Bodegas Jesús Nazareno encara el final de la vendimia en Baena con una cosecha “estupenda” y un 15% más de producción

Recogida de la uva en Baena

El presidente de la cooperativa, Cristóbal Tarifa Sevillano, calcula que la recolección concluirá en aproximadamente una semana y destaca la buena calidad de la uva tras las lluvias de marzo

La campaña de la vendimia avanza en Baena hacia su recta final con unas perspectivas positivas tanto por la calidad de la uva como por el volumen de producción. El presidente de Bodegas Jesús Nazareno, Cristóbal Tarifa Sevillano, estima que la cooperativa ha recogido ya alrededor del 60 % de la variedad Pedro Ximénez (PX) y calcula que los trabajos podrían quedar prácticamente finalizados en una semana o, como máximo, unos ocho días.

Tarifa destaca especialmente el estado sanitario y la calidad del fruto recibido durante una campaña que, según sus primeras estimaciones, permitirá superar en torno a un 15 % la cosecha del año pasado, después de dos campañas marcadas por las altas temperaturas y la falta de precipitaciones.

“La uva está estupenda”, afirma el presidente de Bodegas Jesús Nazareno, que atribuye buena parte de esta evolución a las precipitaciones registradas durante el mes de marzo.

Según explica, aquellas lluvias permitieron generar una reserva de humedad en el terreno que ha favorecido el desarrollo de las viñas durante la campaña.

La vendimia entra en su última semana

La recolección de la Pedro Ximénez se encuentra ya muy avanzada y el trabajo se centra progresivamente en otras variedades agrupadas bajo la denominación de vidueño.

Tarifa explica que la PX es fundamental al comienzo de la campaña por su mayor graduación, ya que permite iniciar adecuadamente los procesos de fermentación.

“La Pedro Ximénez, que es la que da los grados importantes para que empiece a fermentar la uva y para que tengamos un buen vino, pues casi casi está recogida”, apunta.

A partir de ahora, la cooperativa continuará con las variedades de vidueño, entre las que se encuentran la torrontés y la airén, entre otras.

La diferencia fundamental se encuentra en su menor graduación, lo que hace necesario ajustar el proceso de elaboración para garantizar una fermentación adecuada.

Actualmente, Bodegas Jesús Nazareno mantiene dos depósitos a pleno rendimiento de fermentación, mientras continúa entrando uva procedente de los viñedos de la zona.

Un 15 % más de cosecha

Uno de los datos más positivos de esta campaña es el incremento de producción respecto al año anterior.

“Hay un poquito más, yo calculo un 15 % más de cosecha con respecto al año pasado”, señala Tarifa.

El dato cobra mayor importancia si se tiene en cuenta que la campaña anterior no fue especialmente favorable, “llevamos dos años que no han sido buenos y este, digamos, que vuelve a la normalidad”, explica el presidente.

Las elevadas temperaturas registradas durante los últimos años, unidas a la escasez de lluvias, condicionaron notablemente la producción. En cambio, la evolución de la actual campaña está permitiendo recuperar parte de la normalidad en los viñedos.

El vino de tinaja, una de las grandes apuestas

La buena calidad de la uva hace que en Bodegas Jesús Nazareno miren también con optimismo hacia los próximos meses, cuando los mostos comiencen a transformarse en los vinos de la nueva campaña.

Cristóbal Tarifa se muestra especialmente orgulloso del vino de tinaja elaborado por la cooperativa, “puedo volver a decir que tenemos el mejor vino dentro del marco de la Denominación de Montilla-Moriles”.

El presidente se refiere al primer vino obtenido tras la fermentación, que estará disponible aproximadamente a mediados de noviembre.

Para la cooperativa, este vino constituye uno de los productos más representativos de la tradición vitivinícola de Baena y de su vinculación con el marco Montilla-Moriles.

Baena mantiene sus viñedos.

Respecto a la superficie dedicada al cultivo de la vid en el término municipal, Tarifa señala que se mantiene estable, aunque considera necesario fomentar nuevas plantaciones.

En este sentido, destaca la reciente iniciativa de la familia Gómez Cano, que ha plantado una nueva viña, “ojalá alguna gente más se animara, porque la verdad es que nos haría falta un poco más de viña”, reconoce.

El presidente recuerda que la Junta de Andalucía, a través de la Delegación de Agricultura, dispone de ayudas destinadas a la plantación de viñedo.

Baena cuenta, además, con unas condiciones de suelo especialmente favorables para este cultivo, “Baena tiene muy buenas tierras”, afirma Tarifa, que destaca especialmente los terrenos calizos de los alrededores del municipio.

Sin embargo, el avance del olivar ha reducido progresivamente la presencia de viñedos, “lo mismo que se pusieron, las han quitado, porque ya sabemos que las viñas dan algo más de trabajo que los olivos”, explica.

La uva tinta.

Otro de los cambios experimentados por el sector vitivinícola local es la práctica desaparición de la uva tinta de los viñedos de Baena.

Tarifa recuerda que, entre los años 2002 y 2004, se impulsaron plantaciones de variedades tintas con apoyo de la Administración andaluza, “al final en Baena no queda ya uva tinta”, confirma.

No obstante, Bodegas Jesús Nazareno mantiene referencias como Castillo de Baena, para cuya elaboración adquiere mosto de vino tinto a otras cooperativas de la zona..

La campaña terminará en pocos días

Con la recolección ya muy avanzada, el presidente de Bodegas Jesús Nazareno sitúa el final de la vendimia a corto plazo, “yo calculo que, en una semana, ocho días ya, como mucho, terminamos”.

Los viticultores continúan estos días trabajando en las primeras horas de la mañana para evitar las temperaturas más elevadas. La entrega de la uva en la cooperativa se realiza habitualmente “entre las 9:00 y las 14:00 horas, aunque nos adaptamos a las necesidades de los socios”.

La campaña encara así su tramo final con un balance inicial marcado por la buena calidad de la uva, una producción aproximadamente un 15 % superior a la del año pasado y unas expectativas positivas para los vinos que comenzarán a elaborarse durante las próximas semanas.

Para Cristóbal Tarifa, la recuperación de la viticultura baenense pasa también por conseguir nuevas plantaciones que permitan garantizar el futuro de un cultivo tradicional que continúa formando parte de la identidad agrícola y enológica del municipio

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