El libro “Historia de la Peña Flamenca. 50 años de flamenco en Baena” de Rafael Serrano, pendiente de su publicación.

Rafael Serrano en la presentación de un recital de saetas

El libro ‘Historia de la Peña Flamenca. 50 años de flamenco en Baena’ ya está en manos de la Diputación de Córdoba a la espera de su publicación. Su autor, Rafael Serrano Castro, nos adelanta el contenido de esta obra que recoge medio siglo de cultura, pasión y compromiso con el arte jondo.

La historia del flamenco en Baena tiene un hogar y ahora también tiene un libro. La esperada obra ‘Historia de la Peña Flamenca. 50 años de flamenco en Baena’ ya ha sido entregada a la Diputación de Córdoba y se encuentra en proceso de edición y publicación. Así lo ha confirmado su autor, Rafael Serrano Castro, quien ha dedicado años a reunir recuerdos, documentos, fotografías y, sobre todo, la memoria de un colectivo que ha mantenido viva la llama del flamenco en la localidad durante más de medio siglo.

“Ya está entregado en la Diputación desde hace unos meses”, explica Rafael. “Ahora solo queda esperar el proceso editorial para que vea la luz. La alcaldesa lo llevó personalmente y estamos pendientes de que desde los responsables de la Diputación se dé la orden para su publicación”.

El libro, que supera las 300 páginas, es mucho más que un simple cuadernillo. Se trata de un documento gráfico e histórico que recoge todos los carteles de actuaciones celebradas en Baena en estos 53 años, así como los nombres de cantaores, guitarristas, bailaores y bailaoras que han pasado por la Peña Flamenca.

Pero el contenido no se limita al aspecto artístico. El volumen incluye también el nombre de cerca de 900 personas que han sido parte de la peña a lo largo de su historia, así como los socios actuales ordenados por antigüedad. Un archivo visual y documental que, según su autor, “sirve no solo como recuerdo, sino como un verdadero archivo de la historia local”.

El origen de la peña está también detalladamente narrado. Fundada en un contexto de rescate de la saeta y en el marco del engrandecimiento de la Semana Santa, la entidad ha atravesado momentos de gran dificultad. “Tuvimos que abandonar nuestro primer local porque no iba nadie. No había dinero y había que inventárselo todo”, recuerda Rafael Serrano

Entre los apoyos iniciales, el autor recuerda con especial cariño la figura del crítico flamenco Agustín Gómez, el médico y flamencólogo Rafael Belmonte, y sobre todo a su hermano Manuel Serrano, que fue presidente durante 18 años. “Si la peña sigue viva hoy, es en gran parte gracias a su empeño. Él, junto a otros, consiguió que tuviésemos este local, y sin local no hay peña. Baena tuvo otra peña que desapareció porque no tenía espacio propio”.

La historia del edificio que hoy acoge la Peña Flamenca también tiene su lugar en el libro, con detalles sobre la donación del inmueble por parte de una vecina de Baena residente en Madrid, y las permutas necesarias para consolidarlo como sede.

Ahora solo queda esperar que este tesoro cultural vea la luz en papel, para que las nuevas generaciones conozcan de primera mano cómo Baena se ha hecho un hueco en la historia del flamenco.

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