Dura Sorte en la VII edición de El Corazón del Cancionero.

Manuel, María, Ana y Alejandro

La Casa de la Cultura de Baena acogió un nuevo acto de la VII Edición de El Corazón del Cancionero con la representación de la Escuela Municipal de Teatro y un concierto en el que el dúo ofreció un recorrido por el «espíritu melancólico» de la música renacentista interpretada con instrumentos históricos.

La Casa de la Cultura de Baena volvió a convertirse en punto de encuentro para los amantes de la música y la cultura con una nueva cita de la VII edición de El Corazón del Cancionero, una programación que continúa profundizando en el legado histórico y literario del Cancionero de Baena mediante propuestas que combinan teatro, música e investigación.

La velada contó con la participación de la Escuela Municipal de Teatro de Baena, dirigida por Cristóbal Pérez, cuyos integrantes interpretaron un fragmento de la obra Gozos, cuitas y enojos del Cancionero de Baena, escrita por Juan Naveros. El dúo Dura Sorte se encargó de ofrecer el recital «El espíritu melancólico en la música del Renacimiento», un viaje musical por algunos de los repertorios más representativos de finales del siglo XV y principios del XVI.

Minutos antes de subir al escenario, los integrantes del dúo, la soprano María y el laudista Alejandro, compartieron con Cancionero algunos detalles sobre un proyecto que, aunque nació hace apenas un año, ya comienza a abrirse camino dentro del panorama de la música antigua.

El propio nombre del conjunto nace de una de las piezas que interpretan durante el concierto, «nuestro dúo se llama Dura Sorte por una frottola que interpretamos precisamente en este programa. ‘Dura Sorte’ significa ‘dura suerte’ y nos pareció que resumía perfectamente gran parte del sentimiento de este repertorio. El concierto se titula El espíritu melancólico en la música del Renacimiento y la melancolía es uno de los grandes hilos conductores de esta música», explicó María.

Alejandro detalló que la frottola era una forma musical italiana del Renacimiento, «es una forma musical temprana, polifónica, con texto poético, muy popular en la Italia renacentista y que posteriormente evolucionó hacia el madrigal.»

Un proyecto joven con músicos de amplia trayectoria

Aunque el dúo apenas cuenta con un año de vida, ambos intérpretes acumulan una larga experiencia musical.

Su estreno tuvo lugar en junio de 2025 en la Galería de las Colecciones Reales, en Madrid, desde donde comenzaron una trayectoria centrada exclusivamente en el repertorio renacentista, «como dúo llevamos aproximadamente un año. Nuestro primer concierto fue en Madrid y desde entonces seguimos trabajando un repertorio que es el que realmente nos apasiona», señalaron.

En el caso de Alejandro, su relación con la música comenzó siendo muy joven, «empecé con 16 años tocando la guitarra clásica y también música de grupos de rock progresivo. Más adelante conocí el repertorio del Renacimiento, descubrí el laúd y decidí ampliar mi formación en Lyon con Eugène Ferré, un laudista extraordinario.»

Por su parte, María recordó que la música ha estado presente en su vida prácticamente desde la infancia, «empecé con ocho años en coros infantiles, vengo de una familia de músicos y era casi natural dedicarme a ello. Soy venezolana y antes de centrarme en la música antigua interpreté muchos estilos diferentes, pero cuando descubrí este repertorio sentí que tenía algo muy especial.»

Actualmente desarrolla su actividad profesional principalmente dentro de la música antigua, interpretando repertorio medieval, renacentista y barroco.

Un concierto dividido entre Italia y España

El recital ofrecido en Baena estuvo estructurado en dos grandes bloques. La primera parte estuvo dedicada al repertorio italiano, especialmente a las frottole, mientras que la segunda se centró en la música española del Renacimiento.

«Somos bastante clásicos en el planteamiento del concierto: voz y laúd. La primera parte está dedicada a las frottole italianas y también incluye algunas fantasías instrumentales para laúd. Después viajamos a España con los villancicos, que serían el equivalente español de aquellas formas poéticas musicales», explicó María.

Alejandro añadió que el programa reúne alrededor de una veintena de obras, «son aproximadamente veinte piezas. Muchas duran apenas un minuto y medio, por lo que el concierto mantiene un ritmo muy dinámico.»

Las composiciones proceden de importantes cancioneros musicales conservados desde el Renacimiento, entre ellos el Cancionero de Palacio, el Cancionero de la Colombina o recopilaciones dedicadas a compositores como Juan Vázquez, uno de los grandes autores españoles del siglo XVI.

Música antigua con emociones muy actuales

Uno de los objetivos del dúo es romper la idea de que la música renacentista pertenece únicamente al pasado o a un público muy especializado.

Para María, basta escuchar con atención las letras para descubrir que hablan de los mismos sentimientos que siguen presentes en la actualidad, «los sentimientos son exactamente los mismos. Cambian las palabras, pero seguimos hablando de amor, desamor, tristeza, alegría o esperanza. Hoy lo expresa Rosalía con un lenguaje diferente al de Garcilaso de la Vega, pero las emociones siguen siendo las mismas.»

En su opinión, quien acude por primera vez a un concierto de estas características suele sorprenderse, «es una buena oportunidad para descubrir una música mucho más cercana de lo que la gente imagina. Si uno le da una oportunidad, resulta muy conmovedora.»

Respecto al público al que se dirige este repertorio, ambos reconocen que no resulta sencillo establecer un perfil concreto, «quizá sea una música para personas con curiosidad cultural, con ganas de escuchar algo distinto, aunque poco a poco también vemos que gente joven empieza a interesarse por ella.»

El sonido del laúd renacentista

Uno de los protagonistas del concierto fue el laúd renacentista, instrumento histórico que acompaña la voz durante todo el programa.

Alejandro explicó algunas de sus características, «es un instrumento de cuerda pulsada que, en este caso, tiene seis órdenes, es decir, seis pares de cuerdas. Procede del oud árabe y tiene un sonido muy particular. Durante el Renacimiento fue el gran instrumento de las cortes europeas y gozaba de muchísimo prestigio.»

El músico destacó además que muchas de las obras que interpreta el dúo han sido estudiadas directamente a partir de fuentes originales y cancioneros históricos, «hoy disponemos de herramientas para acudir a las fuentes originales, estudiarlas y recuperar este repertorio respetando al máximo su esencia.»

Primera actuación en Baena

Aunque ambos conocían la importancia histórica del Cancionero de Baena y la tradición musical de la ciudad, reconocieron que era su primera actuación en la localidad, «habíamos oído hablar tanto del Cancionero como de la muestra de música antigua que se celebra aquí, pero nunca habíamos tenido la oportunidad de venir.»

La actuación de Dura Sorte permitió comprobar que, cinco siglos después de haber sido compuestas, las obras renacentistas siguen emocionando gracias a unos sentimientos universales que continúan plenamente vigentes

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