El IES Luis Carrillo de Sotomayor convierte la Caseta Municipal en una gran feria del conocimiento con el éxito de su primer “Luis Carrillo FEST”

Alcaldesa de Baena Concejal de Juventud y director del instituto con participantes en el taller de radio

Más de un centenar de alumnos y cerca de cuarenta profesores muestran a la ciudadanía proyectos de robótica, arqueología, música, radio, deporte, realidad virtual y ajedrez en una iniciativa educativa con marcado carácter solidario

La educación salió este sábado de las aulas para ocupar la Caseta Municipal, un espacio que se transformó en un gran escaparate del talento, la creatividad y la innovación educativa gracias a la celebración de la primera edición del “Luis Carrillo FEST”, una iniciativa impulsada por el IES Luis Carrillo de Sotomayor con el objetivo de acercar a la ciudadanía los proyectos, actividades y experiencias que se desarrollan en el centro a lo largo del curso académico.

Desde primeras horas de la mañana, el recinto registró una constante afluencia de familias, estudiantes, vecinos y visitantes de toda la comarca atraídos por una propuesta tan novedosa como participativa. Talleres de arqueología, robótica, impresión 3D, realidad virtual, ajedrez, radio, música, actividades deportivas y exhibiciones tecnológicas convivieron en una jornada donde los auténticos protagonistas fueron los alumnos.

La iniciativa nació con la finalidad de mostrar a la sociedad el enorme trabajo que realiza diariamente la comunidad educativa del instituto y poner en valor una enseñanza pública que apuesta por la innovación, la inclusión, la creatividad y la formación integral del alumnado.

Una ventana abierta para mostrar lo que ocurre dentro del instituto

Uno de los principales responsables de la organización del evento, el profesor de Matemáticas Alberto Cubero Rojano, explicó que el festival surge “con la idea de dar a conocer al instituto público de Baena, donde hay calidad en el profesorado y en el alumnado, un talento innato que hay que aprovechar”.

Para ello, el centro decidió trasladar buena parte de sus proyectos educativos a la Caseta Municipal y convertir el recinto en una auténtica exposición interactiva.

“Tenemos un club de ajedrez, un taller de arqueología, proyectos de robótica, actividades de dibujo, realidad virtual, impresión 3D, GeoGebra desde Matemáticas, conciertos, podcast, radio escolar, actividades físico-deportivas y muchísimas más propuestas que forman parte del día a día del instituto”, explicó Cubero.

La respuesta del público superó las expectativas iniciales,“la verdad es que la gente está respondiendo muy bien a las actividades”, señaló el coordinador.

Cien alumnos enseñando lo que aprenden

Un dato a tener en cuenta es el protagonismo otorgado al alumnado. Lejos de limitarse a observar, los estudiantes fueron los encargados de explicar los proyectos, realizar demostraciones y responder a las preguntas de los visitantes, “estamos participando alrededor de 100 alumnos en distintos proyectos y además tenemos unos 30 o 40 profesores implicados”, detalló Cubero Rojano.

La preparación del evento comenzó varias semanas antes, “llevamos un mes de preparación fuerte en este proyecto y el alumnado está súper motivado, estaban deseando llegar a este momento porque ellos también quieren tener su protagonismo, que vengan sus padres y explicarles qué es lo que hacen en el instituto y los proyectos que tienen”, apuntó Rafael.

Ese entusiasmo se percibía en cada uno de los espacios instalados en la Caseta Municipal.

Tecnología, realidad virtual e impresión 3D

Uno de los rincones más concurridos fue el dedicado a la informática y las nuevas tecnologías.

El profesor Rafael Molina López significó la importancia de acercar a la ciudadanía el trabajo que realiza el alumnado en este ámbito, “pensamos que nuestro instituto dentro de nuestro pueblo está un poco desconocido y entonces nosotros lo que estamos intentando es atraer a la gente para que vea lo que somos capaces de hacer en el instituto y que estamos como punteros, que podemos competir con cualquier instituto de Córdoba o de cualquier punto de la provincia”.

Las gafas de realidad virtual despertaron una enorme curiosidad entre los asistentes, “ahora mismo están jugando al tenis y hemos tenido hasta encuentros entre ellos porque se meten tanto en su papel que terminan olvidando que están fuera del juego”, comentó

Además, el alumnado presentó varios videojuegos desarrollados por ellos mismos, “hemos traído tres juegos que han sido desarrollados por nuestros propios alumnos, son juegos de realidad virtual, uno histórico y otro relacionado con Chernóbil, la verdad es que son muy atractivos”.

Para Rafael Molina, uno de los mayores valores del instituto es el talento que atesoran sus estudiantes, “hay muchísimo talento y quizás lo peor de todo es que es talento desconocido por ellos mismos. Una vez que nosotros los animamos, los ves que tienen ganas, que investigan y muchas veces llegan a hacer preguntas que incluso nos obligan a nosotros a estar siempre en la vanguardia”.

El docente defendió además el papel de la enseñanza pública como herramienta para construir el futuro de los jóvenes, “lo más bonito que tiene nuestro trabajo es que las familias nos dejan lo que más quieren, que son sus hijos, para que los formemos, yo les diría que allí tienen futuro y que los profesores estamos por ellos y queremos luchar para que sean personas de provecho”.

La radio como escuela de comunicación

Otro de los proyectos más visitados fue la radio escolar, impulsada desde el Departamento de Lengua Castellana.

