El Nazareno de Baena recorrió las calles en un Día de Jesús histórico con María Magdalena y un itinerario excepcional

Procesión Día de Jesús en Baena

Nuestro Padre Jesús Nazareno salió puntualmente a las siete de la tarde de la iglesia conventual de San Francisco en una procesión que estuvo marcada por la celebración de los 150 años de los cultos del Día de Jesús, el centenario de la Hermandad de María Magdalena y la modificación del recorrido motivada por las obras de la calle Amador de los Ríos. La Vera Cruz, el Nazareno, María Magdalena y la Virgen de los Dolores protagonizaron un cortejo que reunió a numerosos baenenses en distintos puntos del itinerario, especialmente en Mesones, Amador de los Ríos y Del Moral, Pablito Lucena.

Baena volvió a vivir este lunes una de sus jornadas más señaladas con la celebración del Día de Jesús. La procesión de Nuestro Padre Jesús Nazareno puso el punto culminante a una jornada especialmente significativa, tanto por la la salida procesional como por las circunstancias excepcionales que han rodeado este año a la celebración.

La procesión salió puntualmente a las siete de la tarde desde la iglesia conventual de San Francisco, después de que las distintas hermandades y cuadrillas que integran la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno realizaran la tradicional recogida y se dirigieran hasta el Ayuntamiento para recoger a las autoridades civiles y militares.

Desde allí, la comitiva se encaminó hasta iglesia de San Francisco, donde esperaban las imágenes preparadas sobre sus andas para iniciar el recorrido. 

El bastón de mando, a los pies del Nazareno

Uno de los momentos previos a la salida se produjo en el interior de la iglesia conventual. La alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano, depositó a los pies de la imagen el bastón de mando de la alcaldía, en un acto sencillo en el que estuvieron presentes el hermano mayor de la cofradía, Javier Valbuena Atenciano, acompañado por su Junta de Gobierno, la propia alcaldesa, María Jesús Serrano y el párroco de Santa María la Mayor, Juan Laguna Navarro.

El gesto respondía al carácter de alcalde perpetuo de Baena que ostenta Nuestro Padre Jesús Nazareno, distinción concedida por el Ayuntamiento en 2010. El protocolo de la cofradía establece precisamente que la alcaldesa o el alcalde coloque el bastón de alcalde Perpetuo delante de los pies de Jesús antes de la salida procesional de la Cofradía. Fue un acto breve y solemne que precedió a la formación definitiva del cortejo y a la salida de las imágenes. 

La Vera Cruz abrió la procesión 

La procesión estuvo integrada este año por varias de las imágenes y hermandades vinculadas a la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno.

La Vera Cruz tuvo una presencia especialmente significativa y, de manera excepcional, fue portada a hombros por hermanos de la Centuria Romana, que asumieron el traslado de la imagen durante el recorrido.

Tras ella Nuestro Padre Jesús Nazareno, María Magdalena, que protagonizó una salida extraordinaria con motivo de su centenario, y la Virgen de los Dolores, que cerró la procesión.

La participación de María Magdalena constituía una de las grandes novedades de este Día de Jesús. La hermandad conmemoraba sus cien años de historia y, según acuerdo en cabildo, se había previsto un acompañamiento extraordinario a Jesús Nazareno.

Un recorrido condicionado por las obras de Amador de los Ríos

La otra gran novedad de la procesión estuvo en el itinerario. Las obras que se están ejecutando en la calle Amador de los Ríos obligaron a modificar el recorrido tradicional.

La alternativa permitió mantener buena parte del recorrido habitual, aunque incorporó por primera vez el paso de las imágenes y cofrades por la calle del Mora, “Pablito Lucena”. El itinerario partió de San Francisco y continuó por Puerta Córdoba, Plaza Francisco Valverde y Perales, calle Alta, calle Mesones, Plaza de la Constitución, Cardenal Herránz Casado y Amador de los Ríos, hasta alcanzar la calle del Moral, ”Pablito Lucena”. Desde allí, el cortejo regresó hacia Mesones, Plaza Francisco Valverde y Perales y Puerta Córdoba, para concluir nuevamente en San Francisco.

De esta manera, calle Mesones tuvo un doble paso de la procesión, una circunstancia que incrementó la presencia de público en esta zona.

La modificación permitió además que los vecinos de calles por las que habitualmente no transitaba el Día de Jesús pudieran recibir por primera vez al Nazareno y al resto de imágenes.

Las previsiones de la cofradía ya apuntaban a una importante concentración de público en Mesones, la Plaza de la Constitución, Amador de los Ríos, Pablito Lucena y la calle del Moral.

Y así ocurrió durante el recorrido, con especial presencia de vecinos y devotos en estos puntos estratégicos. 

El Nazareno, protagonista de una celebración histórica

La procesión adquirió además un significado especial por cumplirse este año 150 años desde el inicio de los actos de culto vinculados al Día de Jesús.

La Cofradía dio a conocer que, según figura en agosto de 1876, solicitó al Obispado autorización para celebrar actos religiosos en honor de Nuestro Padre Jesús Nazareno coincidiendo con la festividad de la Exaltación de la Santa Cruz, el 14 de septiembre. Un año después volvió a solicitar el permiso y, tras la visita pastoral del 11 de octubre de 1877, consiguió que la autorización tuviera carácter indefinido.

La efeméride se trasladó también a la estética de la procesión, con un particular homenaje al patrimonio de la cofradía. El Nazareno lució la recuperada túnica de las espigas, cuyo bordado había sido trasladado a una nueva pieza y que está fechada en 1952.

También tuvieron protagonismo distintos enseres históricos: las andas de plata Meneses de la Virgen de los Dolores, fechadas en 1925; las andas policromadas de 1961 y la conocida como cruz de los cascotes dorados, de 1958. La intención de la cofradía era recuperar una estética comprendida aproximadamente entre las décadas de 1920 y 1960 como «un guiño» al 150 aniversario.  

Cuatro formaciones musicales acompañaron al cortejo

La música volvió a ser otro de los elementos destacados de la procesión.

El acompañamiento estuvo integrado por la Centuria Romana de la Cofradía, la Banda de María Magdalena, la Agrupación Musical Nuestra Señora de los Dolores y la Banda Municipal de Música Maestro Varo. La participación de estas cuatro formaciones había sido anunciada previamente por la cofradía.

Por último, indicar que la presencia de la Banda de María Magdalena adquirió además un significado especial dentro del año en que la hermandad conmemoraba su centenario.

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