David Bazuelo, Maíia del Carmen Jiménez y María Jesús Serrano
El Ayuntamiento de Baena ha dado a conocer el comienzo de los trabajos preliminares para la localización de fosas comunes en el cementerio municipal. El proyecto, impulsado por la Concejalía de Memoria Democrática, incluye estudios documentales y teledetección con georradar, y cuenta con el respaldo técnico de la Sociedad de Ciencias Aranzadi y el apoyo económico provisional de la Diputación de Córdoba. El objetivo: conocer la verdad sobre las víctimas de la represión franquista y abrir la puerta a futuras exhumaciones.
El Ayuntamiento de Baena ha comenzado las actuaciones de localización y estudio preliminar de las fosas comunes del cementerio, donde podrían hallarse los restos de decenas de personas represaliadas durante la Guerra Civil y la posguerra.
La iniciativa se ha iniciado con un acto simbólico y explicativo en el propio camposanto, donde han estado presentes la alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano, David Bazuelo, Concejala de Momería Democrática y Carmen Jiménez Aguilera de la Sociedad de Ciencias Aranzadi,
“El proyecto que hoy comienza es fruto de más de un año de trabajo silencioso, pero constante”, ha explicado David Bazuelo, quien ha recordado que los primeros pasos se dieron acudiendo a una línea de subvenciones de la Federación Española de Municipios. “En aquella convocatoria no obtuvimos financiación suficiente, pero no nos rendimos. Con fondos propios iniciamos este camino porque sabíamos que tener los proyectos redactados y justificados era la única manera de aspirar a fondos más cuantiosos en el futuro”, ha señalado.
El impulso definitivo ha llegado gracias a la Diputación de Córdoba, que ha aprobado provisionalmente una ayuda de 4.000 euros a través de la línea de Memoria Democrática, para un proyecto que tiene un coste total de 10.550 euros. Bazuelo ha subrayado que aún se está a la espera de la resolución definitiva, pero “ya estamos ejecutando la primera fase con recursos propios del Ayuntamiento”.
La encargada de liderar los trabajos técnicos es Carmen Jiménez Aguilera, historiadora y técnica de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, una de las entidades más reconocidas a nivel estatal en trabajos de memoria histórica.
“Estamos siguiendo la normativa establecida en el protocolo de exhumaciones, que nos obliga a realizar una primera fase con estudios documentales y teledetección”, ha explicado Jiménez. Para ello, se están analizando dos posibles zonas de ubicación de fosas mediante georradar, una técnica no invasiva que permite detectar alteraciones en el subsuelo que puedan indicar la existencia de restos humanos.
Pero el trabajo no se limita a la tecnología. Según ha detallado la historiadora, el equipo está realizando también una intensa labor documental, que ya ha arrojado datos significativos. “Tenemos identificadas al menos dos o tres ubicaciones distintas en el cementerio con cronologías diferenciadas. Sabemos que hubo ejecuciones en el verano del 36 al calor del golpe militar, pero también hemos documentado 33 personas ejecutadas tras el 1 de abril de 1939, es decir, en plena posguerra, cuando ya no existía conflicto armado”.
Estas cifras se extraen de expedientes militares y archivos judiciales, y confirman lo que ya apuntaban trabajos anteriores de historiadores como Francisco Moreno Gómez o investigadores locales: Baena fue escenario de una dura represión, con más de 200 personas asesinadas en los primeros compases del levantamiento militar, y decenas más en los años posteriores.
La jornada también ha tenido una dimensión pedagógica. Estudiantes del ciclo de Arqueología del IES Luis Carrillo de Sotomayor han acudido al cementerio para observar in situ cómo funciona un georradar y aprender sobre los procesos de identificación de fosas. “Es fundamental que las nuevas generaciones conozcan lo que ocurrió, cómo se investiga y por qué es importante no olvidar”, ha señalado Bazuelo.
Carmen Jiménez también ha compartido esta visión: “Muchas veces se aprende en la teoría en clase, pero aquí los alumnos pueden ver cómo se aplica ese conocimiento, cómo la tierra nos habla cuando se la sabe escuchar”.
María Jesús Serrano, “esto era una asignatura pendiente para este pueblo y para este Ayuntamiento”.
La alcaldesa de Baena, que también ha tomado la palabra, ha destacado el valor simbólico y ético del proyecto. “Esto era una asignatura pendiente para este pueblo y para este Ayuntamiento. Y ya era hora de abordarla”, ha afirmado.
La regidora ha subrayado que el trabajo no termina con la localización: “una vez tengamos los estudios preliminares y los resultados del georradar, será mucho más fácil optar a otras subvenciones, como las de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, que nos permitan llevar a cabo las exhumaciones y catas arqueológicas”.
Además, ha querido hacer frente a los discursos negacionistas o que apelan al olvido: “muchas veces se dice que no hay que remover el pasado, pero nada más lejos de la realidad. Hay que atender y entender a esas familias que llevan años esperando saber dónde están sus familiares, muchos han muerto sin tener esa respuesta, todo ser humano quiere dar digna sepultura a los suyos”.
Ha recordado el espíritu de la Ley de Memoria: “esto no es revancha, es verdad, justicia y reparación. y también educación. Que nuestros niños y niñas, nuestros jóvenes, sepan que esto sucedió y que nunca más debe volver a pasar”.
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