El cernícalo primilla consolida su recuperación en Baena con más de 40 parejas reproductoras

Participantes en el anillamiento

El anillamiento realizado por Groden-Ecologistas en Acción confirma uno de los mejores años para la colonia del silo, aunque los retrasos administrativos impidieron marcar todos los pollos. El colectivo destaca la importancia de seguir protegiendo esta especie y reclama una agricultura más respetuosa con el medio.

La colonia de cernícalo primilla de Baena atraviesa uno de sus mejores momentos. El anillamiento realizado el pasado 20 de junio por Groden-Ecologistas en Acción permitió constatar la buena evolución de una población que supera ya las 40 parejas reproductoras repartidas entre el silo, la iglesia de San Bartolomé, la Iglesia Santa María Mayor y varios edificios del casco histórico.

No obstante, la campaña de este año estuvo marcada por los retrasos en la concesión de los permisos administrativos. Curro Ordóñez, miembro de Groden-Ecologistas en Acción, explicó que las autorizaciones de la Consejería llegaron mucho más tarde de lo habitual, lo que obligó a retrasar el trabajo de campo.

«Los permisos nos han llegado ya en junio, cuando normalmente los recibíamos en febrero. Además, los anilladores también tuvieron que esperar nuevos requisitos administrativos antes de poder realizar el trabajo.»

Ese retraso provocó que varios pollos ya hubieran abandonado los nidos cuando pudo realizarse el anillamiento.

«Hemos tenido 22 nidos en el silo, la segunda mejor cifra desde que comenzamos el proyecto, hemos anillado alrededor de 65 pollos, aunque entre 12 y 14 más ya habían salido de los nidos cuando pudimos actuar.»

Quince años de trabajo dan sus frutos

El proyecto de conservación comenzó en 2011 con la creación de la colonia del silo, aunque el seguimiento de la especie en Baena se remonta a los años ochenta.

Para Ordóñez, el trabajo desarrollado durante estos años ha permitido frenar el declive que sufre el cernícalo primilla en buena parte de Andalucía.

«La población está descendiendo en muchos lugares de la península, pero aquí hemos conseguido frenar ese declive. La colonia del silo ha reforzado las que ya existían y este año incluso han vuelto parejas a lugares donde hacía muchos años que no criaban.» Apuntó Ordóñez.

Entre esas recuperaciones destaca el regreso de ejemplares a la Iglesia de Santa María la Mayor y a viviendas tradicionales de la calle Llana, espacios históricos de reproducción que habían quedado prácticamente abandonados.

Actualmente, la población reproductora se distribuye en 22 parejas en el silo, 16 en San Bartolomé, cuatro en la Iglesia de Santa María la Mayor y otras cuatro o cinco repartidas por distintas viviendas del casco histórico.

Una primavera favorable para la especie

Las abundantes lluvias registradas durante la primavera también han contribuido al éxito reproductor.

Según explicó Ordóñez, la elevada presencia de pequeños mamíferos ha facilitado la alimentación de los pollos, «ha sido una primavera muy buena, los cernícalos tenían muchísimos ratones para alimentar a las crías, había nidos donde los padres acumulaban presas porque los pollos no daban abasto para comérselas.»

Ordóñez recordó que esta especie desempeña un papel fundamental en el equilibrio natural al controlar de forma biológica las poblaciones de roedores e insectos.

Por ello hizo un llamamiento a reducir el uso de herbicidas y productos químicos en la agricultura, «los ecosistemas se regulan solos, cuantos menos productos químicos utilicemos, más alimento tendrán las aves insectívoras y mejor funcionará todo el equilibrio natural.»

Mejoras en el silo

Ordóñez valoró además las actuaciones realizadas por el Ayuntamiento en el antiguo silo, principal colonia de reproducción de la especie.

Los trabajos ya ejecutados han permitido rehabilitar la parte superior del edificio antes del regreso de las aves, «la rehabilitación ha quedado perfecta y ahora queda una segunda fase para impermeabilizar la terraza y evitar filtraciones antes de que los cernícalos regresen el próximo invierno.»

Las actuaciones se desarrollan bajo supervisión de la Junta de Andalucía, al tratarse de una colonia de una especie protegida.

Protección también para los vencejos

El representante de Groden quiso poner en valor el trabajo que desarrolla otro grupo de voluntarios con la recuperación de vencejos, una especie que no puede remontar el vuelo cuando cae al suelo.

Asimismo, recordó que la legislación protege los nidos de golondrinas, aviones comunes y vencejos durante la época de reproducción, «los nidos no deben retirarse mientras las aves estén criando, son especies protegidas y hay que esperar a que finalice la temporada de reproducción antes de realizar cualquier obra.»

Desde Groden-Ecologistas en Acción consideran que la evolución de la colonia de cernícalo primilla demuestra que la conservación, el seguimiento científico y la colaboración entre administraciones y voluntariado permiten recuperar una de las aves más emblemáticas del patrimonio natural de Baena

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