Antonio Reyes lleva el nombre de Baena al cine con Pastoris.

Antonio Reyes

El actor baenense interpreta al Señorito Juan en la película de Pablo Moreno, que llega a los cines el 21 de agosto y reivindica la vida rural, la trashumancia y la conservación de las variedades lingüísticas

El cine español estrena este 21 de agosto Pastoris, un largometraje dirigido por Pablo Moreno que apuesta por recuperar la memoria de la España rural y poner en valor tradiciones y formas de vida vinculadas al campo. Entre su reparto se encuentra el actor baenense Antonio Reyes, que interpreta al Señorito Juan y que afronta en esta producción uno de los retos más particulares de su trayectoria: trabajar con la palra d’El Rebollar, una variedad lingüística del dominio asturleonés propia de la comarca salmantina de El Rebollar.

La película tendrá su preestreno en el Palacio de la Prensa de Madrid, en Callao, junto al equipo y medios de comunicación, antes de iniciar su recorrido por las salas comerciales. Además, Pastoris está teniendo una especial vinculación con los cines de verano de distintos pueblos de Salamanca, una iniciativa que Antonio Reyes considera especialmente interesante para recuperar estos espacios de exhibición cinematográfica en el medio rural.

El actor baenense confía, además, en que la película pueda llegar a proyectarse en el Cinema Parque de Baena, una posibilidad que espera abordar con el equipo durante el preestreno.

Una película con el mundo rural como protagonista

Pastoris se adentra en una España de comienzos del siglo XIX a través de la historia de un pastor que emprende un viaje marcado por la trashumancia. El protagonista, Domingo, regresa a su hogar después de haber sido dado por muerto y comienza una nueva etapa relacionada con el cuidado y traslado del ganado hacia territorios donde encontrar mejores pastos.

En ese recorrido se suceden aventuras, dificultades y experiencias que permiten mostrar al espectador una forma de vida estrechamente vinculada a la naturaleza y a los animales.

Antonio Reyes explica que no puede desvelar demasiado de la trama, aunque sí adelanta que la película responde, en buena medida, al tradicional esquema del viaje del héroe.

El actor destaca especialmente el trabajo realizado para conseguir que el entorno tuviera la mayor autenticidad posible. La producción se rodó teniendo en cuenta las diferentes estaciones del año, esperando los momentos adecuados para que los paisajes y las condiciones naturales formaran parte de la propia narración.

Esa apuesta por la naturalidad se extiende también a la utilización de los animales y los escenarios naturales. Sergio Cardoso, protagonista de la película, tuvo que enfrentarse a las dificultades propias de trabajar en exteriores y acompañado permanentemente por animales, “el durmió en la intemperie, trabajar con animales no es cosa fácil, intentar esperar el momento del día en que haya la luz correcta, con todos esos animales, estando con un perro siempre como protagonista”.

El reto de interpretar en la palra d’El Rebollar

Uno de los elementos más singulares de Pastoris es su apuesta por una variedad lingüística que actualmente se encuentra en riesgo de desaparición.

La película fue rodada en la palra d’El Rebollar, una modalidad lingüística vinculada al territorio salmantino. Para los intérpretes supuso un importante desafío, ya que tuvieron que familiarizarse con una forma de hablar que no les resultaba habitual.

En el caso de Antonio Reyes, el reto fue especialmente significativo pese a contar con pocas secuencias, “tengo pocas secuencias, pero claro, era un dialecto que yo no domino”.

El actor explica que precisamente la similitud con el castellano hacía que el aprendizaje resultara más complicado, “Es muy parecido al español, terminaba todo en U, había unas variaciones de vocales, con lo cual es tan parecido que era muy difícil equivocarse”.

La película llegó a rodarse tanto en castellano como en palra, aunque finalmente se ha optado por mantener la variedad lingüística con subtítulos.

Para Reyes, esta decisión tiene un importante componente cultural. Considera que las diferentes formas de hablar forman parte de la identidad de los territorios y que el cine puede contribuir a conservarlas y darles visibilidad, “los acentos están ahí y son una maravilla en cada lugar y en cada sitio de España”.

El actor defiende incluso que el cine debería apostar más por las particularidades lingüísticas de cada territorio, “deberían de hacer más películas así, con los acentos, y dejar de neutralizar un poco”.

Una historia salmantina con resonancias para Baena

Aunque Pastoris está ambientada en Salamanca, Antonio Reyes considera que la película puede conectar especialmente con el público de Baena y de otros municipios rurales andaluces.

La razón, según explica, es que la historia aborda cuestiones universales relacionadas con el campo, el esfuerzo, la superación y la desaparición progresiva de determinadas formas de vida, “nosotros que somos de pueblo, el campo es algo que tenemos muy presente y en el que nos sentimos muy identificados”.

