hermana mayor ha sido el trabajo desarrollado por los responsables de la instalación.
Cuatro monitores se encargaron tanto del montaje como del desmontaje del tobogán, además de ayudar a los participantes durante los descensos y velar por el correcto desarrollo de la actividad, «los cuatro monitores que vinieron, tanto montaron como desmontaron, recogieron y luego ayudaban a los niños a subir, bajar, deslizarse, en fin, los chavales la verdad que fueron muy competentes», destaca María José Jiménez.
La actividad comenzó a las diez de la mañana y finalizó alrededor de las dos de la tarde, aunque posteriormente fue necesario desmontar y recoger toda la instalación para devolver la calle a su estado habitual.
La jornada transcurrió sin incidentes y con una valoración muy positiva tanto por parte de los organizadores como de los participantes.
Una pequeña barra también con finalidad solidaria
Durante la mañana se instaló además una pequeña barra en la que se ofrecieron principalmente agua y refrescos.
El objetivo era contribuir también mediante esta iniciativa a la recaudación destinada a la parroquia de San Bartolomé. No obstante, en el momento de realizarse el balance todavía no se había cerrado la cantidad recaudada.
La jornada concluyó también con un pequeño momento de convivencia entre las personas que habían participado en la organización y desarrollo de la actividad.
El viernes, nuevo tobogán solidario en la calle Ruiz Frías
La experiencia de San Bartolomé no termina aquí. La programación contempla una nueva jornada de tobogán acuático solidario este viernes 4 de septiembre, en esta ocasión en la calle Ruiz Frías.
El horario será de 17:30 a 20:30 horas y volverá a utilizarse un tobogán de aproximadamente 50 metros de longitud, similar al instalado en San Bartolomé.
La fórmula será prácticamente la misma: diversión y solidaridad. Sin embargo, cambiará el destino de las aportaciones.
En esta ocasión, la Cofradía del Santísimo Cristo de la Misericordia y Nuestra Señora de la Clemencia en su Mayor Dolor colaborará en la recogida de galletas destinadas a la Residencia de Mayores Divino Maestro.
La elección de este producto responde a las necesidades de la residencia, «lo que más gastan ellos es galletas», precisa la hermana mayor.
La mecánica será sencilla, cualquier persona podrá participar y, si lo desea, aportar un paquete de galletas para contribuir con la causa solidaria, «tú vienes con tu paquetito de galletas y ya te puedes tirar en el tobogán las veces que quieras. Que no traes paquetito de galletas, pues también te puedes tirar en el tobogán las veces que quieras, pero lo suyo sería llevar algo», anima Jiménez.
Una Cofradía implicada en la vida social de Baena
El balance de la jornada de San Bartolomé deja, por tanto, satisfacción entre los organizadores. La Cofradía vuelve a demostrar su compromiso con iniciativas que trascienden el ámbito estrictamente cofrade y que permiten colaborar directamente con entidades y colectivos de la localidad.
Después de la próxima jornada del viernes, la actividad de la Cofradía se centrará ya en los preparativos de sus próximos cultos.
María José Jiménez explica que, una vez finalizadas estas actividades, la Cofradía comenzará a preparar su misa de regla, prevista para noviembre con motivo de la festividad de Cristo Rey, además de otros asuntos que deberán abordarse posteriormente en Cabildo.
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