El Amor Brujo en el Auditorio de la Iglesia Vieja de Doña Mencia
La representación de la versión original de 1915 de la obra de Manuel de Falla, con la cantaora Lidia Plaza como Candela y la Orquesta Córdoba Ópera Lab dirigida por el menciano Alberto Cubero, congregó a un numeroso público en el Auditorio de la Iglesia Vieja
Doña Mencía vivió una gran noche cultural con la representación de El amor brujo, de Manuel de Falla, en su versión original de 1915. El Auditorio de la Iglesia Vieja registró una gran asistencia de público para disfrutar de una propuesta con música sinfónica, flamenco, teatro y danza y que contó con la participación de la Orquesta Córdoba Ópera Lab, bajo la dirección del menciano Alberto Cubero, y de la cantaora Lidia Plaza, que dio vida a Candela.
La cita adquirió además una especial relevancia al celebrarse en el año en el que se conmemoraba el 150 aniversario del nacimiento de Manuel de Falla y como antesala de la 54ª Vendimia Flamenca de Doña Mencía.
Una noche especial para Doña Mencía
El concejal de Cultura del Ayuntamiento de Doña Mencía, Vicente Cantero, puso de manifiesto durante la presentación la importancia de una cita que estaba llamada a convertirse en uno de los grandes acontecimientos culturales del municipio, “hoy vivimos en Doña Mencía una de esas citas que quedarán, sin duda, entre los grandes momentos de nuestra programación cultural”.
Cantero destacó que acercar al público la versión original de 1915 de El amor brujo adquiría un significado todavía mayor durante el año dedicado a Falla, “poder disfrutar hoy de El amor brujo, precisamente en esa versión original de 1915, adquiere un valor especial dentro de este año conmemorativo”.
El responsable municipal de Cultura también subrayó la importancia de que el espectáculo estuviera dirigido por un músico nacido en Doña Mencía, Alberto Cubero, que regresaba a su localidad para ponerse al frente de una producción de estas características, “para nosotros tiene además algo que lo hace especialmente querido y cercano, su vocación musical nació aquí, en Doña Mencía, su pueblo”.
Cantero destacó igualmente la presencia de Lidia Plaza, una cantaora que ya había llevado El amor brujo a diferentes escenarios nacionales e internacionales y que afrontaba en esta ocasión el reto de interpretar la versión original de 1915.
Gabriel Duque destacó la apuesta cultural de Doña Mencía
El diputado de Cultura de la Diputación de Córdoba, Gabriel Duque, destacó el trabajo realizado por el Ayuntamiento de Doña Mencía para mantener una programación cultural de calidad, “Doña Mencía es uno de esos municipios que busca ayuda por todos los sitios para tener los espectáculos y las actividades culturales de este nivel”.
Duque puso especialmente en valor el escenario elegido para la representación y reconoció que hasta entonces no había visitado este espacio, “la verdad es que es un espacio cultural que hay que aprovechar, como lo hace el Ayuntamiento en verano, es una maravilla”.
El diputado provincial también tuvo palabras de reconocimiento para Alberto Cubero y para el proyecto presentado con motivo del aniversario de Falla, destacando la particular concepción del espectáculo y el recorrido musical diseñado por el director menciano.
El regreso de Alberto Cubero a su pueblo
Alberto Cubero, músico, productor del espectáculo y director de la orquesta, ha desarrollado buena parte de su actividad profesional fuera de su localidad natal. Antes de la representación habló para Cancionero sobre el significado que tenía para él regresar a Doña Mencía con un proyecto de estas características.
El propio Cubero reconoció la emoción que le producía volver a su pueblo para hacer a lo que había dedicado su vida, “soy un menciano músico que desgraciadamente llevo mucho tiempo fuera y es un honor poder venir al pueblo a hacer lo poco que yo sé hacer, que es música”.
Cubero ha consolidado una amplia trayectoria vinculada al mundo de la ópera y la dirección musical, con trabajos en escenarios como el Teatro Real o el Palau de les Arts de Valencia.
Pero esta producción tiene además un importante componente sentimental: llevar a Doña Mencía un proyecto propio y de gran formato.
Un viaje musical hasta Falla
El espectáculo no se limitó a la interpretación de El amor brujo. Cubero diseñó un programa concebido como un recorrido por la evolución de la música española y por la llegada del flamenco a la música sinfónica, “se trata de un programa concebido como un camino hacia el flamenco sinfónico”.
La propuesta permitió al público realizar un recorrido desde las visiones que otros compositores europeos habían tenido de España hasta llegar a Falla y a su particular integración del flamenco en la música orquestal.
El director menciano explicó que el objetivo era que los espectadores pudieran comprender “de dónde venimos” antes de llegar a El amor brujo.
La propuesta incluyó también la recuperación de obras menos conocidas, dentro de un programa que pretendía mostrar la evolución de la imagen musical de España y su posterior transformación desde la propia creación española.
Meses de trabajo y preparación
Detrás de la representación ha habido meses de trabajo y preparación. La elección de los músicos, la organización de la orquesta, las partituras, la coordinación artística y los ensayos fueron dando forma progresivamente a una producción que finalmente llegó al escenario.