Para el intérprete, las diferencias geográficas no impiden que exista una conexión entre las distintas comunidades rurales españolas.

La película pretende, por tanto, mirar hacia una realidad concreta de Salamanca, pero al mismo tiempo hablar de un patrimonio rural que puede reconocerse en numerosos puntos del país.

El trabajo de un equipo convertido en familia

Antonio Reyes mantiene una estrecha relación profesional con el director, Pablo Moreno. Pastoris supone una nueva colaboración entre ambos, después de haber participado juntos en numerosas producciones, “yo creo que esta es la séptima película que hago con Pablo”.

El actor destaca que Moreno ha asumido un riesgo importante al poner en marcha una producción de estas características y subraya que el proyecto tiene también una fuerte dimensión personal, “es una producción suya, con lo cual es un riesgo también que han tomado por su parte muy valiente, es un guion suyo, y él tenía muchas ganas de hacer un homenaje a su tierra”.

Reyes considera que el resultado es una película “muy bonita” y destaca la confianza existente entre los miembros del equipo, “trabajar con ellos es trabajar en familia, es un gustazo”.

Esa relación también se traslada al momento del estreno. El preestreno en Madrid será una oportunidad para que los integrantes del equipo vuelvan a encontrarse, valoren el resultado y compartan sus impresiones.

Una película sin inteligencia artificial

Otro de los aspectos que Antonio Reyes destaca de Pastoris es que la película se ha realizado apostando por escenarios y situaciones reales, sin recurrir a la inteligencia artificial para recrear los paisajes, “no hay IA, que eso es algo muy importante. No se ha utilizado la IA”.

El actor no rechaza, sin embargo, la tecnología. Considera que la inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta útil para el sector audiovisual si se utiliza correctamente, “la IA como tal, si la sabemos utilizar, es otra herramienta más”.

Su preocupación aparece cuando la tecnología termina sustituyendo completamente la realidad, “lo que no puede ser es que al final no sepamos utilizar todo el potencial que pueda tener la tecnología y al final lo convirtamos todo en IA, y ya no sabemos ya qué es real y qué es ficticio”.

Una reflexión que conecta especialmente con la filosofía de Pastoris, una producción que ha buscado precisamente conservar la autenticidad de sus paisajes, animales, personajes y formas de vida.

Una trayectoria que sigue creciendo

La participación en Pastoris se suma a una trayectoria profesional en la que Antonio Reyes continúa ampliando su presencia en cine, televisión, teatro y doblaje.

El intérprete asegura que actualmente cuenta con alrededor de una docena de películas y que durante este año ha participado en diferentes proyectos.

Entre ellos se encuentra Los salvajes bravos, una película relacionada con una historia de origen filipino, y la comedia Quién mató al jefe en Navidad, en la que interpreta precisamente al jefe.

También ha participado en el largometraje Humano, donde asume el papel protagonista, una producción que define como una especie de “terror político”.

A ello se suman trabajos en series internacionales, colaboraciones para televisión, un proyecto de doblaje para una serie de ocho capítulos y una nueva incursión teatral.

El próximo mes de octubre tiene previsto afrontar ** La disputa **, después de haber participado el año anterior en Don Juan Tenorio, “estoy preparando una obra de teatro que la haré en octubre, que se llama La disputa, y aquí estoy estudiando todo el verano”.

El deseo de que Pastoris llegue a Baena

Uno de los deseos de Antonio Reyes es que Pastoris pueda proyectarse en su localidad natal. El actor confía en que la película pueda encontrar un hueco en la programación del Cinema Parque y llegar al público baenense.

La posibilidad no parece lejana, ya que la sala baenense ya ha acogido anteriormente otras producciones vinculadas al equipo.

Reyes cree que el carácter rural de la película puede favorecer especialmente su conexión con el público de Baena, “creo que es una peli que va a funcionar en Baena, que va a gustar a la gente”.

Y es precisamente esa conexión con su pueblo la que el actor considera especialmente importante dentro de su carrera, “el pueblo la verdad que siempre está ahí cuando hago algo y eso es muy bonito”.

Una película para disfrutar y reflexionar

Pastoris llega a los cines el 21 de agosto con una propuesta que combina aventura, naturaleza, memoria y tradición. Una película que recupera la trashumancia como forma de vida y que convierte el paisaje y la lengua en elementos fundamentales de la historia.

Para Antonio Reyes, además, el filme transmite un mensaje con el que cualquier espectador puede sentirse identificado, “la historia que cuenta es una historia personal del esfuerzo y de la superación, a todos en un momento dado nos vamos a sentir identificados”.

El actor anima especialmente a los amantes de la naturaleza y del cine rodado en escenarios reales a acercarse a las salas.

Una película que busca recuperar aquello que el paso del tiempo amenaza con hacer desaparecer, las historias, los paisajes, las palabras y las formas de vida que forman parte de la memoria de los pueblos

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