Andrés Roldán Lara toma posesión como hermano mayor de las Angustias tras su reelección

Juan Carlos Roldán, Asunción Castilla, Andrés Roldán, Francisco Vizcaíno y José Cubillo

La Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias, Centuria Romana de la Ciudad de Baena, puso el broche final a sus fiestas en honor y gloria de María Santísima de las Angustias con la celebración religiosa donde tomó posesión Andrés Roldán Lara como hermano mayor, se reconoció a Rocío Alba Cruz por sus 25 años de pertenencia a la hermandad y realizar la posterior salida procesional de la Virgen por las calles de la localidad.

El cierre de los actos tuvo como escenario la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, sede canónica de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús, Santo Cristo del Calvario y Soledad de María Santísima, a la que pertenece la Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias.

La Eucaristía comenzó a las 19:30 horas y estuvo presidida por el párroco y consiliario de la Cofradía, Jesús Joaquín Corredor Caballero. Una celebración que, además de poner el punto final a los cultos y actos de las fiestas, tuvo varios momentos especialmente significativos para la vida interna de la hermandad.

El decreto del Obispado confirma oficialmente a Andrés Roldán

Uno de los primeros momentos destacados de la celebración se produjo al inicio de la Eucaristía, cuando el párroco dio lectura al decreto del Obispado de la Diócesis de Córdoba por el que se aprobaba oficialmente la elección de Andrés Roldán Lara como hermano mayor de la Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias.

El decreto, fechado en Córdoba el 7 de septiembre de 2026, recoge la aprobación de Andrés Roldán como hermano mayor, así como la de su junta directiva, por el periodo establecido en los reglamentos de la hermandad.

De esta manera, el proceso electoral desarrollado a finales del mes de agosto quedaba refrendado oficialmente por la autoridad eclesiástica.

Tras la lectura del decreto tuvo lugar la entrega del báculo por parte de la hermana mayor de la Cofradía, Asunción Castilla, en un acto que simbolizó el inicio formal de esta nueva etapa al frente de la hermandad.

La elección supone la continuidad de Roldán durante otros cuatro años después de un primer mandato en el que, según el balance realizado por el propio hermano mayor, se han acometido diferentes actuaciones de mejora y conservación del patrimonio y de las instalaciones de la hermandad.

Una elección con 50 votos y sin candidatura alternativa

La renovación de Andrés Roldán se produjo después de un proceso electoral celebrado a finales de agosto en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe.

A la votación estaban llamados los hermanos mayores de edad pertenecientes a los sectores que, de acuerdo con las normas de la hermandad, participan en este proceso, integrantes de la Centuria y costaleros, quedando fuera de esta votación los hermanos de luz.

Finalmente fueron 50 los hermanos que ejercieron su derecho al voto. La candidatura encabezada por Andrés Roldán obtuvo 44 votos a favor y seis en contra, sin registrarse votos nulos.

No hubo una candidatura alternativa. El propio Roldán había manifestado que no tenía intención inicial de volver a presentarse después de cuatro años en el cargo, principalmente por sus obligaciones laborales y la falta de tiempo. Sin embargo, ante la ausencia de otro candidato, decidió asumir nuevamente la responsabilidad de dirigir la hermandad.

Con ello comienza un segundo mandato de cuatro años en el que la intención pasa por mantener el trabajo desarrollado y afrontar nuevas necesidades y proyectos.

El balance de cuatro años y los nuevos retos

La confirmación oficial de Andrés Roldán permitió también poner en contexto el trabajo desarrollado durante su primera etapa al frente de la Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias.

Entre las actuaciones realizadas figura la limpieza, renovación y pintura del cuartel de la hermandad, además de la adquisición de nuevas andas para la imagen de Nuestra Señora de las Angustias de San Bartolomé, que permitieron su salida procesional.

También se ha trabajado en la dotación de un pedestal y un altar para esta imagen, con el objetivo de disponer de un espacio adecuado para su ubicación y culto.

Otro de los acuerdos adoptados durante este periodo fue el reconocimiento a José Cubillo, antiguo hermano mayor, dando su nombre al cuartel de la hermandad como muestra de reconocimiento a su trayectoria y a su aportación a la hermandad.

La hermandad cuenta actualmente con alrededor de 160-170 hermanos, según las estimaciones ofrecidas por Roldán Lara, una cifra en la que se integran costaleros, miembros de la Centuria y otros hermanos que, por diferentes circunstancias personales o laborales, no siempre pueden participar activamente en los ensayos o desfiles.

Para el nuevo mandato, uno de los objetivos concretos está relacionado precisamente con la Centuria Romana y la necesidad de facilitar la incorporación de nuevos componentes.

La hermandad estudia la adquisición de nuevas vestimentas de romano. La intención inicial sería conseguir entre seis y ocho prendas, comenzando posiblemente por unas seis y ampliando posteriormente la dotación.

La falta de vestimenta se presenta como una de las dificultades que pueden encontrar aquellos hermanos que desean incorporarse a la Centuria Romana. Por ello, una de las tareas será ver dónde pueden conseguirse o confeccionarse estas prendas, tanto en Baena como en otros lugares donde existan formaciones similares.

La nueva junta mantendrá buena parte de la estructura de trabajo de los últimos cuatro años, aunque contará con algunos cambios. Está prevista, entre otras cuestiones, la incorporación de una nueva tesorera, mientras que el secretario y la vicehermana mayor continuarán previsiblemente en sus responsabilidades.

