El Teatro Liceo de Baena se llena con El proceso, la obra que cuenta con la participación del actor baenense Antonio Reyes

El final de la representación en el Teatro Liceo de Baena

El Teatro Liceo de Baena acogió la representación de la obra El proceso, que tiene entre sus actores al baenense Antonio Reyes, dentro de la programación organizada por el Ayuntamiento con motivo del Día Internacional de la Mujer. La función, que cerró el acto institucional del 8M en la localidad, llenó el teatro y fue recibida con entusiasmo por el público. Tras la representación, los actores compartieron sus impresiones sobre una obra que reflexiona sobre el papel de la mujer, la salud mental y las relaciones humanas dentro del ámbito laboral y artístico.

La representación de El proceso reunió sobre el escenario a Paula Guida, Pedro Moreno Orta y Lucas Tabarozzi, junto al propio Antonio Reyes, bajo la dirección de Alberto Sabina. La obra plantea una reflexión sobre el mundo del teatro y cuestiones como el papel de la mujer en el ámbito laboral o el llamado “techo de cristal”.

El público respondió llenando por completo el Teatro Liceo, algo que el propio Antonio Reyes reconoció tras finalizar la función, “al principio muy nervioso, porque cuando uno actúa en su tierra se pone más nervioso que cuando actúa en Madrid. Impone ver las caras conocidas, pero con este equipo que tengo todo ha salido muy bien”.

El actor baenense explicó que el proyecto lleva varios años de trabajo y que actualmente se sigue representando en los escenarios madrileños.

Un proyecto que lleva varias temporadas en los escenarios

La dramaturga y actriz Paula Guida explicó que el montaje nació hace varios años y ha ido creciendo con el paso del tiempo, “este proyecto nació en 2023, o sea que llevamos tres años con cuatro temporadas en Madrid. Estamos ahora mismo en el Teatro Lara, la cuarta temporada, funcionando súper bien”.

Para Guida, una de las claves del éxito de la obra es el equipo humano que la hace posible, “creo que la magia de este proyecto es que el equipo es increíble”.

Por su parte, los actores destacaron que la complicidad que existe entre ellos se refleja en escena y facilita el trabajo interpretativo, “hay poca gente que se puede dedicar a lo que le gusta. Nosotros somos muy afortunados de poder hacerlo y hay un truco muy importante: tener un buen equipo. Nosotros, aparte de ser compañeros, también somos amigos y eso luego se refleja en la obra”.

La cercanía entre los intérpretes también se hizo evidente durante la función en Baena, donde todos compartían la emoción de actuar en la tierra de uno de sus compañeros, “hoy estábamos todos nerviosos por él, porque estamos en su tierra, es hermoso venir a un pueblo de uno de los actores y vivir algo así”.

Una obra que invita a reflexionar

Más allá de su componente teatral, El proceso plantea un debate sobre las relaciones personales, el trabajo en equipo y las dificultades para sacar adelante proyectos cuando existen conflictos personales, “es una obra que pretende poner un poco en la palestra las dificultades de formar grandes proyectos cuando tenemos mochilas o conflictos que no podemos solucionar de manera personal”.

La obra también aborda cuestiones como la igualdad entre hombres y mujeres, “se habla de esa brecha entre hombres y mujeres en el ámbito empresarial, pero sobre todo habla de lo personal y de la importancia de formar equipo”.

Los actores coincidieron en que los personajes presentan cierta complejidad, aunque el tiempo de trabajo conjunto ha permitido construirlos con naturalidad, “son papeles que nosotros disfrutamos mucho y que es verdad que son complejos, pero los hemos trabajado durante mucho tiempo y creo que hemos conseguido un resultado muy bonito”.

En el caso de Antonio Reyes, su personaje le permite explorar un perfil muy diferente al suyo, “la verdad es que se lo pasa uno muy bien siendo un poco cabrón”, bromeaba el actor tras la función, “muchas veces cuando más se distancia de ti el personaje es más fácil interpretarlo”.

Reyes confesó que actuar en su ciudad le generaba una mezcla de nervios y emoción, “yo estaba muy nervioso, pero ver cómo ha reaccionado el público no tiene precio”.

El actor también quiso agradecer el respaldo de sus compañeros. “me siento súper arropado por ellos, estaban emocionados por venir a Baena y ha sido muy bonito”.

El encuentro con los actores terminó con un mensaje colectivo de todo el equipo dirigido al público, “¡Gracias!”, dijeron al unísono los intérpretes tras una noche que convirtió al Teatro Liceo en el centro cultural de Baena en la celebración del Día Internacional de la Mujer.

Comparte esta noticia: