Cristóbal Tarifa Sevillano, presidente de Bodegas Jesús Nazareno
El máximo galardón de los Premios Mezquita 2026 reconoce la calidad de dos de los vinos más emblemáticos de Baena. Cristóbal Sevillano destaca el trabajo realizado durante décadas y reivindica el prestigio de los vinos de la Denominación de Origen Montilla-Moriles
La Bodega Jesús Nazareno de Baena vuelve a situarse entre las grandes referencias enológicas de Andalucía tras obtener dos Grandes Mezquitas en la edición 2026 de los Premios Mezquita, uno de los certámenes vinícolas más prestigiosos del país. El reconocimiento ha recaído sobre dos de sus productos más representativos, el Fino Cancionero y el Pedro Ximénez (PX), que han logrado superar la barrera de los 97 puntos sobre 100, requisito indispensable para acceder a la máxima distinción que concede el concurso.
El anuncio fue realizado por el presidente de las Bodegas, Cristóbal Sevillano, quien mostró su satisfacción por unos galardones que, según explicó, vienen a confirmar el alto nivel de los vinos elaborados por la cooperativa baenense.
«Con muchísimo orgullo y alegría tengo que volver a decir que nos han dado la máxima puntuación que se da en los Premios Mezquita», señaló durante una intervención en la que agradeció a los medios de comunicación la difusión de la noticia.
Sevillano recordó que los Premios Mezquita cuentan con una larga trayectoria y un importante reconocimiento dentro del sector vitivinícola, «son unos premios que tienen ya solera y categoría suficiente como para que lo que allí se premia tenga repercusión no solamente a nivel autonómico, sino también nacional».
La máxima categoría del concurso
Los Premios Mezquita establecen diferentes niveles de reconocimiento, desde el bronce hasta el oro. Sin embargo, por encima de estas categorías se encuentra la Gran Mezquita, una distinción reservada únicamente para aquellos vinos que alcanzan la excelencia.
«El oro llega hasta los 97 puntos y todo lo que va de 97 a 100 recibe la Gran Mezquita», explicó el presidente de las bodegas. Aunque la organización no ha facilitado la puntuación exacta obtenida por los vinos galardonados, Sevillano considera que ambos se encuentran muy cerca de la perfección, «no nos han dado la puntuación exacta, pero deben estar en 98, 99 o incluso rozando los 100 puntos».
La obtención de dos Grandes Mezquitas en una misma edición supone uno de los mayores reconocimientos recibidos por las bodegas en los últimos años y consolida una trayectoria marcada por la calidad y la regularidad en los certámenes especializados.
El Cancionero, un vino único elaborado durante ocho años
Buena parte de la intervención de Cristóbal Sevillano estuvo dedicada al Fino Cancionero, considerado por muchos como una de las joyas enológicas de Baena.
Sevillano explicó que la singularidad de este vino radica en su largo proceso de elaboración. Para que una botella de Cancionero llegue al mercado es necesario un periodo mínimo de ocho años de crianza, «el Cancionero necesita ocho años de antigüedad para conseguir las características que lo hacen único».
Durante ese tiempo, el vino pasa por diferentes escalas dentro del tradicional sistema de criaderas y soleras. Inicialmente permanece en cuarta criadera, posteriormente pasa a tercera, segunda y primera, completando finalmente su envejecimiento antes de ser embotellado.
A este largo proceso se suma un fenómeno natural que influye directamente en la exclusividad del producto. Según explicó Sevillano, cada bota pierde aproximadamente una arroba de vino al año, unos 16 litros, debido a la evaporación y a la acción de las levaduras, «si hacemos las cuentas, estamos hablando de alrededor de 130 litros de vino que se pierden durante esos ocho años de crianza», indicó.
Por ello considera que el valor real del producto muchas veces no es suficientemente conocido por el consumidor, «eso debería repercutir en el precio final de un vino tan exclusivo y tan único como este», manifestó.
«El mejor vino de la denominación»
El presidente de la cooperativa fue especialmente rotundo al valorar la calidad alcanzada por el Cancionero, «a día de hoy podemos decir tranquilamente que tenemos para vender al público el mejor vino de todo el marco de la Denominación de Origen Montilla-Moriles».
Sevillano argumentó que algunas grandes bodegas del sector han orientado parte de su producción hacia vinos más comerciales y accesibles para las grandes superficies, mientras que el Cancionero mantiene intacta su filosofía de elaboración tradicional y de máxima calidad.
Aunque reconoció que existen excelentes vinos en otras bodegas de la denominación, defendió que pocos pueden competir actualmente con las características y el nivel alcanzado por este fino baenense.
Otro de los aspectos destacados por el presidente de la Bodega Jesús Nazareno fue la singularidad de los vinos elaborados en la comarca de Montilla-Moriles.
Según explicó, las especiales condiciones climáticas de la zona permiten alcanzar de manera natural la graduación alcohólica necesaria para la elaboración de los vinos generosos, «el trabajo lo hacen la tierra y el sol», subrayó.
Esta característica diferencia a los vinos cordobeses de otros elaborados en regiones vinícolas similares, donde resulta necesario añadir alcohol para completar el proceso de crianza, «la tierra, el clima y el trabajo de generaciones de viticultores son los que hacen posible estos vinos tan especiales», destacó.
Un bronce prometedor para el Verdejo de Baena
La edición de este año de los Premios Mezquita también ha dejado una noticia positiva para uno de los proyectos más recientes de la cooperativa.
Por primera vez, Bodegas Jesús Nazareno presentó a concurso un vino Verdejo elaborado con uvas procedentes de la única viña de esta variedad existente en Baena.
La producción es muy reducida y apenas permite comercializar unas 2.500 botellas anuales, pero el resultado ya ha sido reconocido con una medalla de bronce, «ara ser la primera vez, creo que es un resultado bastante interesante».
Nuevos productos para adaptarse a los gustos actuales
Bodegas Jesús Nazareno continúa además explorando nuevas oportunidades de mercado. En los últimos meses ha lanzado un vermut elaborado en colaboración con Bodegas Robles, una iniciativa que está obteniendo una buena acogida entre los consumidores.
Asimismo, la entidad estudia actualmente la posibilidad de incorporar un vino frisante a su catálogo.
Sevillano reconoció que la evolución de los hábitos de consumo obliga a las bodegas a adaptarse a nuevas demandas, especialmente entre los consumidores más jóvenes y el público femenino, «tenemos que amoldarnos un poco a los gustos y a los tiempos», afirmó.
Baena, tierra de grandes aceites y grandes vinos
El presidente de Bodegas Jesús Nazareno concluyó su intervención reivindicando el potencial agroalimentario de Baena, una localidad reconocida internacionalmente por la calidad de su aceite de oliva virgen extra y que, a su juicio, también merece ser conocida por sus vinos, «lo mismo que tenemos un aceite maravilloso, también podemos presumir de tener un vino maravilloso en Baena».
La obtención de dos Grandes Mezquitas vuelve a poner de manifiesto el excelente momento que atraviesa la cooperativa y refuerza la posición de sus vinos dentro del panorama enológico andaluz y nacional. Un reconocimiento que, además de premiar la calidad de sus productos, supone un respaldo al trabajo de generaciones de viticultores y bodegueros que han mantenido viva una tradición centenaria en la localidad.
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