Cristóbal Tarifa, “nos vuelven a ratificar que nuestros vinos son de altísima calidad».

Miembros del Consejo rector de Bodegas Jesús Nazareno con el presidente (Segundo por la izquierda)

La XXXI edición de los Premios Ibéricos Mezquita del Vino ha vuelto a tener acento baenense. La Bodegas Jesús Nazareno ha sido una de las galardonadas, gracias a la calidad reconocida de dos de sus vinos emblemáticos: el Fino Cancionero y el Pedro Ximénez (PX). Tras la entrega de premios, el presidente de la cooperativa, Cristóbal Tarifa Sevillano, compartió su satisfacción ante los nuevos reconocimientos con Cancionero

Nos vuelven a ratificar que nuestros vinos son de altísima calidad, al menos los que presentamos. El Fino Cancionero, nuestro estandarte, y el PX, que vuelve a tener un nuevo premio Mezquita, no es un buen vino, es un vino excelente, es la palabra que se le puede aplicar”, declaró Tarifa.

Con décadas de trayectoria a sus espaldas, Bodegas Jesús Nazareno acumula ya numerosos premios en el histórico de este certamen. “No lo sé exactamente porque son muchos años, yo hago ahora 12 años al frente de la cooperativa, y recuerdo que lo hemos estado presentando siempre, con oro, gran mezquita, cada año”, comentó, reconociendo que podrían estar cerca de la veintena de premios Mezquita.

Pero más allá del reconocimiento, Tarifa destacó la importancia del certamen como un reto técnico: “El participar y el presentarnos a estos premios es para que alguien de fuera nos examine y nos diga cómo son nuestros vinos. Eso nos obliga a continuar trabajando con rigor”.

 

Innovación con raíces: vermut, vinos bajos en grado y nuevos diseños

La bodega baenense no se conforma con los logros del pasado. Según adelantó su presidente, están inmersos en el desarrollo de nuevos productos, como un vermut propio. “Estamos haciendo pruebas, el vermut tiene unos componentes muy especiales y un buen sabor”, explicó.

Además, están estudiando la creación de vinos con bajo grado alcohólico y una renovación en el diseño de envases y etiquetas. “Estamos sacando algún vino que esté más acorde con los gustos de nuestra gente, si el precio no es competitivo, por muy bueno que sea, nos costará mucho venderlo”, añadió, subrayando la necesidad de adaptarse al consumidor sin perder calidad.

La vendimia y el futuro de la cooperativa

Sobre la campaña reciente, el presidente confirmó una reducción de entre el 20 y el 25% por el mildiu, aunque sin afectar a la calidad: “Estamos absolutamente tranquilos de que el producto que tenemos es bueno”.

Finalmente, Cristóbal Tarifa no descartó un relevo al frente de la cooperativa tras doce años de mandato: “Yo hago ahora 12 años. En política son muchos años, y en cargos no remunerados más. Ya veremos en noviembre, en la asamblea, si hay renovación”.

Aun así, su compromiso con la bodega sigue intacto. “La cooperativa forma parte del alma de Baena. Mi trabajo ha sido mantenerla y ofrecer un servicio con identidad, lo hacemos por amor al arte”, sentenció.

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