Romero Moda Flamenca
Romero Moda Flamenca nació hace 14 años y se ha convertido en un proyecto empresarial especializado exclusivamente en trajes de flamenca, con clientes en Andalucía y numerosos puntos de España
Hay negocios que nacen después de años de planificación y otros que aparecen por una serie de circunstancias. La historia de Romero Moda Flamenca, el proyecto empresarial de Manuel Henares Pérez, tiene algo de ambas cosas: una vida entera ligada a la confección y una oportunidad que terminó convirtiéndose en una actividad especializada que hoy lleva el nombre de Baena por buena parte del territorio nacional.
Manuel Henares lleva prácticamente toda su vida entre telas, patrones y máquinas de coser. Su trayectoria comenzó junto a su padre, primero en la sastrería y posteriormente en la tienda, hasta desembocar en un proyecto que comenzó hace ahora 14 años y que, según reconoce, ha ido creciendo al mismo ritmo que la demanda.
Lo que comenzó como una iniciativa más terminó convirtiéndose en la actividad principal de la empresa. Los pedidos fueron aumentando, llegaron nuevos clientes y fue necesario ampliar progresivamente la infraestructura.
Hoy, desde las instalaciones situadas en el polígono industrial Los Llanos de Baena, Romero Moda Flamenca trabaja durante todo el año en la fabricación de trajes de flamenca.
La empresa mantiene su denominación original, pero utiliza Romero Moda Flamenca como nombre comercial para su actividad de fabricación. Un nombre elegido, explica Henares, porque resultaba fácil de recordar y «se pegaba al oído».
La especialización es absoluta. Si en sus comienzos la empresa desarrollaba otros productos relacionados con la confección, actualmente toda su actividad está centrada en el traje de flamenca, «el negocio dio el vuelco que dio y nos dedicamos ahora mismo, gracias a Dios, nada más que al traje de flamenca», señala.
Hablar de trajes en las instalaciones de Los Llanos es hacerlo de miles de prendas y de una variedad capaz de atender a públicos muy diferentes. La empresa fabrica desde las tallas más pequeñas para niñas hasta tallas grandes para mujeres adultas, «ofertamos desde la talla 0, de la niña recién nacida, hasta la señora que tenga una talla 60 o 66», explica.
Además de la fabricación, el público puede acudir directamente a las instalaciones para adquirir los modelos disponibles o encargar un traje personalizado.
Una empresa de Baena con mercado nacional
Aunque la fábrica está en Baena, el mercado de Romero Moda Flamenca hace tiempo que traspasó las fronteras de Andalucía.
La empresa comercializa sus prendas en numerosos puntos del territorio nacional. Sevilla, Huelva, Madrid, Valencia, Barcelona o Zaragoza son algunos de los mercados donde existe demanda de moda flamenca, «pensamos que los trajes de flamenca solo son en Andalucía, pero estamos muy equivocados», afirma Manuel Henares.
La expansión no ha sido inmediata. Detrás hay años de desplazamientos, visitas a comercios y kilómetros recorridos para presentar las colecciones y conseguir clientes, «los comienzos, como todos los comienzos, fueron muy difíciles, muchísimos, muchísimos miles de kilómetros para conseguir clientes», recuerda.
En ese proceso hubo una enseñanza fundamental, cada zona tiene sus propios gustos.
No se vende exactamente el mismo tipo de traje en Sevilla que en Huelva, Madrid o Zaragoza. Los tejidos, los estampados, los colores o los adornos pueden variar según el lugar y las preferencias de las clientas, «cada comunidad es totalmente diferente a la hora de elegir un traje», subraya.
La moda flamenca también cambia
Aunque el traje de flamenca mantiene una identidad propia, no es ajeno a las tendencias de la moda.
Cada temporada aparecen nuevos tejidos, colores, estampados y formas de adornar las prendas. Manuel Henares explica que durante los últimos años, por ejemplo, los tejidos estampados han perdido protagonismo frente a los diseños lisos y los lunares.
También han adquirido mayor importancia los adornos, «ya llevamos dos añitos también adornando mucho los trajes», explica, citando elementos como cintas, raso o tiras bordadas.
El objetivo es que los trajes evolucionen y que una clienta que ya dispone de uno pueda encontrar nuevas propuestas que le permitan renovar su vestuario.
Comprar un traje o hacerlo a medida
Las opciones para las clientas son variadas. Hay quien llega a la tienda, encuentra un modelo que le gusta y se lo lleva directamente. Pero también existe la posibilidad de escoger el tejido y determinar el tipo de hechura para confeccionar una prenda personalizada.
La capacidad de fabricación de la empresa permite atender además encargos de última hora. Una circunstancia que puede resultar especialmente interesante para quienes se deciden a última hora, antes del acontecimiento festivo.
Una campaña que dura todo el año
Aunque Romero Moda Flamenca no deja de fabricar en ningún momento, existe una temporada especialmente intensa.
La campaña fuerte comienza aproximadamente a mediados o finales de enero y se prolonga durante buena parte del año. Los últimos grandes pedidos coinciden con algunas de las ferias más importantes del calendario, entre ellas las de Fuengirola y Jaén.
Después llega el momento de empezar a preparar la siguiente temporada, «ya nos ponemos a trabajar con la siguiente campaña: nuevos tejidos, nuevos diseños, para empezar a darle forma al siguiente año», explica. Es, por tanto, un trabajo prácticamente circular: cuando termina una temporada comienza la preparación de la siguiente.
Baena viaja en cada traje
Uno de los aspectos de los que Manuel Henares se muestra especialmente orgulloso es de que el nombre de Baena esté presente en las prendas que salen de su fábrica con destino a diferentes puntos de España.
La empresa incorpora en sus prendas la referencia a su lugar de fabricación, de manera que Baena acompaña a los trajes de flamenca que se distribuyen por todo el país.
Una forma de promoción que se suma a la actividad comercial y empresarial y que permite que el nombre del municipio esté presente en un sector muy vinculado tradicionalmente a Andalucía, pero que, como demuestra la experiencia de Romero Moda Flamenca, cuenta con seguidores mucho más allá de la comunidad andaluza.
De Baena a Arcos de la Frontera
La dimensión del trabajo se refleja también en la actividad diaria de Manuel Henares. Durante la entrevista se encontraba precisamente fuera de Baena, en Arcos de la Frontera, donde había acudido para entregar pedidos y llevar prendas a una tienda.
Su día a día incluye desplazamientos constantes a localidades donde sus clientes esperan nuevos modelos y encargos.
Incluso bromea sobre su papel cuando visita los establecimientos: prefiere pasar desapercibido y, cuando puede, presentarse simplemente como «el repartidor».
Detrás de esa anécdota hay, sin embargo, una realidad empresarial: el proyecto que comenzó hace 14 años ha conseguido construir una red comercial suficientemente amplia como para mantener una presencia estable en distintos puntos de España.
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