Organizadores, profesores y participantes en loc cursos
La séptima edición del festival concluye con un balance muy positivo tras una intensa semana de conciertos, teatro, investigación, formación especializada y actividades educativas. La clausura, celebrada en la Casa de la Cultura con el tradicional concierto del alumnado y profesorado de los Cursos de Verano de Música Antigua, deja ya la mirada puesta en una octava edición que aspira a seguir creciendo.
Siete ediciones después de su nacimiento, El Corazón del Cancionero continúa consolidándose como uno de los acontecimientos culturales más destacados del inicio del verano en Baena. Lo que comenzó como una iniciativa destinada a divulgar el extraordinario legado del Cancionero de Baena se ha convertido en un proyecto que combina investigación, formación, música antigua, teatro, literatura y participación ciudadana, atrayendo cada año a especialistas, intérpretes, estudiantes y público llegado desde distintos puntos de España.
Tras la conferencia inaugural, la programación ha vuelto a ofrecer una visión multidisciplinar del patrimonio histórico y musical, con conciertos de música antigua, representaciones teatrales, actividades educativas, conferencias, talleres y los ya consolidados Cursos de Verano de Música Antigua, que han reunido a una treintena de alumnos bajo la dirección de un prestigioso equipo docente.
El broche final llegó en la Casa de la Cultura, Cine Coliseo, donde alumnado y profesorado ofrecieron el tradicional concierto de clausura, una cita que volvió a poner de manifiesto el alto nivel alcanzado por esta propuesta cultural.
Ana Cruz, «el Cancionero es una parte de la historia de Baena que nos hace únicos»
La concejala de Cultura, Ana Cruz, no ocultaba su satisfacción al hacer balance de una edición que considera especialmente significativa, «prueba altamente superada, como siempre digo, el Cancionero es una de las partes de la historia de Baena que nos hace únicos, y la satisfacción hoy es enorme.»
La responsable municipal destacó especialmente el crecimiento experimentado por los cursos de formación, «el nivel del curso ha subido, no solo en el número de participantes, sino también en calidad.»
Ese crecimiento comienza incluso a generar nuevas demandas entre el alumnado, «ya hay muchísimos alumnos y alumnas que nos han pedido que incorporemos una especialidad nueva que seguramente el año que viene tendremos, que es clave.»
A ello se suma el éxito de los conciertos programados durante toda la semana, «la calidad ha sido estupenda y el respaldo de los asistentes también.»
Para Ana Cruz, uno de los grandes logros del festival es que cada edición consigue sorprender a quienes se acercan por primera vez, «la gente que nos ha acompañado por primera vez ha quedado gratamente sorprendida.»
Por ello lanzó un llamamiento para que la ciudadanía continúe respaldando este proyecto, «desde Baena y desde todos los alrededores tenemos que apoyar iniciativas como esta, porque son las que reivindican nuestra cultura, nuestras raíces y todos los tesoros que Baena encierra.»
Apenas concluido el festival, la organización trabaja ya en la próxima edición.
Ana Cruz reconoce que el objetivo pasa por seguir creciendo, «la próxima edición la veo con muchísima ilusión, ya estamos trabajando, presentando proyectos, aportando ideas e intentando corregir los errores que hayamos podido tener para hacer El Corazón del Cancionero cada vez más grande.»
Entre los proyectos que ya se estudian figura la incorporación de nuevas especialidades musicales, «estamos trabajando para incorporar otra especialidad que nos están pidiendo los alumnos.»
Además, se pretende abrir nuevas líneas relacionadas con la construcción de instrumentos históricos, «también hemos estado hablando con un luthier para ver cómo podemos encaminar la fabricación de instrumentos antiguos.»
“Su valor universal es de tal magnitud que debemos tenerlo siempre claro”
Durante la clausura, Ana Cruz quiso recordar que el valor del Cancionero trasciende el ámbito estrictamente musical, «su valor universal es de tal magnitud que debemos tenerlo siempre claro. no reivindicar el Cancionero es renegar de nuestra propia identidad, de nuestras raíces y de lo que fuimos y somos capaces de proyectar al mundo.»
La edil aprovechó el acto para agradecer la implicación de toda la comunidad educativa.
