Cofrades de la Ilustre Archicofradía y de hermandad con el consiliario
La Hermandad de María Santísima de la Esperanza de San Juan celebra el besamanos en honor de su titular en la iglesia de Santa Marina sede canónica de la Ilustre Archicofradía de la Vera Cruz y Nuestro Padre Jesús del Prendimiento a la que pertenece
Este acto, que marca el inicio del mes de mayo, tiene como principal objetivo poner a la imagen cerca de los devotos, en un ambiente íntimo y cercano, donde los hermanos de la cofradía pueden expresar sus peticiones y oraciones. Como nos explicó el consiliario de la cofradía, Juan Laguna Navarro, «este besamanos tiene la intención de acercar la imagen a los fieles, de tenerla un poco más cerca, porque la Virgen también se acerca a nosotros para ofrecernos su consuelo y apoyo».
El besamanos es una tradición que se ha venido celebrando en la hermandad desde hace varios años, siempre con la misma intención: ofrecer a los devotos la oportunidad de vivir una experiencia de cercanía con la Virgen. Para muchos, este gesto tiene una gran carga simbólica, ya que es un momento de recogimiento, oración y agradecimiento. «El mes de mayo es el mes dedicado a María y, por tradición, nuestra hermandad comienza este mes con este acto de devoción. Es una forma sencilla de acercar a la Virgen a todos los que la veneran», afirmó el consiliario.
Además de la cercanía espiritual, el acto contó con la colaboración de todos los miembros de la hermandad, quienes se encargaron de vestir y colocar la imagen de la Virgen en el altar de la iglesia. María Dolores León, camarera de la Virgen, destacó la importancia del trabajo de las camareras y la dedicación que requiere la preparación de la imagen, «la Virgen está bellísima, la hemos vestido con su saya de paseo y su manto de brocado que restauramos el año pasado. Cada año procuramos que la imagen luzca de la mejor manera posible. Para mí, ser camarera de la Virgen de la Esperanza es uno de los mayores honores de mi vida.»
La imagen de la Virgen de la Esperanza de San Juan deslumbró a todos los presentes no solo por su belleza, sino también por el esmero en su vestimenta. José Miguel García, vicehermano mayor de la cofradía, explicó los detalles que hacen especial el atuendo de la Virgen, «este año decidimos ponerle el manto verde, un color asociado a la esperanza, para resaltar aún más su figura. La saya que lleva es la antigua, restaurada, y ha sido acompañada por una mantilla que se nos regaló en agradecimiento por la recuperación de una enfermedad. Además, la Virgen luce este año una cinturilla bordada en oro, que ha sido un trabajo largo y delicado, realizado durante más de un año.»
La vestimenta de la Virgen no solo resalta su figura, sino que también refleja el esfuerzo y la dedicación de todos los miembros de la hermandad, que trabajan año tras año para que la imagen luzca como se merece. «Lo que más nos importa es que la Virgen sea la protagonista, por eso cuidamos cada detalle, desde la elección de los colores hasta la disposición de las flores», señaló García, quien también se encargó de colaborar en la colocación de la imagen.
Un acto en Intimidad y de profunda devoción
El besamanos se celebró en un ambiente de recogimiento y oración, con el rezo del Santo Rosario como acto central. Los fieles de Baena, así como aquellos que llegaron de otras localidades, no pararon de acercarse para besar la mano de la Virgen y ofrecerle sus oraciones. El acto no solo sirvió para rendir homenaje a la imagen, sino también para fortalecer los lazos de hermandad entre sus miembros y los vecinos de Baena.
A lo largo de la jornada, el flujo de personas fue constante. María Dolores León comentó emocionada, «desde que llegamos a las diez y media, no ha parado de entrar gente. Todos se acercan con mucho cariño y nos dicen cuánto quieren a la Virgen. Para mí es un honor poder ayudar a vestirla y tenerla tan cerca en este día tan especial.»
Al finalizar el acto, Juan Laguna Navarro expresó su gratitud hacia todos los presentes y destacó el trabajo de cada uno de los miembros de la hermandad, «es un día para dedicarlo a la Virgen y también para recordar a nuestras madres, que son las que nos trajeron al mundo, tanto de manera biológica como espiritual. Este fin de semana, al igual que todos los días, es para ella, nuestra madre del cielo, a la que tanto queremos.»
Más historias
Albendín prepara las procesiones del 15 de agosto y del 8 de septiembre con nuevos acompañamientos musicales
La Caseta Municipal de Albendín, punto de encuentro en la Feria.
Las bandas y agrupaciones musicales de Baena recibirán más de 26.000 euros de la Diputación para mejorar instrumentos y equipamiento