Albendín despide la Verbena del Emigrante con la salida procesional de María Santísima, patrona de la pedanía

María Santísima de Albendin en procesión

La celebración del 15 de agosto volvió a unir a vecinos, emigrantes y visitantes en torno a la patrona, que recorrió las calles acompañada por la Banda Municipal de Noguerones.

La Verbena del Emigrante de Albendín puso ayer el broche a sus celebraciones con la procesión de María Santísima de Albendín, patrona de la pedanía, que volvió a recorrer las calles después de la Eucaristía celebrada en la iglesia de Santa María de Albendín.

La jornada del 15 de agosto volvió a poner de manifiesto la estrecha relación que existe entre las fiestas del verano y la devoción que los vecinos de Albendín profesan a su patrona. Una celebración que, además, adquiere un significado especial durante estas fechas, cuando la población de la pedanía aumenta con la llegada de familias y emigrantes que regresan para pasar unos días junto a los suyos.

La tarde comenzó con la Eucaristía, oficiada por el párroco de la iglesia de Santa María de Albendín, Francisco Salvador Flores Hidalgo, antes de que los hermanos y hermanas de la Hermandad se preparasen para uno de los momentos más emocionantes de la jornada: sacar a la Virgen de la iglesia para iniciar su recorrido.

«¡Viva la Virgen de Albendín!»

Con la Eucaristía ya finalizada, los hermanos encargados de portar la imagen se fueron preparando en el interior del templo. La emoción fue creciendo hasta que, de manera espontánea, todos a una lanzaron el grito que tradicionalmente acompaña a la salida: «¡Viva la Virgen de Albendín!»

Fue entonces cuando tomó la palabra el sacerdote, que quiso dirigirse especialmente a los hermanos que iban a llevar sobre sus hombros a María Santísima.

Sus palabras fueron también una invitación a convertir el recorrido de la Virgen en un momento de oración y de encuentro personal con quienes la consideran su madre y protectora.

El sacerdote animó también a los hermanos a tener presentes durante el recorrido a quienes forman parte de la vida cotidiana de la pedanía, especialmente a las personas mayores, los enfermos y quienes ya no están.

Las palabras del sacerdote terminaron con el rezo del Ave María y la bendición dirigiéndose a todos los presentes.

La Virgen sale de la iglesia entre emoción y aplausos

Concluido el acto religioso, María Santísima de Albendín inició su salida de la iglesia de Santa María acompañada por sus hermanos y por los sones de la Banda Municipal de Noguerones.

La imagen avanzó inicialmente a paso lento hasta situarse en el exterior del templo. Allí, siguiendo las indicaciones del capataz, los costaleros elevaron la imagen hacia el cielo, protagonizando uno de los instantes más especiales de la salida.

La maniobra dio paso al inicio de un recorrido que, como viene siendo tradicional, comenzó por la Plaza Juliana Lara, La Partera, para continuar posteriormente por diferentes calles de la pedanía hasta regresar nuevamente al templo.

Junto a la imagen participaron en la salida, siguiendo el protocolo habitual, el alcalde pedáneo de Albendín, José Andrés García Malagón; la presidenta de la Agrupación de Hermandades y Cofradías, Inmaculada Colomo; la hermana mayor de la hermandad, Conchi Povedano; hermanos mayores y una nutrida representación de cofrades.

La presencia de vecinos y devotos fue también uno de los elementos destacados de la jornada. Personas de Albendín y otras llegadas desde distintos puntos aprovecharon la coincidencia con las fiestas para acompañar a la patrona.

Una imagen vestida para una jornada especial

María Santísima de Albendín lució para esta ocasión el tradicional manto verde con brocados de colores, en el que destacaba el tono rojo a juego con el fajín de capitana.

La imagen llevaba además una saya de tisú dorado, bordada con el anagrama de María y combinada con el vestido de su Hijo, así como la corona estrenada recientemente.

Entre los detalles que completaron la vestimenta destacó especialmente el rosario verde de un devoto, elegido en consonancia con el color del manto.

