Baena se llena de ilusión con la visita de los Carteros Reales en una jornada marcada por la emoción y la participación vecinal

Carteros Reales en la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe

Desde primera hora de la mañana y hasta bien entrada la tarde, los Carteros Reales de Melchor, Gaspar y Baltasar recorrieron los barrios de Baena recogiendo cartas, repartiendo ilusión y dejando momentos inolvidables. Ni la lluvia al final del recorrido logró deslucir una jornada intensa y emotiva, en la que también tuvieron un papel fundamental la charanga Si lo sé, no vengo, los colaboradores y el Ayuntamiento, con el concejal de Festejos, José Domingo Castro Ruiz, como principal responsable de la organización. 

Los Carteros Reales comenzaron su recorrido a partir de las diez de la mañana, visitando distintos barrios de Baena y finalizando alrededor de las siete de la tarde. “Al final hizo presencia la lluvia, pero no deslució para nada la comitiva”, en una jornada en la que las calles se llenaron de niños, familias y vecinos deseosos de entregar sus cartas a los emisarios de Sus Majestades de Oriente.

La Cartera Real de Melchor, “ha sido maravillosa”

La cartera del Rey Melchor indicó a Cancionero que, “a pesar del madrugón”, aseguraba, “no, no estoy cansada, me he levantado temprano, pero la verdad que ha sido muy emocionante, los niños son increíbles, estoy súper bien en Baena”.

Durante el recorrido, destacó la actitud de los más pequeños, “unos venían con sus regalos, otros han sido muy prudentes y han dicho lo que los Reyes Magos les quisieran traer. Unos han sido buenos, otros han sido regulares, pero la vivencia ha sido estupenda”. También reconocía que hubo lágrimas, pero de emoción, “tanto a ellos como a nosotros se nos han saltado un poco las lágrimas”.

Como momento más especial, señalaba uno muy concreto: “El mejor momento cuando hemos estado delante de la Virgen de Guadalupe y el cura ha leído esa carta y nos ha dado una carta especial para nosotras, para que la guardemos”. Para ella, la jornada se resumía en una sola palabra, “maravillosa”, asegurando además que el próximo año volverán “dándole todo”.

El Cartero Real de Gaspar, “ha sido la experiencia de mi vida”

El Cartero Real de Gaspar definió su presencia en Baena como “muy agitada, pero muy bonita”, asegurando que todo el esfuerzo había merecido la pena, “vale la pena el madrugar, el caminar tanto y el venir de tan lejos”. Relataba que habían salido “sin amanecer”, pero que la acogida en Baena fue excepcional.

Sobre el contacto con los niños, resaltó que “los niños son lo más inocente que te puedes encontrar en la vida, lo más blanco, trasparente y puro”, incidiendo en la responsabilidad que supone recibir sus cartas, “te entregan sus ilusiones y no nos queda menos que cumplírselas”.

También tuvo palabras para las personas mayores, recordando que este no es solo un acto infantil, “venimos para recoger las ilusiones y las peticiones de todo el pueblo”, subrayando que los mayores “se merecen todo el respeto y todo el cuidado del mundo”. Al final, cuando se le pidió un título para la jornada, manifestó, “la experiencia de mi vida”.

El Cartero Real de Baltasar, “ha sido ilusionante desde el amanecer”

El Cartero Real de Baltasar describió la jornada como “una mañana apasionante, emocionante, cargada de emociones”. Relató que habían pasado la noche en las inmediaciones de la ermita de la Virgen de los Santos para hacer su entrada en Baena, disfrutando “con el ambiente, con toda la gente que ha salido a vernos y con todos los niños que han venido a traernos las cartas”.

Para Baltasar, fue imposible elegir un solo momento emotivo, “han sido muchísimos momentos”, desde la acogida en la barriada de San Antón hasta el paso por la plaza de Abastos y la visita a la Virgen de Guadalupe. A los niños que no pudieron salir a la calle les envió un mensaje tranquilizador, “que no se preocupen, porque los Reyes Magos, como magos que son, saben buscar en el corazón de todos los niños”.

Al finalizar, resumía su impresión de Baena de esta forma, “nos hemos encontrado con un pueblo maravilloso, cargado de buenas sensaciones y de mucha ilusión”.

La música de la charanga “Si lo sé, no vengo”

La charanga Si lo sé, no vengo, llegada desde Rute, volvió a acompañar a la comitiva un año más. Sus integrantes incidieron en la acogida del público, “hemos pasado un día maravilloso y nos ha sorprendido otra vez la gran acogida durante todo el pasacalles”

Explicaron que el repertorio combinó villancicos clásicos y modernos, “desde los villancicos más clásicos, pero después también hemos incorporado unos villancicos nuevos como Jingle Bell Rock”, buscando siempre “tener un repertorio para todos los gustos”. Para ellos, Baena es especial, “no es un punto cualquiera, es un día entrañable, un día de convivencia con amigos”.

El trabajo silencioso de los colaboradores

Detrás de la comitiva hubo un gran trabajo organizativo. Francisco Cassani Velasco, uno de los colaboradores, definía la jornada como “muy emotiva”, reconociendo que, aunque es “un poco estresante”, todo merece la pena “cuando ves las caras de los niños”.

Relataba el esfuerzo logístico, “unas siete u ocho veces llevamos esta mañana desmontando y montando”, transportando sillones, alfombras, regalos y caramelos. Pero, como él mismo decía, “todo lo que no cabe es la ilusión”, esa que hace que el cansancio desaparezca.

José Domingo Castro Ruiz, “es una apuesta que ya está consolidada en Navidad”.

El concejal de Festejos, José Domingo Castro Ruiz, explicó que la organización de la Navidad comienza con muchos meses de antelación, “la Navidad se empezó a dar forma en agosto o septiembre”. En este día de la visita de los Carteros, cifraba en torno a “unas 200 personas” las que participaron directamente en la comitiva.

Defendió el modelo actual, “si una cosa funciona, ¿para qué cambiarla?”, aunque reconoció que hay aspectos a mejorar, especialmente el tiempo de permanencia en cada barrio. Hizo referencia puntos clave como la Barriada de San Antón, la plaza de Abastos y el paseo de Guadalupe, donde “no esperábamos tantísima afluencia de gente”, llegando incluso a repartir “480 paquetes de uvas para las Pre-Uvas y nos hemos quedado cortos de cómo estaba el interior de la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe

El concejal confesó que hubo momentos especialmente significativos, “no se puede describir lo que uno siente cuando lo vive en primera persona”, asegurando que todo el esfuerzo “merece la pena” y que esta experiencia impulsa a seguir trabajando.

Para finalizar, quiso agradecer a todas las personas implicadas, “yo soy la cara visible, pero tengo a mucha gente voluntaria que participa activamente”, y a los vecinos de Baena, sin cuyo apoyo “esto no funcionaría igual”. Su deseo final fue, “salud, salud y traer un poco más de vida”, concluyendo que, si el próximo año es como este, “me conformo, Baena ha vivido esta jornada con intensidad y participación de mucha gente, convirtiéndose en un recuerdo imborrable para pequeños y mayores”.

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