Antonio Jesús Márquez Ramírez, nuevo hermano mayor del Santo Sepulcro de Baena, «mi objetivo fundamental es cuidar y potenciar el patrimonio humano de la hermandad»

Antonio Jesús Márquez, segundo por la izquierda, con su junta de gobierno

Antonio Jesús Márquez Ramírez, nuevo hermano mayor del Santo Sepulcro de Baena, «mi objetivo fundamental es cuidar y potenciar el patrimonio humano de la hermandad»

El nuevo responsable de la Hermandad del Santo Sepulcro agradece la confianza recibida en las elecciones y apuesta por fortalecer la participación, garantizar el relevo generacional y mantener la esencia de una de las hermandades más emblemáticas de la Cofradía del Dulce Nombre

La Hermandad del Santo Sepulcro de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús, Santo Cristo del Calvario y Soledad de María Santísima, ha iniciado una nueva etapa tras la celebración de las elecciones que han dado como resultado la elección de Antonio Jesús Márquez Ramírez como nuevo hermano mayor.

Tras el proceso electoral, desarrollado con normalidad en los salones parroquiales de la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe y con una destacada participación de hermanos, Márquez Ramírez asume la responsabilidad de dirigir la hermandad durante los próximos cuatro años con un proyecto basado en la cercanía, la integración y el fortalecimiento de la vida interna de la hermandad.

El nuevo hermano mayor afronta esta responsabilidad con ilusión y consciente del reto que supone ponerse al frente de una hermandad con una importante historia y una profunda vinculación familiar y sentimental.

«Cuando uno llega y asume un reto, lógicamente requiere dedicación y esfuerzo, han sido días en los que para llevar ese reto a cabo tienes que hablar con los hermanos, explicar tu línea de trabajo y hacer que la gente consiga el voto», señalaba tras conocerse el resultado de las elecciones.

Para Antonio Jesús Márquez, su elección supone mucho más que un cargo dentro de la estructura cofrade. Se trata de una responsabilidad vinculada a una de sus grandes pasiones y a una hermandad que forma parte de su propia historia familiar.

«Estoy muy feliz y orgulloso porque es algo muy particular y también muy familiar, era una de mis pasiones, creo que todo el mundo tiene sus pequeñas pasiones y, en mi caso, una de ellas es la Semana Santa, y dentro de la Semana Santa, esta es mi hermandad de cabecera», subrayaba.

El nuevo hermano mayor no ocultaba su satisfacción por el respaldo obtenido durante el proceso electoral y quiso agradecer tanto a quienes depositaron su confianza en él como a quienes participaron ejerciendo su derecho al voto.

«Quiero agradecer a todo el mundo que ha tenido a bien mostrarme su confianza, a los que no, también agradecerles que hayan participado porque su opinión es algo a valorar y algo a tener muy en cuenta, la hermandad está por encima de cualquier persona», destacaba.

Las elecciones se celebraron una vez concluido el mandato de Gregorio Ocaña Aguilera, anterior hermano mayor, que había agotado los periodos permitidos por las normas estatutarias.

En total participaron 71 hermanos con derecho a voto, una cifra que Antonio Jesús considera positiva teniendo en cuenta las fechas en las que se desarrolló la convocatoria.

«Creo que asistió bastante gente a votar, era una fecha un poco complicada porque siempre hay otros eventos que pueden impedir acudir, ha habido una participación de 71 hermanos y creo que es un número bastante aceptable».

El resultado fue ampliamente favorable a su candidatura, «que de esos 71 votos solamente cinco hayan sido en contra y dos en blanco creo que es un resultado más que óptimo, creo que fabuloso”, señalaba.

El patrimonio humano, principal objetivo

Lejos de centrar su proyecto únicamente en cuestiones materiales o patrimoniales, Antonio Jesús Márquez tiene claro cuál será la prioridad de su mandato, «creo que una hermandad está compuesta por personas. El objetivo fundamental es cuidar y potenciar el patrimonio humano, una vez que tengas un patrimonio humano potente, el resto funciona».

El nuevo hermano mayor considera que el crecimiento de la hermandad debe construirse desde la participación activa de los hermanos, «eso nos permitirá poner en valor nuestro patrimonio artístico, cultural y religioso. También debemos pensar en el relevo generacional porque todo en la vida tiene un relevo».

En este sentido, apuesta por combinar tradición y modernidad, «hay que modernizar la hermandad, por supuesto que sí, pero sin perder nuestra esencia, nuestra historia y nuestras tradiciones, tenemos que agarrarnos a los elementos modernos que la sociedad marque, pero siempre que no interfieran en nuestra propia idiosincrasia».

Una junta de gobierno comprometida

Antonio Jesús Márquez estará acompañado durante esta nueva etapa por una junta de gobierno formada por personas de confianza y con experiencia en la vida de la hermandad.

La nueva directiva estará integrada por José Eduardo Navarro Molina, secretario; Antonio Jesús Albendín Castro, vicehermano mayor y Diego Montes López, tesorero.

Un equipo que trabajará de manera conjunta para desarrollar los proyectos previstos durante los próximos cuatro años.

Uno de los aspectos que quiso destacar el nuevo hermano mayor fue el reconocimiento a la labor desempeñada por Gregorio Ocaña durante sus años al frente de la hermandad, «creo que ha hecho un trabajo fabuloso. Me voy a encontrar una hermandad saneada económicamente, con un buen potencial humano y con tendencia a seguir creciendo».

Antonio Jesús Márquez considera que la dedicación mostrada por su antecesor ha sido fundamental para la situación actual de la hermandad, «Gregorio se ha volcado completamente con la hermandad y ha demostrado el cariño que siente por ella. Yo valoraría su trabajo con una nota muy alta».

Una hermandad con más de 300 hermanos

La Hermandad del Santo Sepulcro cuenta actualmente con una importante base social.

Según los datos ofrecidos por el nuevo hermano mayor electo, la hermandad supera los 300 hermanos, de los cuales más de 200 tienen derecho a voto, además de numerosos jóvenes que representan su futuro.

Esta realidad constituye uno de los principales activos de una hermandad que aspira a seguir creciendo en participación y presencia dentro de la vida cofrade de la ciudad.

Antonio Jesús Márquez quiso concluir su primera intervención pública como hermano mayor electo lanzando un mensaje de unidad e integración dirigido a todos los hermanos, «tanto el que ha venido a votar como el que no ha venido, vamos a intentar acercarle la hermandad, queremos realizar una labor integradora para que la hermandad sea fuerte en cuanto a patrimonio humano».

Asimismo, aseguró que la nueva junta de gobierno mantendrá una comunicación permanente con los hermanos, «no vamos a escatimar esfuerzos para que todos nuestros proyectos e ilusiones se lleven a cabo. Aquí estamos, tanto la Junta de Gobierno como yo, para lo que los hermanos quieran. Hay un canal de comunicación abierto y para lo que necesiten, aquí estaremos».

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