Destacó la participación de los centros escolares en el concurso «Navegando por el Corazón del Cancionero», el trabajo desarrollado en los talleres de poesía, la colaboración del Conservatorio Elemental Luis de Narváez, la Escuela Municipal de Teatro, los Amigos del Corazón del Cancionero, el profesorado de los cursos y las numerosas entidades colaboradoras.
También tuvo palabras de reconocimiento para el equipo organizador, «quiero poner en valor el trabajo de Manolo Cortés y de Aníbal Soriano. Gracias por vuestra inmensa labor, por vuestra dedicación diaria y por el gran trabajo que realizáis desde la Fundación.»
Aníbal Soriano: “Cada vez que termina El Corazón del Cancionero ya estoy pensando en cómo hacer aún más grande la siguiente edición”
El director académico del festival destaca el crecimiento de los Cursos de Música Antigua, el nivel del alumnado y la consolidación de un proyecto que ya prepara nuevas especialidades, más instrumentos históricos y una programación todavía más ambiciosa para 2027.
Para Soriano, el festival ha alcanzado un grado de madurez que invita a seguir creciendo, «son siete años de una iniciativa muy bonita, cada edición vemos cómo esto se hace cada vez más grande y eso es muy satisfactorio.»
El musicólogo destacó especialmente el ambiente vivido durante toda la semana, tanto en los cursos como en los conciertos, «este año la organización ha funcionado muy bien, el pueblo ha respondido perfectamente y el concierto final de los alumnos ha sido precioso. Ha durado aproximadamente una hora y ha salido muy bien. Trabajar estos días aquí con estos profesionales es una auténtica maravilla.»
Lejos de conformarse con los resultados obtenidos, Soriano reconoce que cada edición le sirve para imaginar nuevos proyectos, «siempre que termina un curso se me vienen a la cabeza ideas nuevas para el año siguiente, es tan bonito lo que estamos haciendo que continuamente pienso en cosas diferentes que podríamos incorporar.»
Entre esas propuestas figura la ampliación de la oferta formativa, «me gustaría introducir otros tipos de instrumentos antiguos y seguir haciendo este proyecto cada vez más grande.»
El director académico explicó que la intención es ampliar progresivamente tanto las especialidades como las agrupaciones musicales, «el año que viene me gustaría que pudiéramos contar con una pequeña orquesta barroca y desarrollar nuevos proyectos, son ideas que requieren mucho trabajo, pero creemos que pueden enriquecer todavía más el festival.»
Reconoce, no obstante, que no siempre resulta sencillo materializar esas propuestas, «este año hemos tenido que superar algún bache, como ocurre en cualquier proyecto, pero siempre intentamos seguir adelante y mejorar.»
Uno de los aspectos que Soriano quiso destacar fue el apoyo recibido por parte de todas las instituciones implicadas, “estamos muy arropados por todo el pueblo de Baena, por los responsables políticos, por la Fundación, por los medios de comunicación y por todas las personas que colaboran con el festival.»
Ese respaldo, asegura, resulta imprescindible para mantener una iniciativa de estas características.
Unos cursos cada vez más consolidados
Durante esta edición los Cursos de Música Antigua han reunido a alrededor de una treintena de alumnos, «son muchos alumnos y cada año vemos cómo aumenta el interés. Aunque las especialidades no son muchas, realizamos muchísimo trabajo conjunto y eso hace que el resultado sea muy enriquecedor.»
Las disciplinas impartidas este año han sido, Canto, Flauta de pico, Cuerda pulsada y Viola da gamba.
Además, el claustro ha incorporado nuevos profesores, «hemos contado con Alejandro Sosa y también con una nueva profesora de guitarra que se ha integrado perfectamente en el equipo, estamos encantados con el profesorado que participa en estos cursos.»
Eduardo Paniagua, el gran referente de esta edición
Preguntado por el concierto que más le había emocionado, Soriano no dudó en señalar al maestro Eduardo Paniagua, «yo me quedaría con el concierto de Eduardo Paniagua.»
Explicó que su presencia suponía uno de los grandes objetivos que perseguía desde hacía tiempo, «siempre decía que me gustaría traer a una personalidad como Eduardo Paniagua al festival, es una de las personas que prácticamente ha creado el movimiento de la música antigua en España y fue un auténtico privilegio contar con él.»
