Albendín hace historia con la primera salida extraordinaria de Nuestro Padre Jesús Nazareno

Nazareno de Albendin. Entrada en la iglesia

Miles de sentimientos, fe compartida y un pueblo volcado acompañan al Nazareno en una jornada histórica que quedará para siempre en la memoria colectiva de Albendín

Albendín vivió en la tarde-noche del sábado 13 de junio una de las jornadas más importantes de su historia religiosa y social. La primera salida extraordinaria de Nuestro Padre Jesús Nazareno, organizada con motivo del centenario de la aprobación de los estatutos de la Cofradía por parte del Obispado de Córdoba en 1926, se convirtió en una auténtica manifestación pública de fe y devoción colectiva que reunió a centenares de vecinos, visitantes, cofrades y autoridades en torno a una imagen del nazareno.

Las calles aparecieron engalanadas para la ocasión, balcones adornados con colgaduras y banderas conmemorativas, plazas abarrotadas de público y una atmósfera especial que se percibía desde primeras horas de la tarde. Albendín llevaba meses preparándose para este acontecimiento y la respuesta popular confirmó que no se trataba de una celebración más, sino de una fecha destinada a ocupar un lugar privilegiado en la memoria de varias generaciones.

Un centenario para recordar cien años de historia

La salida extraordinaria ha servido para conmemorar el centenario de los primeros estatutos aprobados oficialmente por la autoridad eclesiástica, aunque la devoción al Nazareno en Albendín hunde sus raíces mucho más atrás en el tiempo, existiendo referencias documentales que sitúan la existencia de la Cofradía desde el siglo XIX e incluso indicios de una presencia anterior.

Durante los últimos meses la Cofradía ha desarrollado un amplio programa de actos religiosos, formativos, culturales y solidarios que han permitido acercar su historia a los vecinos y fortalecer los lazos entre generaciones.

El hermano mayor de la Cofradía, Francisco Javier Marín, ya había señalado durante la preparación de la efeméride que la celebración suponía un momento único para la cofradía.

«Tengo el honor ahora mismo de estar al frente de ella y por circunstancias de la vida me ha tocado presidir la cofradía en estas fechas y nos hemos encontrado con este hito histórico que se va a hacer ahora en breves días, como va a ser una salida extraordinaria que jamás nunca vio el pueblo de Albendín».

Una jornada iniciada con la solemne Función Principal de Instituto

Los actos centrales comenzaron con la solemne Función Principal de Instituto celebrada en la Iglesia de Santa María, que registró una importante asistencia de fieles y que comenzó a las 18´30 horas.

La ceremonia religiosa estuvo presidida por el delegado diocesano de Hermandades y Cofradías, José Juan Jiménez Güeto, acompañado por el párroco y consiliario de la Cofradía, Francisco Salvador Flores Hidalgo.

Tras la celebración eucarística, el templo fue escenario de numerosos momentos de emoción mientras los hermanos ultimaban los preparativos para una salida que muchos llevaban esperando durante años.

Pocos minutos antes de las ocho de la tarde la expectación era máxima en los alrededores de la parroquia.

Las calles se encontraban completamente ocupadas por vecinos y visitantes llegados desde distintos puntos de la provincia, así como por numerosos representantes del mundo cofrade.

La salida de Nuestro Padre Jesús Nazareno fue recibida con un profundo silencio cargado de emoción. Los primeros compases de la Banda de Cornetas y Tambores Santísimo Cristo de las Tres Caídas de Triana anunciaron el comienzo de una procesión que ya forma parte de la historia de Albendín.

La imagen avanzó sobre sus andas portada por más de treinta costaleros, luciendo para la ocasión una de las túnicas con mayor valor sentimental para la localidad.

Se trataba de la histórica túnica sufragada por los propios vecinos a comienzos de la década de los setenta y conservada durante décadas como uno de los símbolos de la unión entre el pueblo y su Nazareno.

Cuidado protocolo y amplia representación institucional

La relevancia del acontecimiento quedó reflejada en la destacada presencia institucional que acompañó al cortejo.