El tocado en oro envejecido apareció además ricamente adornado con numerosas medallas entregadas por fieles y devotos en cumplimiento de sus promesas.

Precisamente estos elementos aportados por los vecinos convierten el ajuar de la Virgen en una expresión de la devoción de todo un pueblo. Medallas, pulseras y otros recuerdos acompañaron a María Santísima durante su recorrido como testimonio de agradecimientos personales y peticiones.

La música de Noguerones acompaña a la patrona

Uno de los elementos que contribuyó a dar solemnidad al recorrido fue el acompañamiento de la Banda Municipal de Noguerones, cuyos músicos pusieron sus sones a la salida procesional y acompañaron a la imagen durante todo el itinerario.

La música no dejó de sonar salvo en las paradas obligadas del recorrido, acompañando el caminar de los hermanos y marcando el ritmo de una procesión que se desarrolló con el carácter solemne propio de esta jornada.

La participación de la formación musical había quedado acordada semanas atrás, cuando miembros de la Banda de Música de Noguerones se desplazaron hasta Albendín para acordar con la Hermandad y la Alcaldía su participación en la salida del 15 de agosto.

La Junta Directiva de la Hermandad de María Santísima de Albendín y la Alcaldía de Albendín recibieron entonces a los representantes de la formación musical para anunciar el acuerdo que permitiría que sus sones acompañasen a la patrona durante esta jornada tan especial.

Desde la banda mostraron su agradecimiento por la confianza depositada en la formación y expresaron su satisfacción por poder participar en una fecha tan señalada para Albendín.

La procesión del 15 de agosto tiene además un significado histórico para los vecinos de Albendín. Su origen se encuentra en una antigua acción de gracias de los habitantes de la pedanía.

Con el paso de los años, aquella tradición se ha consolidado hasta convertirse en una de las citas religiosas más importantes del verano albendinense.

La salida del 15 de agosto tiene así una doble dimensión. Por un lado, mantiene viva una tradición religiosa profundamente arraigada; por otro, coincide con unas fechas en las que Albendín recibe a numerosos vecinos que viven durante buena parte del año fuera de la pedanía.

La procesión se convierte de esta manera en un punto de encuentro entre generaciones y entre quienes permanecen en Albendín durante todo el año y quienes regresan cada verano para reencontrarse con familiares y amigos.

La procesión celebrada con motivo de la Verbena del Emigrante no supone, sin embargo, el final de las celebraciones en torno a María Santísima de Albendín.

La próxima gran cita será el 8 de septiembre, considerado el día grande de las fiestas patronales en honor a la Virgen.

La celebración volverá a reunir a los vecinos alrededor de un programa en el que los actos religiosos y festivos se complementan para convertir esos días en otra de las grandes citas del calendario de la pedanía.

Está prevista la celebración de la Novena del 30 de agosto al 7 de septiembre, mientras que el 8 de septiembre tendrá lugar el Rosario de la Aurora, la Misa Solemne y, por la noche, la Solemne Procesión de María Santísima de Albendín por las calles de la pedania.

La jornada festiva estará acompañada además por actividades dirigidas a las familias y a los más pequeños, junto con la tradicional serenata y diferentes propuestas musicales y de convivencia.

La Banda de María Santísima del Rocío de Málaga volverá el 8 de septiembre

Para la procesión del día grande está prevista nuevamente la participación de la Banda de María Santísima del Rocío de Málaga, formación que ya ha acompañado anteriormente a la patrona y que volverá a poner sus sones al servicio de la celebración.

De esta manera, Albendín prolongará en septiembre la imagen que ayer pudo contemplarse por las calles de la pedanía: la de María Santísima acompañada por sus hermanos, por los cofrades y vecinos en genral.

La jornada del 15 de agosto dejó así una estampa que se repite cada año pero que continúa conservando una enorme capacidad para emocionar.

María Santísima de Albendín volvió a salir a la calle el 15 de agosto para cerrar la Verbena del Emigrante, pero también para recordar que continúa siendo uno de los principales símbolos de unión e identidad de la pedanía.

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