Feria Real de Baena.
El concejal de Presidencia, Gobernación y de la Unidad de Servicios destaca el importante trabajo previo y posterior a la feria, las mejoras realizadas este año en el recinto y el dispositivo de seguridad desplegado durante estos días
La Feria Real de Baena no comienza cuando se encienden las luces del recinto ferial ni termina cuando la última caseta cierra sus puertas. Detrás de estos días de celebración existe un importante trabajo de planificación, montaje, mantenimiento y seguridad que se prolonga durante buena parte del año.
Así lo ha explicado el concejal de Presidencia, Gobernación y de la Unidad de Servicios, José Andrés García Malagón durante una entrevista en Cancionero en la que ha repasado cómo se prepara el recinto ferial, los cambios introducidos este año y los medios humanos y materiales que se ponen a disposición de la ciudadanía.
El edil ha subrayado que la Feria Real constituye «un recurso económico vital para nuestro municipio, para nuestra ciudad», motivo por el que, ha señalado, desde el Ayuntamiento «hay que volcarse» en su organización.
El trabajo de organización comienza prácticamente cuando termina la edición anterior. Según ha explicado el concejal, desde la Delegación de Festejos se realiza una valoración de cada edición para analizar qué ha funcionado, qué aspectos deben mejorarse y qué elementos deben mantenerse.
«Cuando acabe esta feria» ya se comienza a trabajar en la siguiente, ha señalado, indicando que en octubre se inicia también la planificación vinculada al presupuesto municipal, mientras que el trabajo operativo sobre el recinto se intensifica a partir de los primeros días de septiembre.
Una tarea que debe compaginarse además con otras celebraciones importantes del municipio, como el Día de Jesús, la Noche Flamenca o la comida de los mayores.
En las últimas semanas, la Unidad de Servicios ha concentrado buena parte de sus efectivos en la preparación del recinto. Fontaneros, electricistas, pintores, albañiles, jardineros y conductores, entre otros profesionales, participan en los trabajos necesarios para que todo esté preparado.
«Todos los trabajadores se vuelcan en montar todo el recinto y se extreman todas las medidas de seguridad», ha explicado el concejal, quien ha resumido el objetivo de todo este esfuerzo en una frase: «para que la gente disfrute de la feria, que es lo importante».
Cambios en la distribución y mejoras en la Caseta Municipal
Una de las novedades de esta edición se encuentra en la distribución del recinto. La Caseta Joven se ha situado este año en el espacio que ocupaba el antiguo Rincón Cubano, mientras que también se ha modificado la ubicación de algunas atracciones y barracas.
El Ayuntamiento pretendía especialmente liberar la fachada de la Caseta Municipal para mejorar su visibilidad desde la entrada al recinto, «creo que cuando se entra por la feria es bonito ver la caseta municipal, el ambiente que tiene, al fin y al cabo, es el centro neurálgico de la feria», ha manifestado.
Los cambios buscan además conseguir un recinto «más cómodo» y «más accesible». En este sentido, se ha intervenido también en la propia Caseta Municipal, incorporando una nueva entrada adaptada.
Otro de los trabajos importantes se ha realizado en el escenario, que ha sido prácticamente remodelado en su totalidad. El concejal ha recordado que el pasado año se actuó en los vestuarios y que en esta edición «le tocaba al escenario».
Todo ello forma parte, según ha explicado, de un proceso progresivo de mejora de las instalaciones municipales destinadas a la Feria Real.
La Unidad de Servicios
El concejal también ha puesto en valor el trabajo que se viene realizando durante los últimos años para reforzar la Unidad de Servicios municipal.
Ha destacado la incorporación de profesionales, herramientas y vehículos, lo que permite afrontar trabajos que anteriormente resultaban más complicados para los propios servicios municipales, «tenemos, como se suele decir, los mejores de cada casa, muy buenos trabajadores que además tienen mucha experiencia y conocen muy bien cada uno su profesión», ha señalado.
Actualmente, la Unidad de Servicios cuenta con diferentes cuadrillas de profesionales que participan en el montaje y acondicionamiento de la Feria Real. El edil reconoce, no obstante, que «siempre es verdad que hace falta más servicio, que hace falta más personal», aunque considera que se está realizando «un trabajo bastante aceptable».
El dispositivo de seguridad.
La seguridad constituye otro de los aspectos fundamentales de la organización de la Feria Real. Para estos días se ha establecido un dispositivo en el que participan Policía Local, Guardia Civil y Protección Civil, además de los servicios de seguridad privada de las diferentes casetas.
En el caso de la Policía Local, el concejal ha indicado que 27 agentes están al servicio de la feria durante estos días, con refuerzos especiales en las jornadas de mayor afluencia.
A este dispositivo se suma la Guardia Civil, que incrementa sus patrullas y cuenta también con refuerzos procedentes de otras localidades. Protección Civil dispone igualmente de voluntarios de Baena y de municipios cercanos.
Seis puntos de videovigilancia
Una de las herramientas incorporadas al dispositivo de seguridad es el sistema de videovigilancia. El recinto cuenta con hasta seis puntos videovigilados, distribuidos por diferentes zonas, desde el entorno de las atracciones hasta la entrada por la portada.
Las cámaras permiten monitorizar el recinto desde la Comisaría de Policía y, además, realizar grabaciones que puedan ser consultadas en caso de que se produzca alguna incidencia.
A ello se suma un dispositivo específico para el extrarradio. El concejal ha explicado que el refuerzo policial no supone dejar sin vigilancia otras zonas del municipio. También se mantienen patrullas destinadas a los barrios, polígonos y núcleos como Albendín.
Durante los días de mayor afluencia, ha señalado, pueden llegar a desplegarse cuatro o cinco patrullas por servicio en el recinto ferial, mientras que otras unidades continúan realizando labores de vigilancia en el resto del término municipal.
El objetivo, según ha indicado, es que la Feria Real quede asociada a los buenos momentos y no a las incidencias, «que la feria se recuerde por lo bien que lo hemos pasado, por las actuaciones, por estar con amigos, por estar con la familia y no porque ocurra ningún problema».
El trabajo después de la Feria Real
Todo este esfuerzo no concluye con el último día de Feria Real. Una vez finalicen las celebraciones comenzará de nuevo el proceso de desmontaje y recuperación del recinto para devolver cada espacio a su estado habitual.
De esta forma, detrás de los días de fiesta existe un trabajo que se prolonga antes, durante y después de la Feria Real. Un operativo en el que intervienen numerosos trabajadores municipales y cuerpos de seguridad y que tiene como finalidad que Baena pueda disfrutar de una de sus principales celebraciones del año con un recinto preparado, accesible y seguro
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