Doña Mencía salda su deuda con la emigración inaugurando una plaza y una escultura

Autoridades en la inauguración de la plaza y de la escultura

La nueva Plaza de la Emigración rinde homenaje a generaciones de mencianos que tuvieron que marcharse en busca de un futuro mejor y reconoce también la aportación de quienes hoy llegan al municipio para construir una nueva vida

Emoción, memoria, reconocimiento y justicia. Esos fueron los sentimientos que presidieron la inauguración de la nueva Plaza de la Emigración de Doña Mencía, un espacio situado en la zona alta del parque del Centro Cívico, junto a la Avenida Doctor Fleming, concebido para rendir homenaje a las miles de personas que durante décadas tuvieron que abandonar su tierra para buscar oportunidades laborales lejos de casa.

El acto reunió a representantes institucionales, vecinos, antiguos emigrantes, inmigrantes residentes en la localidad y numerosos asistentes que quisieron participar en un acontecimiento que el Ayuntamiento considera histórico. La ceremonia contó además con la actuación del cantaor Juan Pinilla, una exposición permanente de fotografías aportadas por familias mencianas y el descubrimiento de una escultura del artista local Javier Flores, financiada a través del programa Diputación Invierte.

La nueva plaza nace con la vocación de convertirse en un lugar de memoria colectiva y reflexión sobre un fenómeno que marcó profundamente la historia del municipio.

«Era una deuda que Doña Mencía tenía con su propia historia»

El alcalde de Doña Mencía, Salvador Cubero, destacó durante la inauguración el significado histórico del proyecto, «vamos a inaugurar la Plaza de la Emigración, que creemos que era una deuda que Doña Mencía tiene con su propia historia y con la cantidad de mencianos y mencianas que allá en los años 60 y 70 del siglo pasado salieron de Doña Mencía, emigraron tanto a otros lugares de España como a Europa, y gracias a ello Doña Mencía ha podido seguir prosperando y ha podido ser lo que hoy es».

Cubero subrayó que el homenaje no se limita a quienes tuvieron que marcharse, «entendemos que era una deuda que teníamos, que queríamos representarlo y dejarlo patente en un espacio emblemático como este, y entendemos que no es sólo con los emigrantes. Doña Mencía, por suerte, hoy en día es también hogar de acogida para muchos inmigrantes que están viniendo y entendemos que también hay que tener un reconocimiento a ellos».

El regidor insistió en que la localidad debe sentirse orgullosa de una historia marcada por los movimientos migratorios, «somos un pueblo que conoce bien el sabor de la maleta y la distancia. Nuestra memoria colectiva está tejida con los nombres de aquellos mencianos y mencianas que partieron hacia otros rincones de España y Europa para labrarse un futuro que aquí se antojaba difícil».

Un espacio cargado de simbolismo

La nueva plaza culmina un proyecto urbanístico desarrollado por fases en la zona alta del Centro Cívico.

El primer teniente de alcalde, Jesús Delgado, recordó que el proyecto responde a un compromiso adquirido desde hace años, «se ha llegado al día de hoy porque esto era una deuda pendiente con el pueblo de Doña Mencía, y las deudas, tarde o temprano, tenemos que cumplirlas».

Delgado explicó además la elección del emplazamiento, «esta avenida, simbólicamente, era la avenida por la que salían los emigrantes de Doña Mencía hacia la estación, por eso esta plaza tenía sentido aquí y no en otro lugar».

Durante su intervención institucional recordó las escenas que vivieron cientos de vecinos hace más de medio siglo, «el 29 de mayo de 1963, un grupo de mencianos con el corazón lleno de incertidumbre y miedo, pero también de ilusiones y sueños, con su maleta al hombro cargada de lo imprescindible, suben por esta avenida camino de la estación, cogerán el tren y comenzará un largo viaje con destino a Francia, Holanda, Suiza o Alemania».

Añadió, «atrás queda una familia, una casa, una infancia, una vida, quedan madres, novias y esposas que pondrán todo su empeño y sacrificio para que la familia salga adelante sin que se note la ausencia, fueron nuestros emigrantes».

Una escultura para reflexionar sobre el viaje y el desarraigo

El elemento central de la plaza es una gran escultura de acero corten diseñada por el artista menciano Javier Flores. La obra representa una esfera formada por huellas de zapatos y atravesada por una profunda grieta.

Según explicó el propio autor, el proyecto comenzó hace dos años con una idea clara, «uno de los presupuestos fundamentales era que no se pareciera a ninguna escultura ya vista. Son muy tópicas las esculturas de las maletas o el hombre con la maleta. Mi idea era apostar por un lenguaje de nuestro tiempo, totalmente contemporáneo y que fuese entendible desde un punto de vista muy amplio».

Flores explicó el significado de la obra, “represento multitud de huellas de zapatos, las pisadas representan las personas recorriendo el camino hacia esos lugares donde emigraban, hay zapatos de hombre, de mujer y de niño, todo es trabajo».

La grieta que atraviesa la pieza constituye uno de los elementos más simbólicos, «el emigrante siempre tiene una rotura en el ser. El cuerpo se sitúa en el lugar hacia donde ha ido a trabajar, pero una parte imprescindible de sí mismo se queda aquí. Por esa razón he querido representar una grieta que divide la escultura casi en dos mitades».

Una idea que resumió con una frase que marcó la inauguración, «partir hacia el extranjero también es partirse en dos».

El artista defendió además el papel de los monumentos como herramientas de reflexión social, «no sólo se debe monumentalizar a las personas, también es interesante monumentalizar las ideas, las problemáticas y de dónde venimos para que la gente lo tenga presente y lo pueda pensar siempre».