Además, recordó el ambiente tan especial que se genera en el Patio de la Casa de la Tercia, «allí los conciertos se viven de una manera diferente, estamos muy cerca del público, muy arropados unos por otros, y Eduardo disfrutó muchísimo de esa experiencia.»
El relevo generacional
Uno de los asuntos que más ilusión produce al director académico es comprobar cómo las nuevas generaciones van tomando el testigo, «aquí se nota que hay mucha gente joven cogiendo el relevo de quienes llevamos muchos años dedicándonos a esto.»
Para Soriano, esa continuidad garantiza el futuro de la música antigua, «nuestro objetivo es precisamente dejar ese testigo para que los jóvenes sigan desarrollando este trabajo en los próximos años.»
Aunque la séptima edición acaba de finalizar, Aníbal Soriano reconoce que la organización ya trabaja en la siguiente.
Su deseo es seguir ampliando la programación, incorporar nuevos instrumentos históricos, reforzar la formación especializada y mantener el elevado nivel artístico alcanzado en los últimos años.
Siete años construyendo un referente cultural
El director de la Fundación Centro de Documentación Juan Alfonso de Baena y director del festival, Manuel Cortés, realizó igualmente un balance muy positivo de esta séptima edición.
Según explicó, el festival para el que se ha destinado unos 15.000 euros, mantiene intacta la filosofía con la que nació, «durante esta semana el festival ha reafirmado la vocación con la que nació hace ya siete ediciones: recuperar, estudiar y proyectar el legado cultural del Cancionero de Baena, situándolo en diálogo con la música, la literatura, el teatro y la historia.»
A lo largo de estos días, recordó, se han sucedido actividades muy diversas.
En este sentido recordó el concierto recitado juvenil y el concurso escolar hasta la conferencia musicológica de la profesora Clara Bejarano, la representación teatral «Gozo, Cuíta y Enojo del Cancionero de Baena», escrita por Juan Naveros, representada por la Escuela Municipal de Teatro y dirigida por Cristóbal Pérez; los conciertos de Dura Sorte, Todos los Tonos y Ayres y la actuación de Eduardo Paniagua, uno de los nombres más reconocidos de la música antigua española.
Investigación, formación y divulgación
Uno de los pilares del festival continúa siendo la formación especializada, «los Cursos de Música Antigua representan una de las principales aportaciones del festival al ámbito educativo y constituyen una firme apuesta por la formación de nuevas generaciones de intérpretes especializados.»
Para Manuel Cortés, esa combinación entre investigación, docencia y creación artística explica el crecimiento experimentado por el proyecto, «podemos afirmar que el Festival El Corazón del Cancionero continúa creciendo no solo en la calidad de su programación, sino también en su capacidad para integrar investigación, docencia, creación artística y participación ciudadana.»
Ese sigue siendo el principal objetivo, «convertir el patrimonio cultural en una realidad viva, accesible y compartida, capaz de fortalecer la identidad histórica de Baena y proyectarla mucho más allá del ámbito local.»
El respaldo de toda una ciudad
El director del festival quiso agradecer expresamente la colaboración del Ayuntamiento de Baena, la Fundación Caja Rural, Fundación Cajasur, Junta de Andalucía, Diputación Provincial, Patronato de la Fundación, Conservatorio Luis de Narváez, centros educativos, investigadores, músicos, actores, voluntarios, patrocinadores y medios de comunicación.
Pero reservó un reconocimiento especial para el público, «su asistencia, su interés y su fidelidad constituyen la mejor recompensa al trabajo realizado y el principal estímulo para seguir desarrollando un festival que pertenece ya al patrimonio cultural de nuestra ciudad.»
La clausura de esta séptima edición no supone un punto final, sino el inicio de una nueva etapa. Mientras los últimos acordes del concierto del alumnado y profesorado de los Cursos de Música Antigua ponían el broche a una intensa semana de actividad cultural, la organización comenzaba ya a diseñar la próxima edición con un objetivo compartido: seguir haciendo del Corazón del Cancionero un espacio donde la investigación, la música y el patrimonio histórico continúen dialogando para proyectar la riqueza cultural de Baena hacia el futuro
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