Cubero explicó que el trabajo con la cantaora se había prolongado durante varias semanas, mientras que la preparación con la orquesta se había intensificado especialmente durante los últimos días, “han sido dos semanas de ensayo con la cantaora, en días alternos, y una semana a fuego, como diríamos, con la orquesta”.
La Orquesta Córdoba Ópera Lab estuvo integrada por jóvenes profesionales, una de las líneas de trabajo del proyecto impulsado por Cubero, “son jóvenes profesionales que están en esta edad de conseguir su puesto definitivo en una orquesta”.
Lidia Plaza dio vida a Candela
La otra gran protagonista de la noche fue Lidia Plaza, encargada de interpretar a Candela, uno de los personajes centrales de la obra de Falla.
La cantaora explicó que para ella Candela representaba fuerza, pasión y amor, “Lidia de Candela tiene la fuerza, el embrujo de esa obra tan magnífica y tan preciosa de Falla”.
Plaza ya había interpretado El amor brujo en su versión de 1925, la más habitual en los escenarios, pero afrontar la versión original de 1915 ha supuesto un desafío diferente.
La propia artista reconoció que el trabajo no se había limitado al cante, “n esta hay que hacer mucho teatro, danza”.
La interpretación ha exigido además profundizar en el personaje y comprender la historia para poder transmitirla al público, “tienes que ahondar en el papel y meterte en la historia para luego poder contarla, interpretarla, cantarla”.
“Estoy enamorada de esta obra”
Lidia Plaza habló con especial pasión de El amor brujo y de la historia que encerraba.
Amor, misterio, celos, venganza y traición se entremezclaban en una obra en la que Candela se enfrentaba a un amor difícil de alcanzar.
La artista también explicó cómo había evolucionado su trayectoria, desde el contacto con el flamenco en el ámbito familiar hasta convertir aquella afición en una profesión, “lo que era un hobby se convirtió en mi carrera”.
La cantaora ha llevado ya su interpretación de El amor brujo a diferentes escenarios de España y Europa, una experiencia que le ha permitido afrontar ahora un nuevo reto al trabajar con una formación sinfónica y recuperar la versión original de 1915.
El reto de dialogar con una orquesta
Uno de los grandes retos de la producción para Lidia Plaza ha sido adaptarse al diálogo musical con una orquesta sinfónica.
Según explicó la artista, esta experiencia le ha permitido crecer y descubrir nuevas posibilidades interpretativas.
El trabajo con Cubero también ha resultado fundamental. Plaza definió al director como una persona cercana y perfeccionista, con quien ha podido trabajar con absoluta confianza.
Un público entregado
El resultado de todo el trabajo pudo comprobarse con la gran respuesta del público, que acudió al Auditorio de la Iglesia Vieja para asistir a una representación que convirtió este espacio en escenario de encuentro entre la música clásica y el flamenco.
La propuesta consiguió así acercar una obra fundamental de la música española a un público diverso y convirtió la celebración del aniversario de Falla en una experiencia artística compartida.
La gran asistencia registrada en el Auditorio de la Iglesia Vieja confirmó además la expectación que había despertado una propuesta especialmente cuidada y vinculada directamente con la historia musical y cultural de Andalucía.
Los próximos proyectos de Alberto Cubero
Tras la representación de El amor brujo, Alberto Cubero tenía ya la mirada puesta en nuevos proyectos vinculados a la difusión de la ópera por la provincia de Córdoba.
El más inmediato es ‘Ópera en la provincia’, una iniciativa de la Diputación de Córdoba que contemplaba llevar El barbero de Sevilla, de Rossini, a Lucena, Pozoblanco, Priego de Córdoba e Hinojosa del Duque durante el mes de octubre.
El proyecto supone un nuevo paso en la apuesta de Cubero por acercar la ópera a municipios alejados de los grandes circuitos culturales. El propio director explicó que el objetivo es llevar una producción completa, con orquesta, escenografía e iluminación, y no simplemente ofrecer un concierto, “es un proyecto muy importante de la Diputación, que ha costado muchos años darle forma”.
Cubero defende así una concepción de la ópera como espectáculo accesible también para el público de los municipios de la provincia.
El director también ha dejado abierta la posibilidad de que El amor brujo pudiera tener continuidad y viajar a otros municipios si encontra el respaldo institucional necesario.
De esta manera, la siguiente gran parada de Alberto Cubero se situaba en El barbero de Sevilla, mientras que su objetivo a medio plazo continúa siendo consolidar una red de producciones que permitiera llevar ópera de calidad, con profesionales y jóvenes intérpretes, a los municipios de la provincia de Córdoba.
La representación de El amor brujo ha dejado así en Doña Mencía algo más que una noche de música: un encuentro entre la tradición flamenca, la creación sinfónica, el talento profesional y el compromiso de acercar la cultura a los municipios de la provincia
Más historias
Tribune renueva su imagen tras 23 años de trayectoria en Baena
DMencia 2026 despliega su calendario expositivo con cuatro propuestas de arte contemporáneo
El flamenco llegará en noviembre a Baena, Albendín, Espejo y Doña Mencía dentro del Circuito Andaluz de Peñas