Baena deja huella en la gran exposición de la Mezquita-Catedral de Córdoba con dos piezas únicas de su museo local

• Un cazo de bronce con una inscripción en el asa donde su propietario, Nico, declara su fe cristiana.

El Museo Histórico y Arqueológico de Baena pone en valor su riqueza patrimonial tras participar en la exposición “Símbolo: Luz de Nicea”, visitada por más de 50.000 personas.

Baena ha tenido un papel destacado en la reciente exposición celebrada en la Mezquita-Catedral de Córdoba con motivo del 1700 aniversario del I Concilio de Nicea, una cita histórica clave en el desarrollo del cristianismo. La muestra, titulada “Símbolo: Luz de Nicea”, ha sido visitada por unas 50.000 personas entre el 5 de abril y el 5 de julio, consolidándose como uno de los eventos culturales más relevantes del año en la provincia.

El acto inaugural contó con la presencia de la alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano quien quiso apoyar personalmente la participación de la localidad en una exposición de carácter internacional celebrada en un espacio tan emblemático como la Mezquita-Catedral, en su ampliación atribuida a Almanzor y del arqueólogo municipal, José Antonio Morena, que explicó a los medios de comunicación la importancia de las piezas de Baena.

Dos piezas únicas de Baena, ahora de vuelta en su museo

Baena colaboró con el préstamo de dos piezas arqueológicas de enorme valor, que fueron expuestas junto a otros tesoros procedentes de distintas partes de la geografía andaluza para conmemorar el papel del obispo Osio de Córdoba, figura clave en la celebración del concilio.

Las dos piezas cedidas por Baena han captado la atención de miles de visitantes por su excepcional estado de conservación y por el poderoso testimonio que ofrecen sobre la temprana implantación del cristianismo en la Comarca del Guadajoz en los siglos IV y V d.C. Se trata de:

  • Un anillo de oro perteneciente a una niña llamada Sabina, que presenta en su chatón un crismón grabado, símbolo cristiano por excelencia.
  • Un cazo de bronce con una inscripción en el asa donde su propietario, Nico, declara su fe cristiana.

Ambas piezas ya pueden contemplarse de nuevo en el Museo Histórico y Arqueológico y Municipal de Baena, concretamente en la Sala VII, donde han regresado tras finalizar su exposición temporal en Córdoba.

El museo de Baena: guardián de una herencia milenaria

La participación en esta exposición de relevancia internacional reafirma la importancia del Museo de Baena como uno de los principales referentes patrimoniales del sur de la provincia. Además de estas dos piezas, también formó parte de la muestra una tercera procedente de Baena, aunque conservada actualmente en el Museo Diocesano de Córdoba: el pie de un altar visigodo de la antigua ciudad de Iponuba, ciudad romana que estaba situada en el cerro del Minguillar.

El Museo de Baena, con una colección que abarca desde la Prehistoria hasta la Edad Moderna, continúa creciendo en reconocimiento tanto por la calidad de sus fondos como por su papel activo en iniciativas culturales de alcance regional y nacional. Esta reciente colaboración con la Mezquita-Catedral refuerza su posición como espacio vivo para la difusión del patrimonio, la historia y la identidad local. Destacar en este sentido el buen trabajo que ha venido haciendo el arqueólogo municipal, José Antonio Morena, independientemente de la apuesta decidida del ayuntamiento de Baena.

Una oportunidad para redescubrir lo propio

Desde la finalización de la exposición en Córdoba, las piezas ya están disponibles para su visita en el museo baenense, donde se invita a vecinos y visitantes a redescubrir estos tesoros que conectan Baena con uno de los capítulos más relevantes de la historia de la cristiandad. Un testimonio claro de que la historia universal también se escribe desde lo local

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