Desde el inicio participaron la alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano Jiménez; el alcalde pedáneo de Albendín, José Andrés García Malagón; la presidenta de la Agrupación de Cofradías de Baena, Inmaculada Colomo; así como representantes de numerosas cofradías y hermandades de Baena, Albendín y otras localidades vecinas.

Igualmente estuvo presente el teniente comandante del Puesto Principal de la Guardia Civil de Baena, Miguel Cabas, dentro de una representación institucional que subrayó la importancia histórica del acontecimiento.

Uno de los momentos más significativos fue precisamente la escolta de la imagen por parte de agentes de la Guardia Civil, recuperando una tradición que los vecinos más veteranos aún conservaban en su memoria y que aportó una estampa distinta a otras procesiones que se han podido ver en la pedanía.

Las Tres Caídas de Triana elevan la emoción de la procesión

Uno de los grandes atractivos de la jornada fue la participación de la Banda de Cornetas y Tambores Santísimo Cristo de las Tres Caídas de Triana.

La presencia de una de las formaciones más prestigiosas de Andalucía generó una enorme expectación y no defraudó a nadie.

Marcha tras marcha, los sones de la banda sevillana fueron acompañando el caminar del Nazareno por las calles de Albendín, generando momentos de enorme intensidad emocional que fueron ampliamente reconocidos por el público.

La calidad musical y la potencia interpretativa de la formación contribuyeron decisivamente a engrandecer una procesión que ya de por sí estaba marcada por el carácter histórico de la efeméride.

Emoción durante todo el recorrido

El itinerario discurrió por Plaza Juliana Lara, calle Baena, calle Sol, calle Nueva, calle Río y calle Luque antes de regresar a la Iglesia de Santa María.

A lo largo de todo el recorrido pudo apreciarse la enorme devoción que despierta Nuestro Padre Jesús Nazareno entre los vecinos.

Familias completas aguardaban el paso de la imagen en puertas y balcones. Muchos mayores contemplaban emocionados una escena que nunca habían visto en Albendín, mientras los más jóvenes participaban activamente en una celebración que también pretendía transmitir el legado cofrade a las futuras generaciones.

Precisamente esa idea había sido uno de los objetivos perseguidos por la Cofradía durante la organización del centenario.

Como había explicado Francisco Javier Marín durante los preparativos, «mucho trabajo, muchas conversaciones, intentando no dejar nada al aire para que todo el mundo que quiera visitarnos ese día disfrute de nuestra salida extraordinaria, de los actos religiosos y de todo lo que hemos preparado».

Más allá de la dimensión organizativa, la celebración tuvo también un profundo significado espiritual.

La salida extraordinaria se concibió como una acción de gracias por cien años de historia documentada y como una oportunidad para reafirmar la fe de una comunidad que mantiene una estrecha vinculación con su Nazareno.

La presencia de representantes de distintas cofradías nazarenas de otras ciudades de Andalucía, así como de numerosos fieles llegados desde otros municipios, contribuyó a reforzar el carácter extraordinario de la celebración.

Una entrada para la historia

Si emocionante fue la salida, aún más intensa resultó la entrada de la imagen en la Iglesia de Santa María.

Ya avanzada la noche, alrededor de las 23´00 horas centenares de personas aguardaban el regreso del Nazareno a su templo.

El silencio, las miradas emocionadas y los aplausos finales acompañaron los últimos metros e incluso cuando la imagen ya estaba en el interior del templo

Concluía así una jornada que había comenzado muchos meses atrás con la preparación de los actos del centenario y que encontró en esta salida extraordinaria su momento culminante.

Albendín ha demostrado que la devoción a Nuestro Padre Jesús Nazareno sigue tan viva como hace cien años y que existe un firme compromiso por conservar y transmitir este patrimonio religioso, cultural y humano a las generaciones futuras.

La primera salida extraordinaria del Nazareno ya forma parte de la historia de la pedanía. Una jornada de fe, emoción y participación que quedará grabada para siempre en la memoria colectiva de Albendín y de todos aquellos que tuvieron la oportunidad de vivirla como nosotros.

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