Domingo de Resurrección en Luque
La Hermandad del Señor Resucitado culmina su estación de penitencia con cifras récord de participación, importantes estrenos patrimoniales y una consolidación que confirma su crecimiento desde su fundación en 2011.
La Semana Santa de Luque ha llegado a su fin con la procesión del Señor Resucitado, que en la mañana del Domingo de Resurrección ha recorrido durante más de tres horas y media las calles del municipio, dejando una estampa de fervor y consolidación cofrade que ya forma parte de la identidad reciente de la localidad.
La Hermandad del Señor Resucitado, joven en comparación con otras hermandades luqueñas, ha demostrado que su crecimiento no solo es constante, sino firme. Fundada en 2011 a propuesta del párroco, surgió como una iniciativa que muchos calificaron en su momento como “una locura”. Hoy, quince años después, es una realidad plenamente asentada que cuenta con el respaldo de cerca de 600 hermanos y una notable proyección dentro y fuera del municipio.
Así lo explicaba el vicehermano mayor, Antonio José Ortiz, quien recordaba los inicios humildes de la hermandad: “Del primer año, cuando el paso era prácticamente una mesa de madera, a lo que podemos ver hoy, hemos avanzado muchísimo en muy poco tiempo”. Ese esfuerzo colectivo se ha materializado en un paso cada vez más completo y enriquecido, fruto del trabajo de artistas como Joaquín Galisteo y David Marín, cuyas aportaciones han sido clave en la evolución estética del conjunto.
La imagen titular, obra del imaginero José Antonio Cabello, representa a Cristo Resucitado acompañado por los soldados romanos Estefanón y Longinos, un misterio que aporta dinamismo y profundidad narrativa al conjunto procesional. La salida se realiza desde la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, punto neurálgico de la vida religiosa local.
El cortejo procesional ha destacado este año por cifras récord. Más de 140 nazarenos y niños esclavines han formado parte de los seis tramos organizados por la hermandad, a los que se suman acólitos, costaleros, con casi dos cuadrillas completas, y un amplio equipo de capataces. En total, se han expedido alrededor de 370 papeletas de sitio, reflejo del creciente interés y participación de los vecinos.
Uno de los momentos más esperados ha sido el acompañamiento musical. Por primera vez, la hermandad ha contado en las calles de Luque con la Agrupación Musical de la Fuensanta de Morón de la Frontera, cuya presencia no pudo disfrutarse el pasado año debido a la lluvia. En esta ocasión, el buen tiempo ha permitido completar el recorrido habitual sin incidencias.
El itinerario, condicionado por la envergadura del paso, ha seguido las calles Alta, Pósito Bajo, Velasar, El Prado y Carrera, incluyendo una emotiva visita a los ancianos de la residencia, uno de los momentos más entrañables de la jornada. A lo largo del recorrido, numerosos vecinos han acompañado el paso del Resucitado, en una mañana marcada por la luz, el color y la celebración.
Entre las novedades más destacadas de este año figuran la incorporación de nuevos candelabros laterales, cresterías y piezas ornamentales que enriquecen el paso, consolidando un proyecto patrimonial ambicioso que continúa en desarrollo. El objetivo a medio plazo, según la actual junta de gobierno, es culminar el dorado completo del paso en los próximos años.
La hermandad vive además una nueva etapa tras la reciente toma de posesión de su hermano mayor, Pablo Castro Jurado, quien lidera un equipo de 18 personas comprometidas con el crecimiento espiritual y patrimonial de la corporación. Bajo su dirección, se plantean nuevos proyectos formativos y de convivencia, como viajes culturales en Cuaresma o actividades para fortalecer el vínculo entre los hermanos.
Más allá de la procesión del Domingo de Resurrección, la hermandad ha demostrado su capacidad de convocatoria con iniciativas como la salida extraordinaria celebrada en septiembre, que reunió a cofradías de distintos puntos de la provincia y generó una gran expectación entre los fieles.
Con la finalización de esta estación de penitencia, la Hermandad del Señor Resucitado no solo cierra el ciclo litúrgico de la Semana Santa en Luque, sino que reafirma su papel como motor de renovación dentro del panorama cofrade local. Lo que comenzó como un proyecto incierto se ha convertido en una de las expresiones más vivas y esperanzadoras de la fe en el municipio.
El Resucitado, símbolo de vida y triunfo, ha vuelto a recorrer las calles de Luque. Y con él, una hermandad que mira al futuro sin olvidar sus raíces, construyendo paso a paso una historia que ya forma parte del presente de su pueblo
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