La nueva junta estará formada por alrededor de 18 personas.

Jesús Joaquín Corredor. La llamada a evitar la envidia y el juicio hacia los demás

Durante la homilía, Jesús Joaquín Corredor centró su reflexión en la generosidad de Dios y, especialmente, en el peligro de la envidia y de comparar constantemente lo que cada persona recibe con lo que reciben los demás.

El sacerdote recordó que muchas veces las personas interpretan la relación con Dios desde una lógica de justicia humana, como si las bendiciones y recompensas tuvieran que corresponder exactamente con los méritos de cada uno.

Planteó la dificultad que existe para aceptar que Dios pueda ser generoso también con quienes nosotros consideramos que merecen menos.

El párroco llamó así a evitar la comparación permanente y el pensamiento de que uno merece más que los demás. Una actitud que, según señaló durante su homilía, puede terminar afectando a las relaciones personales y llegar a romper amistades, familias e incluso relaciones en el ámbito laboral.

En este sentido, puso también el ejemplo bíblico de Caín y Abel y la envidia que llevó a Caín a enfrentarse con su hermano.

La reflexión tuvo además una referencia especial a María, invitando a contemplar su actitud ante el sufrimiento de su hijo y a aprender de su ejemplo.

El mensaje final fue una llamada a alegrarse del bien de los demás y a confiar en que Dios actúa según sus propios caminos y no necesariamente conforme a las expectativas humanas.

Una reflexión que adquirió un significado especial en una celebración dedicada precisamente a la Virgen de las Angustias, cuya imagen estaba en el altar y presidiría posteriormente la procesión por las calles de Baena.

Reconocimiento a Rocío Alba por 25 años de fidelidad a la hermandad

Otro de los momentos más emotivos de la Eucaristía se produjo al término de la celebración, con el reconocimiento a Rocío Alba Cruz por sus 25 años de pertenencia a la Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias.

El secretario de la hermandad, Miguel Ángel Cano, fue el encargado de dar lectura al acuerdo y explicar ante los presentes los motivos de este reconocimiento.

La hermandad significó que esos 25 años representan mucho más que el simple paso del tiempo, al considerar que constituyen la huella de una entrega constante, vivida desde la fe, la devoción y el compromiso con la hermandad.

El reconocimiento también puso de relieve la vinculación familiar de Rocío Alba con la hermandad y la tradición de su familia dentro de la misma.

Pero, además, se destacó especialmente su trayectoria personal y su papel dentro de la Semana Santa baenense, al convertirse en la primera mujer hermana mayor de una centuria romana en la ciudad de Baena.

La hermandad quiso reconocer de esta manera tanto su trayectoria como el legado familiar recibido y continuado a lo largo de los años.

Durante el acto se hizo público el acuerdo adoptado por la Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias, Centuria Romana de la Ciudad de Baena, en asamblea general ordinaria celebrada el 9 de septiembre, por el que se concedía a Rocío Alba la insignia de plata de la hermandad por sus 25 años de pertenencia.

La Virgen de las Angustias, protagonista de la noche

Una vez finalizada la Eucaristía tuvo lugar la salida procesional de Nuestra Señora de las Angustias.

La imagen abandonó la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe para recorrer diferentes calles de Baena acompañada por sus hermanos y costaleros.

La procesión partió desde el templo y tomó dirección hacia la Plaza de España, continuando posteriormente por la calle Cardenal Herranz Casado hasta alcanzar la Plaza de la Constitución.

En este punto se llevó a cabo una pequeña quema de fuegos artificiales antes de continuar el recorrido por la calle del Moral, “Pablito Lucena”.

Esta última calle ofreció una de las estampas más llamativas de la noche. Los vecinos habían adornado el recorrido y, al paso de la Virgen, se produjo una petalada de flores que contribuyó a crear uno de los momentos más especiales de la procesión.

La comitiva continuó por la calle Amador de los Ríos y la Plaza Amador de los Ríos para regresar finalmente a la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe.

Antes de la entrada en el templo tuvo lugar una nueva quema de fuegos artificiales.

La imagen entró aproximadamente a las 23:00 horas, poniendo así el punto final a una noche en la que la devoción, la tradición y la participación de los hermanos volvieron a ser protagonistas.

Una imagen cuidada hasta el último detalle

Por último, valorar muy positivamente, el gusto y trabajo realizado por la camarera de la imagen, Guadalupe Valenzuela Rojano, que dio a conocer a Cancionero los detalles de la vestimenta y los adornos que lucía la Virgen.

El tocado incorpora elementos procedentes de donaciones realizadas por hermanos, mientras que la saya y el manto forman parte de la indumentaria estrenada con motivo del centenario.

La imagen llevaba una saya bordada de motivos florales, en la que predominaba el rosa, junto con un manto con detalles dorados.

Todo ello contribuyó a realzar la presencia de la Virgen durante una procesión que volvió a poner de manifiesto el cuidado con el que la hermandad prepara cada detalle relacionado con su titular.

Con la entrada de Nuestra Señora de las Angustias en la parroquia de Guadalupe concluía una jornada que sirvió como cierre de las fiestas y, al mismo tiempo, como punto de partida para una nueva etapa en la vida de la hermandad.

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