Antonio Maíllo defiende prohibir renovables en tierras agrícolas y apuesta por planificación pública para proteger el campo andaluz

Elecciones Autonómicas. Antonio Maillo en Castro del Río

El candidato de Por Andalucía a la Presidencia de la Junta, Antonio Maíllo, reafirmó este miércoles en Castro del Río su compromiso de proteger los suelos cultivables frente a plantas fotovoltaicas, eólicas y solares. Su propuesta busca garantizar la transición energética sin sacrificar la agricultura y el empleo rural, priorizando la instalación de renovables en tierras baldías previamente identificadas por la Junta. 

Durante un encuentro con los medios en Castro del Río, Córdoba, Maíllo subrayó su rechazo a las macroplantas de biogás, criticando los impactos de estas instalaciones sobre el medio ambiente, la movilidad y la vida de los pequeños agricultores, “generan tráfico de camiones, malos olores y no aportan beneficios reales a los territorios donde se ubican”, afirmó.

El candidato señaló que la paralización de un proyecto reciente de instalación de una planta de biogás en la zona, gracias a la presión social y al impulso institucional de Izquierda Unida y su diputado Enrique Santiago, es un ejemplo del trabajo de Por Andalucía, “somos la izquierda que no se queda en la queja, sino que busca alternativas y soluciones para defender los derechos sociales y el interés de nuestra gente”.

En relación con la energía renovable, Maíllo insistió en que Andalucía necesita una transición energética planificada y justa, evitando que los fondos de inversión decidan de manera unilateral dónde instalar plantas, “vamos a establecer mapas claros para saber dónde se pueden instalar fotovoltaicas, eólicas o solares, y dónde no, las tierras fértiles serán siempre intocables, mientras que las 400.000 hectáreas de tierras baldías estarán disponibles para estas instalaciones”, detalló.

Maíllo criticó duramente al presidente de la Junta y candidato del PP, Juanma Moreno Bonilla, por supuestamente permitir expropiaciones de pequeños agricultores en zonas agrarias mientras se protegía a grandes propietarios históricos, como la Casa de Alba, “esto demuestra que necesitamos planificación pública y defensa del sector primario frente a intereses privados y extranjeros”, afirmó.

El candidato también abordó las políticas europeas y los desafíos económicos, mencionando el impacto de Mercosur y de la Política Agraria Común sobre los agricultores andaluces. Maíllo aseguró que su gobierno aplicaría medidas de compensación para proteger al sector agropecuario y garantizar la fijación de población en los pueblos del interior, especialmente en Córdoba y Jaén, donde se observa pérdida demográfica.

Finalmente, reafirmó la compatibilidad entre transición energética y protección del campo, “la soberanía energética de Andalucía se consigue instalando renovables en tierras baldías, sin afectar a los agricultores ni al producto interior generado por ellos. Proteger el sector primario es proteger nuestra identidad y nuestro futuro económico y social”.

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