El cantaor, Juan Pinilla, “mi participación es un homenaje sonoro y musical a nuestros emigrantes

La inauguración contó con la participación del cantaor granadino Juan Pinilla, quien ofreció un repertorio centrado en la emigración española.

Antes de su actuación explicó a Cancionero, el sentido del homenaje musical, «como hijo, nieto, sobrino y bisnieto de emigrantes, voy a ofrecer una actuación basada en el repertorio de Juanito Valderrama, Antonio Molina y otros cantaores que han cantado la emigración porque ellos mismos fueron emigrantes».

Pinilla definió su participación como, «un homenaje sonoro y musical a nuestros emigrantes, aquellas personas que se fueron buscando un mundo mejor, algunos volvieron, otros no, pero todos dejaron su huella».

Las fotografías de una generación

Uno de los espacios más visitados durante la inauguración fue la exposición fotográfica instalada junto a la plaza.

Jesús Delgado destacó el esfuerzo realizado para recopilar el material, «quiero agradecer las más de 500 fotografías que nos habéis entregado de vuestro paso por otros países y por otras regiones en vuestra época de emigrantes».

Según explicó, «esas fotos nos sirven para poner cara a las dificultades, para ver la dureza de algunos trabajos, para comprender el valor de la camaradería cuando se está lejos y sobre todo para que afloren los recuerdos y no caigan en el olvido».

El Ayuntamiento ha anunciado además su intención de conservar este material en el archivo municipal.

Historias reales de quienes tuvieron que marcharse

Uno de los momentos más emocionantes llegó con los testimonios de antiguos emigrantes. Entre ellos intervino Antonia Cañete, que emigró a Alemania con apenas 26 años, «me fui con mi marido allí a trabajar porque aquí no había nada».

Recordó las dificultades de la llegada a Alemania, «yo no sabía nada porque no sabía hablar alemán». Su testimonio puso voz a una experiencia compartida por cientos de familias mencianas durante décadas.

Un homenaje también para quienes llegan

Tanto el Ayuntamiento como los participantes insistieron en que la Plaza de la Emigración no mira únicamente al pasado. El alcalde Salvador Cubero signifcó que el espacio también reconoce la aportación de quienes hoy llegan a Doña Mencía desde otros países.

«Doña Mencía es también hoy hogar de acogida, hogar de quienes llegan a aportarnos, dinamizando nuestra economía y transformando nuestra cultura en un espacio más vivo, diverso y creativo».

Añadió, «la migración no es una anomalía, sino una constante histórica de todos los pueblos en busca de la dignidad y el futuro».

Un legado para las generaciones futuras

La inauguración concluyó con un mensaje de convivencia y memoria colectiva.

Para Jesús Delgado, la plaza debe servir para que las nuevas generaciones comprendan el sacrificio realizado por quienes tuvieron que marcharse, «queremos que esta plaza sea un lugar donde podamos preguntar, escuchar y aprender. Donde recordemos que detrás de cada viaje hubo una historia, un sacrificio y un sueño».

Por su parte, Salvador Cubero resumió el espíritu del proyecto con una reflexión que sintetiza el sentido del nuevo espacio público, «queremos honrar a nuestras generaciones de emigrantes, reconocer la aportación de nuestros inmigrantes y hacerlo como un deber de justicia, reconocimiento, compromiso y celebración».

Tras sus palabras declaró oficialmente inaugurada la nueva Plaza de la Emigración.

Un espacio que desde ahora quedará incorporado al paisaje urbano de Doña Mencía como símbolo permanente de quienes un día se marcharon, de quienes regresaron y de quienes hoy llegan para escribir nuevas páginas de la historia del municipio.

Un parque para todas las generaciones y una obra llamada a perdurar en el tiempo

La inauguración de la nueva Plaza de la Emigración permitió conocer algunos de los detalles urbanísticos y simbólicos que rodean este proyecto impulsado por el Ayuntamiento de Doña Mencía.

El alcalde, Salvador Cubero, destacó que la actuación forma parte de una intervención más amplia desarrollada durante los últimos años en el entorno del Centro Cívico. El parque ha sido concebido como un espacio pensado para todas las edades, con áreas destinadas a los niños, zonas para mascotas, espacios para las personas mayores y, finalmente, la nueva plaza dedicada a la emigración, situada en uno de los puntos más visibles del conjunto.

Cubero puso además el acento en el valor artístico de la escultura realizada por Javier Flores, una obra que, a su juicio, irá ganando significado con el paso de los años. El regidor señaló que el monumento invita a reflexionar sobre el pasado, el presente y el futuro de los movimientos migratorios, convirtiéndose en un elemento permanente de memoria colectiva.

Por su parte, el primer teniente de alcalde, Jesús Delgado, subrayó que la creación de la Plaza de la Emigración completa un conjunto de espacios públicos dedicados a valores y episodios fundamentales de la historia reciente de Doña Mencía, junto a la Plaza de la Igualdad y la Plaza de la Memoria.

Delgado destacó también la integración de este nuevo enclave dentro de la oferta cultural y patrimonial del municipio. En este sentido, recordó que la plaza y la escultura pasarán a formar parte de la ruta «Doña Mencía Monumental», contribuyendo a enriquecer el recorrido que permite descubrir el patrimonio histórico y artístico de la localidad.

Tanto Cubero como Delgado coincidieron en señalar la excelente acogida que ha tenido el proyecto entre los vecinos, convencidos de que el nuevo espacio se convertirá en un lugar de encuentro, reflexión y recuerdo para las generaciones presentes y futuras

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