Su coordinadora, Isabel Rubio Borrallo, destacó el valor educativo de esta herramienta, “yo creo que es una oportunidad idónea para trabajar esa competencia comunicativa lingüística de la que tanto hablamos. Aprenden a leer, a expresarse, a hablar y a improvisar. Muchas veces enseñamos a leer, pero después no son capaces de hablar en público”.

La profesora considera que la radio ayuda a superar miedos y a desarrollar habilidades fundamentales, “se quitan la vergüenza, aprenden a relacionarse con diferentes personas y a utilizar distintos registros del lenguaje. Es una de las herramientas más eficaces para educar”.

El proyecto funciona de forma completamente voluntaria, “los recreos son voluntarios, no llevan ningún tipo de nota y ellos están allí porque quieren, la radio se está creando a partir de sus necesidades e intereses”.

Los programas abordan cuestiones cercanas al alumnado, “hablamos de libros, hacemos tertulias, hablamos de amistad, de relaciones personales y de temas que ellos mismos proponen”.

La música como punto de encuentro entre alumnos y profesores

La actividad musical fue otra de las grandes protagonistas de la jornada.

Pepe Cruz Roldan explicó que el instituto desarrolla durante todo el año un proyecto importante en el centro y tenemos un grupo de música denominado “Los Sotomayos”, en referencia al propio nombre del centro, “estamos haciendo talleres de música en los recreos. Tenemos un grupo que se llama Los Sotomayos y lo que hacemos es enseñar a los chavales a tocar música o darles un espacio para que puedan aprender”.

El proyecto cuenta además con la implicación directa del profesorado, “hay muchísimos profesores que tocan instrumentos, que cantan, que saben componer y nos echan una mano”.

Incidió en que lo que “se está mostrando en la Caseta Municipal es el trabajo que están haciendo los alumnos divirtiéndose en los recreos y aprendiendo música”. Durante el festival actuaron alumnos y músicos invitados, entre ellos el reconocido batería baenense Rafa Ariza.

Para Pepe Cruz, el objetivo principal es dar visibilidad a una realidad poco conocida, “muchas veces parece que lo que se hace en el instituto es invisible, tenemos un centro educativo donde se hacen muchísimas cosas y creemos que merece la pena que se conozcan”.

Una feria del conocimiento

El director del centro, Luis Miguel Serrano, definió el evento como mucho más que un festival, “nosotros lo llamamos festival, pero esto es una feria del conocimiento”.

Según explicó, la finalidad principal era mostrar la enorme diversidad educativa existente dentro del instituto, “queríamos dar a conocer la cantidad de trabajo que se hace en un centro educativo público como el Instituto Luis Carrillo de Sotomayor. Somos un centro referente comarcal en Bachillerato y Ciclos Formativos, pero hacemos tantas cosas y son tan desconocidas que era necesario que la ciudadanía las conociera”.

Mientras describía el ambiente del recinto, iba señalando las distintas actividades, “veo a nuestros niños jugando al ajedrez, escucho a nuestros alumnos bailando y tocando instrumentos, veo talleres de tecnología, dibujo, arqueología, colchonetas para los más pequeños, todo eso es educación”.

Añadió una reflexión que resume el espíritu del evento, “queremos demostrar que cada actividad, aunque no lo parezca, es educativa y sirve para aprender”.

Junto a la vertiente educativa, el “Luis Carrillo FEST” quiso destacar también por su compromiso social.

La barra solidaria instalada durante la jornada permitió recaudar fondos para distintas entidades locales, “queremos mostrar nuestras enseñanzas, pero también nuestros valores”, señaló el director.

Entre las asociaciones beneficiarias figuran la Asociación Española Contra el Cáncer, Asamblea Local Contra el Cáncer y colectivos vinculados al Alzheimer, “muchos de nuestros alumnos y familias están afectados por las situaciones contra las que estas asociaciones luchan y nos sentimos obligados a colaborar con ellas”.

El respaldo institucional

La alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano, resaltó la importancia de la iniciativa nada más recorrer los distintos espacios del festival, “ha sido una satisfacción brutal, creo que esto es digno de ver por todo lo que los jóvenes de Secundaria y los Ciclos Formativos han sido capaces de gestionar ellos mismos con el apoyo de sus profesores”.

La regidora subrayó el valor educativo de la propuesta, “la educación lo es todo, sin educación no podemos construir una sociedad justa, igualitaria y equitativa”.

Por su parte, el concejal de Juventud, José Domingo Castro, destacó el compromiso demostrado por los estudiantes, “hoy están aquí en un día no lectivo con sus profesores, trabajando y mostrando lo que hacen para que todo el mundo lo vea, eso dice mucho de la juventud que tenemos”.

Un primer paso con vocación de continuidad

La extraordinaria respuesta obtenida durante esta primera edición permite pensar que el “Luis Carrillo FEST” ha llegado para quedarse, “ya solamente con la acogida que ha tenido este primer festival estamos muy contentos”, aseguraba Alberto Cubero.

Una opinión compartida por el director del centro y por el resto del profesorado, convencidos de que la experiencia ha servido para acercar el instituto a la ciudadanía y para visibilizar un trabajo que se desarrolla cada día en las aulas.

A juzgar por la participación registrada, el entusiasmo de los alumnos y el respaldo recibido por familias, instituciones y vecinos, la primera edición del “Luis Carrillo FEST” ha cumplido con creces su objetivo: convertir la educación en una auténtica fiesta del conocimiento abierta a toda la sociedad.

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