El Nazareno de Baena recupera sus enseres históricos para celebrar 150 años de tradición

Presentación niños y niñas ante Jesús Nazareno

La Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Baena conmemora este año el 150 aniversario de la instauración de los actos religiosos en honor a su titular con tal motivo en la procesión tendrá especial protagonismo parte del patrimonio de la cofradía. El hermano mayor, Javier Valbuena, destaca también el valor histórico de una celebración que hunde sus raíces en 1876, el desarrollo del triduo y las novedades del recorrido procesional, condicionado por las obras de la calle Amador de los Ríos. Además, anuncia el inicio de las obras de restauración y recuperación de las capillas de San Francisco.

La iglesia conventual de San Francisco afronta una jornada especialmente significativa para la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno. La celebración de este año está marcada por una efeméride que convierte el Día de Jesús en una cita singular: se cumplen 150 años desde que la cofradía solicitó por primera vez autorización para celebrar los actos religiosos en honor a su titular coincidiendo con la festividad de la Exaltación de la Santa Cruz, el 14 de septiembre.

El hermano mayor, Javier Valbuena, ha querido poner en valor esta fecha y, al mismo tiempo, recuperar parte de la historia y del patrimonio de la cofradía, «todos los Días de Jesús son especiales», señala, aunque reconoce que este año la junta directiva quiso hacer «algo diferente» para conmemorar el aniversario. 

Un guiño a los enseres históricos

Ese carácter extraordinario se refleja especialmente en la puesta en valor de distintos enseres de la cofradía. Valbuena explica que se ha querido «hacer un guiño a este 150 aniversario poniendo en valor nuestros enseres de una cierta riqueza histórica y patrimonial».

La apuesta ha sido recuperar la estética de décadas pasadas y sacar «las mejores galas» de la cofradía, con especial atención a piezas datadas entre las décadas de 1920 y 1960.

Entre ellas se encuentra la túnica de las espigas, cuyo bordado se encontraba muy deteriorado y que ha sido pasado a una nueva túnica. La pieza, de corte dieciochesco, está fechada en 1952 y fue bendecida al final del primer día del triduo.

La recuperación del patrimonio se extiende al resto del cortejo. La Virgen de los Dolores procesionará con las andas de plata Meneses, fechadas en 1925, mientras que se recupera para la ocasión un techo de palio datado en 1920. También estarán presentes las andas policromadas de 1961 y la conocida como cruz de los cascotes dorados, fechada en 1958.

A todo ello se suma la presencia extraordinaria de María Magdalena, que este año celebra el centenario de su reorganización y volverá a recorrer las calles de Baena junto al Nazareno. 

150 años de historia

La efeméride no se limita a una cifra simbólica. La cofradía ha acudido a sus libros de actas para reconstruir los orígenes de esta celebración.

Según explica Valbuena, en agosto de 1876 la cofradía solicitó al Obispado autorización para organizar unos actos religiosos coincidiendo con el 14 de septiembre. La autorización se concedió inicialmente por un solo año debido a la estricta normativa vigente.

En agosto de 1877 volvió a solicitarse el permiso, esta vez con la intención de que tuviera carácter indefinido. La respuesta volvió a ser inicialmente anual, aunque se dejó abierta la posibilidad de abordar la cuestión durante la siguiente visita pastoral.

Esa visita tuvo lugar el 11 de octubre de 1877, fecha en la que finalmente se concedió a la cofradía autorización para organizar estos actos de manera indefinida.

También la tradición de presentar a los niños ante la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno cuenta con una larga trayectoria. Aunque no existe constancia documental exacta del momento en que comenzó, Valbuena señala un acta de 1896 en la que ya aparece recogida la presentación de niños ante la imagen. Por ello, la hermandad considera que esta costumbre pudo comenzar pocos años después de la instauración de la festividad.

Este año, además, el triduo ha contado con la predicación del sacerdote Francisco Solano, vicerector del Seminario Menor San Pelagio de Córdoba, cuya cercanía y capacidad para conectar con fieles de distintas generaciones ha sido especialmente valorada por el hermano mayor.

La presentación de los niños ha vuelto a ser uno de los momentos destacados. Valbuena calcula que alrededor de un centenar de niños han sido presentados ante el Nazareno, algunos de ellos con apenas unos días de vida. 

El recorrido procesional. 

La procesión partirá a las 19:00 horas, aunque este año tendrá una modificación en su itinerario debido a las obras de la calle Amador de los Ríos.

Tras la salida de la Vera Cruz, lo hará Nuestro Padre Jesús Nazareno y, aproximadamente diez minutos después, María Magdalena, que ocupará el lugar correspondiente. La Virgen de los Dolores cerrará el desfile.

El recorrido partirá de San Francisco y continuará por Puerta Córdoba, Plaza Francisco Valverde y Perales Vieja, calle Alta, calle Mesones, Plaza de la Constitución, Herránz Casado y Amador de los Ríos, para incorporarse después a calle del Moral, “Pablito Lucena” un tramo por el que el Nazareno no había procesionado anteriormente. Desde allí continuará por Mesones, Plaza Francisco Valverde y Perales, y regresará a San Francisco.

La modificación supone prescindir del tramo que tradicionalmente discurría desde el Bar la Aurora hasta el Bar Colón.

Valbuena considera que algunos de los puntos donde podría concentrarse más público serán la salida de calle Mesones, la Plaza de la Constitución y Amador de los Ríos. Como novedad, también espera una importante presencia de vecinos en calle del Moral. Pablito Lucena, donde los residentes están engalanando fachadas de la calle para recibir al Nazareno.

El cortejo contará con cuatro acompañamientos musicales: la Centuria Romana de la cofradía, la banda de María Magdalena, la agrupación musical de la Virgen de los Dolores y la Banda Municipal, que acompañará a la corporación municipal. 

El inicio de las obras en las capillas

En la entrevista en Cancionero el hermano mayor ha avanzado que el miércoles 16 de septiembre comenzarán las obras de restauración y recuperación de las capillas de la iglesia conventual.

Después de un año de espera, la actuación cuenta ya, según explica, con los permisos, la empresa encargada y la financiación necesaria. Los trabajos comenzarán de forma inmediata, aunque los viernes se respetará el culto y no habrá actividad de los albañiles.

Valbuena ha aprovechado para solicitar la colaboración de los vecinos de Baena, ya que las dos cofradías que tienen actividad en San Francisco afrontan una intervención de gran importancia patrimonial.

Las aportaciones podrán realizarse inicialmente mediante los velorios y lampadarios y, próximamente, a través de una cuenta bancaria habilitada específicamente para recibir donativos.

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